Antibióticos para la rotura prematura de membranas
Aspectos prácticos de la BSR por Festin M
NIVEL DE PRIMER CONTACTO (ATENCIÓN PRIMARIA)
1. Se recomienda informar a las mujeres que consulten inmediatamente con su médico u otro profesional de la salud en caso de pérdida de líquido por vía vaginal con o sin contracciones uterinas asociadas.
2. Se recomienda estandarizar y simplificar el diagnóstico adecuado de la rotura prematura de membranas (RPM) antes del trabajo de parto (como el examen visual con espéculo estéril y el análisis del pH vaginal) a fin de que resulte accesible para las pacientes y los trabajadores de la salud en centros periféricos.
3. Una vez que se ha realizado el diagnóstico apropiado se recomienda tomar las medidas necesarias para administrar antibióticos por vía parenteral, especialmente si no se prevé que el parto tenga lugar en poco tiempo. El antibiótico de elección es la eritromicina, que puede administrarse por vía intravenosa u oral en este nivel de atención.
4. Se sugiere administrar corticoesteroides prenatales.
5. Dado que en este nivel no se dispone de infraestructura para cuidados intensivos neonatales, la paciente debería ser derivada inmediatamente a uno que preste este servicio.
6. Los médicos del primer nivel de atención deberán estar alertas para el traslado inmediato a un hospital con instalaciones adecuadas para el parto y el recién nacido en los casos con complicaciones asociadas como el prolapso de cordón.
NIVEL DEL HOSPITAL DE REFERENCIA (ATENCIÓN SECUNDARIA)
1. Debería confirmarse el diagnóstico realizado en el nivel de atención primaria para evitar que realicen procedimientos innecesarios en el manejo de las pacientes.
2. La selección, dosis, vía y duración del tratamiento antibiótico deberían basarse en los microorganismos comunes hallados en los cultivos del aparato genital de las embarazadas en el país.
3. Si no se dispone de esta información se recomienda la administración intravenosa hasta el momento del parto de un antibiótico de amplio espectro preferentemente un macrólido como la eritromicina, que es relativamente seguro para las embarazadas. Si el parto no tiene lugar durante los primeros días posteriores al comienzo del tratamiento, la administración del antibiótico debe continuar durante una semana como mínimo.
4. Si es necesario administrar antibióticos por vía intravenosa, quizás resulte útil mantener una vía de administración.
5. Es altamente probable que los neonatos de las mujeres con rotura prematura de membranas antes del trabajo de parto necesiten cuidados intensivos. Por lo tanto, se debería contar con personal capacitado e instalaciones adecuadas para el cuidado intensivo y crítico de estos neonatos.
EN CASA O EN LA COMUNIDAD
Si en algún momento se detecta pérdida de líquido por vía vaginal, debe consultarse inmediatamente a un médico u otro profesional de la salud.
Este documento debería citarse como: Festin M. Antibióticos para la rotura prematura de membranas: Aspectos prácticos de la BSR (última revisión: 14 de junio de 2003). La Biblioteca de Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: Organización Mundial de la Salud.