Misoprostol oral para la inducción del trabajo de parto

Revisión Cochrane por Alfirevic Z, Weeks A

Este documento debería citarse como: Alfirevic Z, Weeks A. Misoprostol oral para la inducción del trabajo de parto. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas 2006, Número 2. Art. n.º: CD001338. DOI: 10.1002/14651858.CD001338.pub2.

RESUMEN

Título

Misoprostol oral para la inducción del trabajo de parto

Antecedentes

El misoprostol es una prostaglandina oral activa. En la mayoría de los países, el misoprostol no está autorizado para la inducción del trabajo de parto, pero su uso es frecuente debido a que es económico y estable al calor.

Objetivos

Evaluar el uso del misoprostol oral para la inducción del trabajo de parto en mujeres con un feto viable.

Estrategia de búsqueda

Se realizó una búsqueda en el Registro de Estudios Clínicos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (mayo de 2008).

Criterios de selección

Estudios clínicos aleatorizados que comparan el misoprostol oral versus placebo u otros métodos, en mujeres con feto viable, para la inducción del trabajo de parto.

Recolección y análisis de datos

Dos autores de la revisión evaluaron los datos de los estudios clínicos en forma independiente, mediante hojas de datos con un diseño central.

Resultados principales

En siete estudios clínicos que compararon el misoprostol oral con placebo (669 participantes), las mujeres que usaron misoprostol oral tuvieron más probabilidades de tener un parto vaginal en el lapso de las 24 horas (riesgo relativo [RR]: 0,16, intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,05 a 0,49), necesitaron menos oxitocina (RR: 0,35, IC 95%: 0,28 a 0,44) y tuvieron una tasa de cesárea más baja (RR: 0,61, IC 95%: 0,41 a 0,93). En 10 estudios clínicos que compararon el misoprostol oral con la dinoprostona vaginal (3368 participantes), las mujeres que recibieron misoprostol oral tuvieron menos probabilidades de necesitar una cesárea (RR: 0,87, IC 95%: 0,77 a 0,98). Hubo evidencias de que las inducciones fueron más lentas, pero no hubo otras diferencias significativas. Ocho estudios clínicos (1026 participantes) compararon el misoprostol oral con la oxitocina intravenosa. La única diferencia fue un aumento en el líquido amniótico teñido de meconio en mujeres con rotura de membranas con el misoprostol oral (RR: 1,72, IC 95%: 1,08 a 2,74). Veintiséis estudios clínicos (5096 participantes) compararon el misoprostol oral y el misoprostol vaginal; no se encontraron diferencias en los resultados primarios. Sin embargo, nacieron menos neonatos con un puntaje de Apgar bajo en el grupo de misoprostol oral (RR: 0,65, IC 95%: 0,44 a 0,97). Hubo evidencia de menos hiperestimulación uterina con misoprostol oral, pero la heterogeneidad hace que estos resultados sean difíciles de interpretar.

Conclusiones de los autores

El misoprostol oral como agente de inducción es efectivo para lograr el parto vaginal. Es más efectivo que el placebo, tan efectivo como el misoprostol vaginal y da como resultado menos cesáreas que la dinoprostona vaginal. En lugares donde el misoprostol aún no está autorizado para la inducción del trabajo de parto, muchos médicos prefieren la protección legal de usar un producto autorizado como la dinoprostona. En caso de emplear el misoprostol oral, los médicos deben utilizar una dosis de 20 a 25 mcg en la solución. Dado que la seguridad es la preocupación principal, se recomiendan los regímenes orales sobre los regímenes vaginales. Esto es de especial importancia en situaciones donde el riesgo de infección ascendente es alto y la falta de personal implica que las mujeres no pueden estar monitorizadas intensamente.

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