Misoprostol para la inducción del trabajo de parto con el fin de interrumpir el embarazo en el segundo o tercer trimestre en embarazos complicados por una anomalía fetal o después de la muerte fetal intrauterina

Revisión Cochrane por Dodd J. M., Crowther CA

Este documento debería citarse como: Dodd J. M., Crowther CA. Misoprostol para la inducción del trabajo de parto con el fin de interrumpir el embarazo en el segundo o tercer trimestre en embarazos complicados por una anomalía fetal o después de la muerte fetal intrauterina. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas 2010, Número 4. Art. n.º: CD004901. DOI: 10.1002/14651858.CD004901.pub2.

RESUMEN

Título

Misoprostol para la inducción del trabajo de parto con el fin de interrumpir el embarazo en el segundo o tercer trimestre en embarazos complicados por una anomalía fetal o después de la muerte fetal intrauterina

Antecedentes

Es posible que una mujer deba dar a luz antes del inicio espontáneo del trabajo de parto en situaciones en las que el feto ha muerto en el útero (también llamado mortinato), o para la interrupción del embarazo en caso de que el feto, si naciera vivo, no sobreviviría o tendría una incapacidad permanente. El misoprostol es una prostaglandina que se puede utilizar para inducir el trabajo de parto en estas situaciones.

Objetivos

Comparar los beneficios y los perjuicios del misoprostol para la inducción del trabajo de parto con el fin de interrumpir el embarazo en el segundo o tercer trimestre en mujeres con embarazos complicados por una anomalía fetal o después de la muerte fetal intrauterina en comparación con otros métodos de inducción del trabajo de parto.

Estrategia de búsqueda

Se hicieron búsquedas especializadas en el Registro de Estudios Clínicos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (noviembre de 2009).

Criterios de selección

Estudios clínicos controlados aleatorizados que compararon el misoprostol con placebo o con ningún tratamiento, o cualquier otro método de inducción del trabajo de parto, para mujeres sometidas a la inducción del trabajo de parto con el fin de interrumpir el embarazo en el segundo o tercer trimestre después de la muerte fetal intrauterina o debido a anomalías fetales.

Recolección y análisis de datos

Ambos autores evaluaron la calidad de los estudios clínicos y extrajeron los datos de forma independiente.

Resultados principales

Se incluyeron 38 estudios clínicos (3679 mujeres). Nueve estudios incluyeron embarazos después de muertes intrauterinas, cinco estudios incluyeron la interrupción de embarazos debido a anomalías fetales cuando el feto aún estaba vivo y el resto (24) presentaron datos agrupados de muertes fetales, anomalías fetales y motivos sociales. Cuando se lo comparó con agentes que tradicionalmente se han utilizado para inducir el trabajo de parto en este contexto (por ejemplo, gemeprost, prostaglandina E2 y prostaglandina F2 alfa), el misoprostol vaginal es igualmente eficaz en asegurar el parto vaginal en el lapso de 24 horas, con un intervalo similar entre la inducción y el parto. El misoprostol vaginal está asociado con una reducción de la presentación de efectos secundarios gastrointestinales maternos, como náuseas, vómitos y diarrea, en comparación con otros preparados de prostaglandinas. Mientras que los distintos tratamientos que incluyen preparados de prostaglandinas parecen comparables para los resultados informados, la información disponible con respecto a las complicaciones maternas poco frecuentes, como rotura uterina, es limitada.

Conclusiones de los autores

El uso de misoprostol vaginal para la interrupción del embarazo en el segundo o tercer trimestre es tan eficaz como los otros preparados de prostaglandinas (incluidos cervagem, prostaglandina E2 y prostaglandina F2 alfa), y más eficaz que la administración oral de misoprostol. Sin embargo, sigue siendo limitada la información importante relacionada con la seguridad materna y, en particular, con la presentación de resultados poco frecuentes como la rotura uterina. Los futuros esfuerzos de investigación deberían orientarse hacia la determinación de la dosis óptima y la frecuencia de administración, con particular atención en la información estandarizada de todos los resultados relevantes y la evaluación de los eventos adversos poco frecuentes. Es necesaria más información acerca del uso del misoprostol sublingual en este contexto.

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