Alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria para los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna

Revisión Cochrane por Flint A, New K, Davies MW

Este documento debería citarse como: Flint A, New K, Davies MW. Alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria para los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas 2007, Número 2. Art. n.º: CD005092. DOI: 10.1002/14651858.CD005092.pub2.

RESUMEN

Título

Alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria para los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna

Antecedentes

La leche materna proporciona una nutrición óptima para los recién nacidos y la forma ideal para que los neonatos reciban la leche materna es a través de la succión del pecho. Lamentablemente, esto no siempre es posible, ya que existen numerosos motivos por los que un neonato no pueda amamantar y, como consecuencia, requiere alimentación complementaria. En la actualidad, hay una variedad de formas por las cuales los neonatos pueden recibir alimentación complementaria. Tradicionalmente se utilizaron biberones y sondas nasogástricas; sin embargo, más recientemente, la alimentación con taza se ha transformado en una práctica popular en muchas salas de recién nacidos en un intento de mejorar las tasas de lactancia materna. No hay coherencia para orientar la elección de la alimentación complementaria.

Objetivos

Determinar los efectos de la alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria en relación con el aumento de peso y el logro de una lactancia materna satisfactoria en neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna.

Estrategia de búsqueda

Se realizaron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Estudios Clínicos Controlados (The Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL; la Biblioteca Cochrane, Número 2, 2006), CINAHL (1982 a abril de 2006) y MEDLINE (1966 a abril de 2006).

Criterios de selección

Estudios controlados aleatorizados o cuasi aleatorizados que comparan la alimentación con taza con otras formas de alimentación enteral para la alimentación complementaria de los neonatos.

Recolección y análisis de datos

Los autores de la revisión realizaron las evaluaciones de calidad y la extracción de datos para los estudios incluidos de forma independiente. Los resultados informados de estos estudios fueron: aumento de peso, la proporción que no se alimentaba por lactancia materna al momento del alta hospitalaria, la proporción que no se alimentaba por lactancia materna a los tres meses de edad, la proporción que no se alimentaba por lactancia materna a los seis meses de edad, la proporción que no se alimentaba solamente por lactancia materna al momento del alta hospitalaria, la proporción que no se alimentaba solamente por lactancia materna a los tres meses de edad, la proporción que no se alimentaba solamente por lactancia materna a los seis meses de edad, el tiempo promedio por toma (minutos), la duración de la hospitalización y los eventos fisiológicos de inestabilidad como bradicardia, apnea y saturación de oxígeno baja. Para las variables continuas como aumento de peso, se informaron las diferencias de medias y los intervalos de confianza del 95%. Para los resultados categóricos como la mortalidad, se informaron los riesgos relativos (RR) e intervalos de confianza del 95%.

Resultados principales

Cuatro estudios fueron elegibles para ser incluidos. En los cuatro estudios incluidos en esta revisión, la intervención experimental fue la alimentación con taza y la intervención de control fue la alimentación con biberón. No hubo una diferencia estadísticamente significativa en la incidencia de la ausencia de lactancia materna al momento del alta hospitalaria en los tres estudios incluidos (RR típico: 0,82; IC 95%: 0,62 a 1,09) y la ausencia de lactancia materna a los tres meses en dos estudios incluidos (RR típico: 0,88; IC 95%: 0,76 a 1,03) o a los seis meses para el estudio que informó este resultado (RR: 0,91; IC 95%: 0,78 a 1,05). Hubo una diferencia estadísticamente significativa en los neonatos alimentados parcialmente con lactancia materna (de tres estudios incluidos) a favor de la alimentación con taza (RR típico: 0,75; IC 95%: 0,61 a 0,92). Sin embargo, esto no fue estadísticamente significativo a los tres meses (un estudio, RR: 1,18; IC 95%: 0,88 a 1,58) o a los seis meses (un estudio, RR: 1,31; IC 95%: 0,89 a 1,92). No hubo una diferencia estadísticamente significativa en el aumento de peso en un estudio que informó este resultado (DM: -0,60; IC 95%: -3,21 a 2,01). En el estudio que la evaluó, hubo un aumento significativo en la duración de la estancia hospitalaria en los neonatos alimentados con taza (la diferencia de las medias entre grupos fue 10,1 días [IC 95%: 3,9 a 16,3]). En ningún estudio se evaluó el tiempo necesario hasta lograr la lactancia materna exclusiva.

Conclusiones de los autores

No se puede recomendar la alimentación con taza en detrimento de la alimentación con biberón como complemento de la lactancia materna porque no confiere un beneficio significativo en el mantenimiento de la lactancia materna después del alta hospitalaria y la alimentación con taza lleva aparejada la consecuencia inaceptable de una estancia hospitalaria más prolongada.

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