Intervenciones para la tricomoniasis durante el embarazo

El metronidazol es efectivo contra la tricomoniasis durante el embarazo, pero puede aumentar el riesgo de parto prematuro. La intervención es claramente factible en ámbitos de escasos recursos dado que el metronidazol es relativamente económico y se encuentra disponible como un producto genérico.

Comentario de la BSR por Walker G

1. RESUMEN DE LA EVIDENCIA

La revisión Cochrane demostró que el metronidazol es un fármaco efectivo para el tratamiento de la tricomoniasis durante el embarazo y que registra tasas de cura parasitológica de alrededor del 90%; sin embargo, puede aumentar el riesgo de parto prematuro.

Se identificaron dos estudios clínicos en los que participaron 842 mujeres. Uno se realizó en Estados Unidos e incluyó 617 mujeres asintomáticas de entre 16 y 23 semanas de gestación. Se administraron dos gramos de metronidazol en el momento del ingreso, después de las primeras 48 horas y nuevamente al cabo de 14 días. No obstante, a pesar de haberse registrado una tasa elevada de cura parasitológica, se decidió interrumpir el estudio cuando se determinó que el metronidazol no sólo no era efectivo en la reducción del índice de partos prematuros sino que podría hasta elevar esta incidencia. En el segundo estudio clínico, realizado en Sudáfrica, participaron 376 mujeres con embarazos más avanzados y con síntomas de tricomoniasis. Se administró una dosis de 2 g de metronidazol. En este estudio también se observó una tasa elevada de cura parasitológica, pero no se evidenciaron efectos en los resultados clínicos.

En general, los hallazgos indican que el metronidazol es un tratamiento efectivo para la tricomoniasis sintomática y asintomática en las embarazadas, pero que puede estar asociado con un riesgo de parto prematuro (riesgo relativo: 1.8, intervalo de confianza del 95%: 1.2-2.7).

Se incluyeron y analizaron de manera apropiada todos los estudios clínicos adecuadamente controlados que pudieron identificarse.

2. RELEVANCIA EN LUGARES DE ESCASOS RECURSOS

2.1. Magnitud del problema

Trichomonas vaginalis, con tasas de prevalencia del 15% o superior en los países en desarrollo, en particular, donde el acceso a la atención sanitaria es limitada. Como consecuencia, es probable que hasta 25 millones de embarazadas en todo el mundo padezcan tricomoniasis.

2.2. Aplicabilidad de los resultados de la Revisión Cochrane

El uso del metronidazol como tratamiento para la tricomoniasis puede aplicarse en todos los ámbitos (1). La intervención es claramente factible en lugares de escasos recursos: el metronidazol es relativamente económico y se encuentra disponible como un producto genérico. No obstante, en virtud de los diferentes métodos de tratamiento que se usaron en los dos estudios clínicos incluidos en la revisión, sería razonable limitar el tratamiento de la tricomoniasis a aquellas embarazadas que manifiestan síntomas de infección y tienen más de 30 semanas de gestación.

Tratar a las embarazadas con síntomas de infección por Trichomonas vaginalis resulta fundamental en partes del mundo con una alta prevalencia de infección por VIH y la probabilidad de que la infección por tricomoniasis pueda facilitar la transmisión del VIH.

2.3. Implementación de la intervención

En primer lugar, debe capacitarse al personal sanitario en el tratamiento de las mujeres que no están embarazadas y que consultan por tricomoniasis sintomática (prurito/irritación vaginal o pérdida). Lo ideal sería confirmar con anticipación la presencia de la infección mediante un examen microscópico de frotis fresco. También se recomienda administrar el tratamiento a las parejas de las mujeres infectadas. Estrategias para la notificación a la pareja acerca de las enfermedades de transmisión sexual. Cuando se trata de embarazadas, el personal de salud debería recibir capacitación sobre el tratamiento de las mujeres con síntomas de infección por tricomoniasis en las etapas más avanzadas del embarazo (es decir, con más de 30 semanas de gestación), con diagnóstico confirmado por vía microscópica (siempre que sea posible). Debería también destacarse la importancia del uso de preservativos para reducir la transmisión de la tricomoniasis y otras infecciones de transmisión sexual, incluso en el caso de las embarazadas.

3. INVESTIGACIÓN

Los datos de estudios epidemiológicos indican que la infección por tricomoniasis es un factor de riesgo de parto prematuro. No obstante, aunque el tratamiento con metronidazol elimina al parásito, no parece reducir la incidencia de partos prematuros. Son necesarios, por lo tanto, estudios que permitan dilucidar si la infección por tricomoniasis es verdaderamente una causa de parto prematuro y, de ser así, por qué el metronidazol no reduce las complicaciones asociadas con la tricomoniasis al mismo tiempo que elimina el parásito.

Referencias

  • Forna F, Gülmezoglu AM. Interventions for treating trichomoniasis in women (Cochrane Review). In: The Cochrane Library, Issue 4, 2002. Update Software: Oxford.

Este documento debería citarse como: Walker G. Intervenciones para la tricomoniasis durante el embarazo: Comentario de la BSR (última revisión: 27 de agosto de 2004). La Biblioteca de Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: Organización Mundial de la Salud.

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