Posición en el período expulsivo del trabajo de parto de las mujeres sin anestesia peridural

El parto en posición vertical parece estar asociado con varios beneficios, entre ellos, la reducción en la duración del período expulsivo del trabajo de parto. Mientras se espera confirmación sobre estos beneficios se debe permitir que las mujeres elijan la posición que deseen para tener el parto.

Comentario de la BSR por Lavender T y Mlay R

1. RESUMEN DE LA EVIDENCIA

Esta revisión (1) evalúa los beneficios y los riesgos de las diferentes posiciones para el parto que adoptan las mujeres durante el período expulsivo del trabajo de parto. Incluye 20 estudios clínicos en los que participaron 6136 mujeres. En general, los estudios clínicos fueron de calidad metodológica variable. Los autores realizaron un análisis de sensibilidad (mediante la exclusión de estudios clínicos de calidad deficiente) para comparar la posición vertical o lateral con la posición decúbito dorsal o de litotomía. Los hallazgos mostraron que, en aquellas mujeres que no recibieron anestesia peridural, el parto en posición vertical o lateral se asoció con una reducción en la duración del período expulsivo, una pequeña reducción en los partos asistidos, una reducción en las episiotomías, un aumento en los desgarros perineales de segundo grado, un aumento de la pérdida de sangre estimada superior a 500 ml, una disminución de la manifestación de dolor intenso durante el período expulsivo del trabajo de parto y menos patrones anormales en la frecuencia cardiaca fetal.

La revisión sugiere los posibles beneficios de la posición vertical para el parto, con la posibilidad de un mayor riesgo de pérdida de sangre superior a 500 ml. Los autores concluyen que este hallazgo debería considerarse como tentativo hasta que se obtengan mejores datos. Entretanto, se debe alentar a las mujeres a que adopten las posiciones para el parto que les resulten más cómodas.

La estrategia de búsqueda fue rigurosa y se evaluaron todos los informes de los estudios identificados como potencialmente elegibles. Tanto la extracción de datos como el análisis y la presentación fueron claros y concisos.

2. RELEVANCIA EN LUGARES DE ESCASOS RECURSOS

2.1. Magnitud del problema

La posición para el parto que adoptan las mujeres está influenciada por varios factores, incluida la conducta instintiva y las normas culturales. En algunos países en vías de desarrollo (como en algunas partes de Asia, África y América), la posición de cuclillas, por ejemplo, es una posición habitual para sentarse. En la República Unida de Tanzania, por ejemplo, las mujeres que tienen el parto en sus casas con la ayuda de comadronas o familiares utilizan la posición de cuclillas u otras posiciones verticales elegidas por la mujer. Contrariamente a esta práctica cultural, casi todas las mujeres que tienen el parto en los centros de salud lo hacen en posición decúbito dorsal. Es concebible que la falta de opciones de posiciones para el parto en los centros de salud pueda contribuir a la elección de las mujeres a tener el parto en sus casas con personas no capacitadas, en vez de hacerlo en los centros de salud. Sólo el 47% de las mujeres de Tanzania tienen el parto en un centro de salud. En los países desarrollados donde el parto es medicalizado, se considera que las intervenciones maternas clínicas y de monitoreo durante el trabajo de parto limitan las opciones de las posiciones de las mujeres para el parto. En el hospital más grande de mujeres en Europa, por ejemplo, los datos de auditoría locales demuestran que el 86% de las mujeres tienen el parto en posición decúbito dorsal o semiacostada. La identificación de una posición óptima con la posibilidad de mejorar los resultados clínicos es, por consiguiente, sumamente importante para todas las mujeres.

2.2. Aplicabilidad de los resultados

Los estudios incluidos en esta revisión se realizaron en una amplia variedad de países y regiones ya sean desarrollados o en vías de desarrollo (dos en India, uno en la Región Administrativa Especial de Hong Kong, uno en Tailandia, uno en Kuwait, uno en Irlanda, cinco en Inglaterra, dos en Finlandia, uno en Escocia, uno en Australia, uno en Nueva Zelanda, uno en Francia, uno en Canadá y uno en Suecia). Dado que no parece haber diferencias en los resultados según el lugar, se puede esperar que los resultados de la revisión sistemática se apliquen a todos los lugares, incluidos aquellos de bajos recursos.

2.3. Implementación de la intervención

Dadas las limitaciones metodológicas de los estudios clínicos y la interpretación cautelosa de los autores, es razonable recomendar que se debe permitir que cada mujer elija la posición preferida para el período expulsivo del trabajo de parto. Esta recomendación no acarrea costos directos. En África, por ejemplo, donde existe una escasez crítica de asistentes capacitados en partos, permitir que las mujeres tengan el parto en una posición vertical tiene el potencial para mejorar los resultados del parto; la reducción en la duración del período expulsivo del trabajo de parto puede ayudar a reducir el hacinamiento en las salas de preparto y a reducir el tiempo que dedican los prestadores de salud a cada mujer.

El verdadero desafío de los profesionales de la salud en todos los ámbitos es brindarles a las mujeres 1) información imparcial en la cual basar las opciones de las posiciones para el parto y 2) consejos sobre cómo prepararse para tener el parto en la posición elegida. Posiblemente se requiera la capacitación de ciertos prestadores de salud para apoyar a las mujeres a tener el parto en diferentes posiciones. Es un desafío la creación dentro del sistema de salud de una cultura que apoye la opción de darles a las mujeres la libertad de elegir la posición preferida para el parto. Por ejemplo, a los prestadores de salud en la República Unida de Tanzania no les resulta cómodo que la mujer esté de cuclillas en la cama para tener el parto porque temen que el bebé pueda caerse al suelo.

3. INVESTIGACIÓN

Se debe realizar un estudio clínico controlado aleatorizado multicéntrico de buena calidad (que incluya tanto a países en vías de desarrollo como a países desarrollados) sobre los resultados a corto y a largo plazo de las diferentes posiciones para el parto. Además, se debe realizar una investigación cualitativa para explorar el impacto del lugar donde se realiza el parto sobre la posición materna para el parto. También se deben investigar las creencias de los prestadores de salud con respecto a las posiciones para el parto y su capacidad para aconsejar a las mujeres sobre estas posiciones. Además, se debe realizar una investigación sobre el valor de preparar a las mujeres para las diferentes posiciones para el parto.

Referencias

  • Gupta JK, Hofmeyr GJ, Smyth R. Position in the second stage of labour for women without epidural anaesthesia (Cochrane Review). The Cochrane Database of Systematic Reviews;2004, Issue 1.

Este documento debería citarse como: Lavender T y Mlay R. Posición en el período expulsivo del trabajo de parto de las mujeres sin anestesia peridural: Comentario de la BSR (última revisión: 15 de diciembre de 2006). La Biblioteca de Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: Organización Mundial de la Salud.

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