Medición de rutina de la altura uterina durante el embarazo

No se halló evidencia de algún beneficio ni daño asociado con la medición de rutina de la altura uterina en las embarazadas. Sin embargo, las publicaciones disponibles indican que la medición de la altura uterina es un buen método para detectar neonatos pequeños para la edad gestacional en países en vías de desarrollo. Por lo tanto, todavía debe recomendarse como práctica estándar en el control prenatal y, en lugar de reemplazar, debe complementar la exploración del útero grávido.

Comentario de la BSR por Buchmann E

1. RESUMEN DE LA EVIDENCIA

La Revisión Cochrane incluyó un estudio clínico de pequeña magnitud únicamente. No se halló evidencia de algún beneficio o daño asociado con la medición de rutina de la altura uterina en las embarazadas.

En la sección Discusión, el autor de la revisión destacó que, en comparación con estudios de observación previos, la sensibilidad de los métodos de detección de neonatos pequeños para la edad gestacional fue considerablemente menor. Ese hecho puede atribuirse a los estrictos criterios empleados para detectar los fetos pequeños para la edad gestacional (tres mediciones estáticas consecutivas, dos por debajo del percentilo diez o la reducción en la altura uterina). Es probable que el uso de una única medición por debajo del percentilo diez (1) diera como resultado una mayor sensibilidad, con cierta pérdida de especificidad. Las mediciones se realizaron sólo a partir de la semana 29 de embarazo, lo que implicó una reducción adicional de la posible sensibilidad de las mediciones.

Aparentemente, la selección de estudios clínicos elegibles fue satisfactoria.

2. RELEVANCIA EN LUGARES DE ESCASOS RECURSOS

2.1. Magnitud del problema

En comparación con neonatos normales, aquellos pequeños para la edad gestacional tuvieron tasas de morbimortalidad más elevadas. En los países en vías de desarrollo, este trastorno afecta a alrededor del 20% de los nacimientos. Identificar los embarazos de riesgo de manera temprana posibilita la puesta en práctica oportuna de medidas, incluido el traslado a un centro mejor equipado.

2.2. Factibilidad de la intervención

La medición de la altura uterina con una cinta métrica es simple y de bajo costo. Es posible que los trabajadores de la salud y las embarazadas acepten este tipo de intervención, especialmente en lugares donde el acceso a la tecnología avanzada, por ejemplo, la ecografía, es limitado.

2.3. Aplicabilidad de los resultados de la Revisión Cochrane

Los trabajadores de la salud que trabajan en lugares de escasos recursos obtendrán un mínimo beneficio a partir de esta revisión, debido a dos razones. En primer lugar, la revisión incluyó un solo estudio clínico sin la cantidad de pacientes suficiente como para definir evidencia de beneficio o daño asociado a la medición de la altura uterina. En segundo lugar, el estudio clínico se llevó a cabo en Dinamarca, un país con sistemas de salud muy avanzados, donde al inicio del embarazo de todas las mujeres se realiza una ecografía, la determinación del lactógeno placentario y la predicción del peso fetal, además de contar con acceso a una atención de la salud altamente especializada. Como consecuencia, este tipo de resultados son poco relevantes para países en vías de desarrollo.

2.4. Implementación de la intervención

Según las publicaciones disponibles, la medición de la altura uterina es un método adecuado para la detección de neonatos pequeños para la edad gestacional, y se la considera una intervención potencialmente útil en países en vías de desarrollo (1, 2). Puede contribuir a la identificación de embarazos múltiples y a la evaluación de la edad gestacional en la primera presentación. Por lo tanto, todavía debe recomendarse en países en vías de desarrollo como práctica estándar en el control prenatal, y en lugar de reemplazar, debe complementar la exploración del útero grávido.

Para la implementación de rutina de la medición de la altura uterina se necesitarán:

a) Cintas métricas y la elaboración de una ficha prenatal que incluya las curvas de crecimiento en un gráfico con los percentilos 10, 50 y 90.

b) Capacitación de los trabajadores de la salud.

c) Protocolos claros para el manejo de los problemas detectados, incluidos los criterios para la derivación.

d) Auditorías continuas sobre la práctica y calidad de las mediciones de la altura uterina.

2.5. Investigación

Es necesario realizar un estudio clínico multicéntrico con un gran número de pacientes, aleatorizado, controlado y bien diseñado para evaluar la efectividad de la medición de rutina de la altura uterina en lugares de escasos recursos, donde las embarazadas no tienen acceso a la ecografía y concurren al control médico durante el segundo trimestre del embarazo. Las medidas de resultado principales deberían ser la morbilidad y la mortalidad perinatal. Dicho estudio tendrá que prever el problema del seguimiento deficiente de las pacientes para evitar que se vea afectada la validez de los resultados.

Referencias

  • Belizan JM, Villar J, Nardin JC, Malamud J, Sainz de Vicuna L. Diagnosis of intrauterine growth retardation by a simple clinical method: measurement of uterine height. American journal of obstetrics and gynecology 1978;131:643-646.
  • Pattinson RC, Theron GB. Inter-observer variation in symphysis-fundus measurements. A plea for individualised antenatal care. South African medical journal 1989;76:621-622.

Este documento debería citarse como: Buchmann E. Medición de rutina de la altura uterina durante el embarazo: Comentario de la BSR (última revisión: 20 de febrero de 2003). La Biblioteca de Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: Organización Mundial de la Salud.

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