Tratamiento de la tricomoniasis en las mujeres

Los regímenes de tratamiento cortos con fármacos de la familia de los nitroimidazoles tienen la misma efectividad que los regímenes de tratamiento más prolongados. Entre los distintos nitroimidazoles disponibles para la terapia de tricomoniasis, el tinidazol fue más efectivo que el metronidazol. Por lo general, identificar mujeres infectadas con tricomoniasis resulta más difícil que tratarlas.

Comentario de la BSR por Schmid G

1. RESUMEN DE LA EVIDENCIA

En esta revisión se compara la eficacia de diversas estrategias para el tratamiento de la tricomoniasis en la mujer, en particular, los regímenes de tratamiento por vía oral de duración corta versus larga. Los regímenes de tratamiento cortos con fármacos de la familia de los nitroimidazoles (administrados principalmente como una única dosis) tienen la misma efectividad que los más prolongados (por lo menos cinco días de duración) (RR: 1.12; IC 95%: 0.58 a 2.16); la terapia con cualquiera de los regímenes generalmente es >90%. La imposibilidad de tratar a la pareja puede llevar a una falta aparente de éxito terapéutico y, debido a que la tricomoniasis es una infección de transmisión sexual, el tratamiento de las parejas debe ser parte del régimen de tratamiento de las mujeres infectadas. El único estudio clínico que comparó el resultado del tratamiento entre las mujeres cuyos parejas no fueron tratadas versus las que recibieron tratamiento mostró que las mujeres cuyas parejas no habían recibido tratamiento tenían una tasa de fracaso significativamente mayor (24% versus 5%). Entre los distintos nitroimidazoles disponibles para la terapia de tricomoniasis, el tinidazol fue más efectivo que el metronidazol, aunque la calidad de los estudios que comparaban ambos fármacos no era óptima.

Se han incluido y analizado de manera apropiada todos los estudios clínicos adecuadamente controlados que pudieron identificarse.

2. RELEVANCIA EN LUGARES DE ESCASOS RECURSOS

2.1. Magnitud del problema

En 1995, se calculó que 170 millones de personas en el mundo estaban infectadas por Trichomonas vaginalis (1). En los países en vías de desarrollo, los casos son más frecuentes en individuos con una conducta sexual riesgosa y, tanto en los países desarrollados como en vías de desarrollo, entre las mujeres que tienen acceso limitado a la atención médica. Las tasas de prevalencia entre las mujeres que residen en países en vías de desarrollo ascienden al 15% o más, cifra que indica que la tricomoniasis es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes.

2.2. Aplicabilidad de los resultados

La efectividad del tratamiento con nitroimidazol en términos de la curación de un individuo es pertinente a todos los lugares, ya que no hay diferencias conocidas en la respuesta terapéutica entre las mujeres que residen en diferentes entornos sociales o geográficos ni tampoco por una enfermedad subyacente, por ejemplo, infección por VIH. Si bien en el tratamiento de la tricomoniasis puede utilizarse cualquiera de los fármacos de la familia de los nitroimidazoles, el más usado en todo el mundo es el metronidazol y se encuentra ampliamente disponible. Los nitroimidazoles son económicos (el costo promedio del tinidazol genérico es $0.04 dólares estadounidenses por comprimido de 500 mg, o bien, $0.16 dólares estadounidenses por una dosis estándar de 2 g) (2). Esta característica combinada con el hecho que los regímenes de tratamiento cortos (en general de una única dosis) son muy efectivos, posibilita el tratamiento de casos individuales, o aun de intervenciones a gran escala en lugares de escasos recursos.

