Infusión de bicarbonato de sodio para la reanimación de recién nacidos
No existen pruebas suficientes de estudios controlados aleatorizados para apoyar o refutar el uso de bicarbonato de sodio durante la reanimación de recién nacidos. Por otro lado, los estudios observacionales y científicos básicos no apoyan el uso de bicarbonato de sodio durante la reanimación.
Comentario de la BSR por Ho JJ.
1. INTRODUCCIÓN
La asfixia perinatal es una de las causas principales de mortalidad perinatal en países en desarrollo. Según la Organización Mundial de la Salud, en 2004, en todo el mundo hubo 133 millones de nacidos vivos y 3,7 millones de muertes neonatales, 98% de las cuales ocurrieron en países en desarrollo (1). Aproximadamente el 23% de las muertes neonatales se debieron a asfixia perinatal (2). Se calcula que aproximadamente el 3% de los nacidos vivos en los países en desarrollo necesitan reanimación (3), pero incluso en hospitales importantes en algunos países en desarrollo las medidas de reanimación pueden ser inadecuadas (4).
Los recién nacidos que no comienzan a respirar espontáneamente tienen un alta concentración de ácido en la sangre. La infusión intravenosa de bicarbonato de sodio se introdujo hace unos treinta años para revertir la acidosis metabólica. Desde entonces, junto con la reanimación, la infusión de bicarbonato de sodio se ha transformado en el tratamiento estándar para iniciar la respiración en neonatos que no comienzan a respirar espontáneamente. El bicarbonato de sodio ingresó a la práctica neonatal después de la publicación de Usher de un informe sobre su experiencia con el compuesto en comparación con controles históricos. Informó una reducción en la mortalidad de los neonatos que recibieron una infusión de glucosa y bicarbonato de 65 ml/kg de peso corporal por día en comparación con los que no recibieron ninguna infusión (5). Los datos originales que respaldan la efectividad del bicarbonato de sodio en la reanimación de recién nacidos provinieron de estudios realizados con animales (6, 7). El fundamento principal fue que la acidosis reduce la contractilidad cardiaca y, de esta manera, la tensión arterial. Sin embargo, se ha cuestionado su uso debido a que luego de la administración el compuesto se convierte en dióxido de carbono, que es otro ácido. El dióxido de carbono se excreta a través de los pulmones, de modo que la administración de bicarbonato de sodio a un neonato sin una asistencia respiratoria adecuada trae como consecuencia el acúmulo de dióxido de carbono y, por consiguiente, el empeoramiento de la acidosis. El exceso de dióxido de carbono producido por una infusión de bicarbonato de sodio se difunde fácilmente para brindar equilibrio entre los espacios extra e intracelulares, pero existe una demora en la difusión del bicarbonato, que da como resultado acidosis intracelular y alcalosis extracelular (8). Actualmente hay cierta cantidad de estudios de intervención observacionales y algunos no controlados en seres humanos y en la mayoría de estos no se ha podido mostrar un beneficio (9). Una guía reciente sugiere que solo se requiere en casos aislados (10). El objetivo principal de esta revisión fue determinar si en neonatos que reciben reanimación en la sala de partos al momento del nacimiento la infusión de bicarbonato de sodio en comparación con placebo o ningún tratamiento reduce la mortalidad. Los objetivos secundarios fueron determinar si el bicarbonato de sodio redujo la morbilidad a largo y corto plazo (en especial, la discapacidad neurológica) y si es más efectivo que otros agentes alcalinizantes.
2. MÉTODOS DE LA REVISIÓN
Los autores incluyeron estudios aleatorizados y cuasi aleatorizados de neonatos (tanto a término como prematuros) que recibieron algún tipo de reanimación en la sala de partos. La intervención fue bicarbonato de sodio en comparación con placebo, ningún tratamiento u otros agentes alcalinizantes como el tris (hidroximetil) amino metano (THAM). El resultado primario fue mortalidad en la sala de partos y los resultados secundarios incluyeron mortalidad en el hospital, resultados del desarrollo neurológico a largo plazo, resultado neurológico al momento del alta, hemorragia intraventricular y leucomalacia periventricular, convulsiones neonatales y otros signos de isquemia hipóxica, y enterocolitis necrotizante.
