Misoprostol vaginal para la maduración cervical y la inducción del trabajo de parto

Revisión Cochrane por Hofmeyr GJ, Gülmezoglu AM

Este documento debería citarse como: Hofmeyr GJ, Gülmezoglu AM. Misoprostol vaginal para la maduración cervical y la inducción del trabajo de parto. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas 2003, Número 1. Art. n.º: CD000941. DOI: 10.1002/14651858.CD000941.

RESUMEN

Título

Misoprostol vaginal para la maduración cervical y la inducción del trabajo de parto

Antecedentes

El misoprostol (Cytotec, Searle) es una prostaglandina E1 análoga ampliamente usada en indicaciones no autorizadas, como la inducción del aborto y del trabajo de parto. La presente es una de la serie de revisiones de métodos de maduración cervical e inducción del trabajo de parto que utiliza metodología estandarizada.

Objetivos

Determinar los efectos del misoprostol vaginal para la maduración cervical o la inducción del trabajo de parto durante el tercer trimestre de gestación.

Estrategia de búsqueda

Se realizaron búsquedas en el Registro de Estudios Clínicos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (febrero de 2004), en el Registro Central Cochrane de Estudios Clínicos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (Biblioteca Cochrane, Número 4, 2003) y en bibliografías de publicaciones relevantes.

Criterios de selección

Estudios clínicos que comparen misoprostol vaginal para la dilatación cervical o la inducción del trabajo de parto durante el tercer trimestre con placebo / sin tratamiento o con otros métodos enumerados más adelante en una lista predefinida de métodos de inducción del trabajo de parto.

Recolección y análisis de datos

Se desarrolló una estrategia para poder trabajar con el gran volumen y la complejidad de los datos de los estudios clínicos relacionados con la inducción del trabajo de parto. Esta estrategia supuso la elaboración de un método de extracción de datos que consta de dos etapas.

Resultados principales

Se incluyeron 70 estudios clínicos. Comparado con el placebo, el misoprostol se asoció con una mayor posibilidad de lograr el parto vaginal dentro de las 24 horas (riesgo relativo [RR]: 0,36, intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,19 a 0,68). La hiperestimulación uterina, con o sin cambios en la frecuencia cardiaca fetal, fue mayor (RR: 11,66, IC 95%: 2,78 a 49). Comparado con el uso de la prostaglandina E2 vaginal, la prostaglandina E2 intracervical y la oxitocina, el uso de misoprostol vaginal se asoció con un menor uso de analgesia peridural, con mayores posibilidades de lograr el parto vaginal dentro de las 24 horas y con un aumento de la hiperestimulación uterina. En comparación con la prostaglandina E2 por vía vaginal o intracervical, al usar misoprostol la necesidad de estimulación con oxitocina fue menos frecuente, y el líquido amniótico teñido de meconio fue más frecuente. Las dosis más bajas de misoprostol comparadas con las dosis más elevadas se asociaron a una necesidad mayor de estimulación con oxitocina y una menor hiperestimulación uterina, con o sin cambios en la frecuencia cardiaca fetal. Es notable la falta de información sobre las opiniones de las mujeres.

Conclusiones de los autores

El misoprostol por vía vaginal en dosis mayores de 25 mcg cada cuatro horas fue más efectivo que los métodos convencionales de inducción del trabajo de parto, pero la hiperestimulación uterina fue mayor. Con dosis más bajas la efectividad y los riesgos fueron similares a los métodos convencionales. Los estudios revisados no incluyeron un número suficiente de participantes como para excluir la posibilidad de eventos adversos poco frecuentes aunque graves, en especial la rotura uterina, que se ha informado anecdóticamente luego de la inducción con misoprostol. Los autores solicitan a que lectores envíen información sobre los casos de rotura uterina de los que tengan conocimiento. Es necesario realizar más investigaciones para determinar la vía de administración, las dosis ideales y la seguridad. Los organismos gubernamentales y profesionales deberían determinar las pautas generales para el uso de misoprostol, basándose en la mejor evidencia disponible y en las circunstancias locales.

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