2.3. Implementación de la intervención

La dificultad principal relacionada con la puesta en práctica de esta intervención es identificar a las personas infectadas. Las mujeres pueden ser asintomáticas o sintomáticas con prurito/irritación vaginal o pérdida. En el caso del primer grupo, las mujeres no tienen motivo para buscar atención médica y la infección continúa sin detectarse. Generalmente, el diagnóstico se realiza mediante examen microscópico de las secreciones vaginales, procedimiento que en los lugares de escasos recursos no se efectúa en todos los casos. Aun cuando se lo realiza, es posible que no se detecte entre el 30% y el 50% de los casos. Los hombres representan un desafío diagnóstico aún mayor, debido a que la mayoría de los infectados son asintomáticos (una minoría presenta síntomas de uretritis leve) (3).

Se debe tener en cuenta la alta frecuencia de efectos colaterales en relación con el uso de nitroimidazoles, y se debe alertar a los pacientes al respecto. Esta revisión muestra que entre un cuarto y la mitad de las personas presentarán efectos adversos, frecuentemente gastrointestinales (náuseas o vómitos), y que el tinidazol causa menos efectos colaterales que el metronidazol.

3. INVESTIGACIÓN

Las tasas de cura en las mujeres con un tratamiento a corto o largo plazo son del 90% al 95% aproximadamente, pero se desconoce la razón por la cual no todas las mujeres logran curarse. Indudablemente, el fracaso en el tratamiento de la o las parejas de sexo masculino y la reanudación de la actividad sexual inmediatamente después del tratamiento constituye un motivo. Sin embargo, también se conoce a través de informes de casos que, probablemente, muchas personas en el mundo presenten resistencia a los nitroimidazoles para T. vaginalis; aunque se desconoce su frecuencia, especialmente en el mundo en desarrollo. Un estudio en Estados Unidos detectó una prevalencia de <1% (4). Los estudios clínicos recientes que incluyen el tratamiento de la pareja son escasos, de modo que se desconoce si las tasas de curación de los estudios revisados reflejan la tasa de los estudios actuales. Además, las tasas de curación con ciclos de metronidazol cortos versus largos se basan sólo en dos estudios bien controlados, por lo tanto, es posible que las diferencias en términos de eficacia, o efectividad, estén opacadas por los datos limitados. La mayoría de los casos de pacientes con tricomoniasis que no responde al tratamiento con los ciclos estándar logra curarse con ciclos de dosis más altas, no obstante, es necesario el desarrollo de tratamientos alternativos. Aunque la calidad del estudio no fue ideal, el resultado que el tinidazol es más efectivo que el metronidazol indica que sería útil realizar adecuadamente uno o más estudios con comparación directa de estos dos fármacos, junto con la recolección de datos de los efectos colaterales para confirmar este hallazgo.

Hay datos encontrados acerca de si la tricomoniasis durante el embarazo está asociada con el parto prematuro. En un estudio que incluyó un gran número de participantes, el tratamiento de la tricomoniasis durante el embarazo estaba asociado con un aumento en el índice de prematurez (5).

Referencias

  • Gerbase AC, Rowley JT, Heymann DH, Berkley SF, Piot P. Global prevalence and incidence estimates of selected curable STDs. Sexually transmitted infections 1998;74(S):S12-6.
  • Médicins Sans Frontieres. Sources and prices of selected drugs and diagnostics for people living with HIV/AIDS. WHO/EDM/PAR/2002.2. http://www.accessmed-msf.org/index.asp.
  • Schwebke JR, Hook III EW. High rates of Trichomonas vaginalis among men attending a sexually transmitted diseases clinic: Implications for screening and urethritis management. Journal of infectious diseases 2003;188:465-468.
  • Schmid G, Narcisi E, Mosure D, Secor WE, Higgins J, Moreno H. Prevalence of metronidazole-resistant Trichomonas vaginalis in a gynecology clinic. Journal of reproductive medicine 2001;46:545-459.

Este documento debería citarse como: Schmid G. Tratamiento de la tricomoniasis en las mujeres: Comentario de la BSR (última revisión: 28 de julio de 2003). La Biblioteca de Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: Organización Mundial de la Salud.

Compartir

Acerca del autor