Los autores utilizaron una búsqueda amplia e inclusiva de numerosas fuentes para identificar estudios en cualquier idioma. Esto se realizó por última vez en septiembre de 2005. Los dos autores de manera independiente tomaron la decisión de incluir estudios individuales y realizaron la evaluación de la calidad. En los estudios identificados, se evaluó el ocultamiento de la asignación, el cegamiento de la intervención y de la evaluación de los resultados y la compleción del seguimiento.
3. RESULTADOS DE LA REVISIÓN
Los autores identificaron tres estudios en cuatro publicaciones. Dos se excluyeron porque la intervención no se llevó a cabo en la reanimación. Se incluyó el estudio restante, informado en dos publicaciones diferentes. Incluyó a 55 neonatos, tanto a término como prematuros, que necesitaron ventilación asistida con presión positiva a los 5 minutos de vida, aleatorizados en dos grupos: bicarbonato de sodio o un volumen equivalente de dextrosa al 5%. No hubo diferencias para la toda población o los subgrupos a término y prematuros para ninguno de los seis resultados informados: mortalidad (no se informó en el estudio la muerte en la sala de partos), examen neurológico anormal, el resultado combinado de examen neurológico anormal o muerte antes del alta, convulsiones, encefalopatía o hemorragia intraventricular.
4. DISCUSIÓN
4.1 Aplicabilidad de los resultados
En general, no existen pruebas suficientes de estudios controlados aleatorizados para apoyar o refutar el uso del bicarbonato de sodio. El pequeño estudio incluido en esta revisión no proporcionó ninguna prueba que apoye este uso. Ya que el estudio se realizó en la India, un país de medianos ingresos, los hallazgos de la revisión son extrapolables a otros países de bajos y medianos ingresos.
Por lo general, si no existen pruebas que apoyen una intervención, es difícil justificar su uso. Esto se aplicaría al bicarbonato de sodio. Si surgen pruebas que apoyen su uso, entonces esta conclusión podría cambiar. El bicarbonato de sodio no es costoso; pero, sin embargo, implicaría costos adicionales que incluirían el costo de un catéter venoso umbilical. Incluso estos pequeños costos adicionales no se pueden justificar dada la carencia de pruebas.
4.2 Implementación de la intervención
Las prácticas de reanimación se centran cada vez más en el tratamiento de las vías respiratorias, en especial, la expansión de los pulmones y la aplicación de la ventilación asistida con presión positiva cuando es necesaria. Algunas guías recomiendan el uso de bicarbonato de sodio, pero solo después de la estabilización si persiste la acidosis metabólica significativa a pesar de la respiración espontánea adecuada o la ventilación asistida (10, 11, 12). Para hacer esto, serían necesarios equipos para el análisis de gases en sangre y, en muchos países en desarrollo, tales instalaciones son limitadas. En estas situaciones, el uso de bicarbonato de sodio después de la reanimación tendría que estar basado empíricamente en la condición del neonato después de la estabilización. Se debe establecer la respiración o ventilación asistida adecuada y otras intervenciones relevantes como la adrenalina y líquido en bolo deben estar terminadas. Los indicadores clínicos útiles podrían ser el tiempo de llenado capilar prolongado continuo o la tensión arterial baja en presencia de ventilación adecuada.
4.3 Implicaciones para la investigación
Podría ser útil la investigación sobre el uso del bicarbonato de sodio después de la estabilización y el establecimiento de la ventilación en lugares donde no está disponible la medición de gases en sangre; por ejemplo, estudios para evaluar el valor de ciertas características clínicas presentes en la acidosis metabólica continua.
Los estudios observacionales y científicos básicos no apoyan el uso del bicarbonato de sodio durante la reanimación, de modo que aunque las pruebas en esta revisión sean insuficientes para establecer una conclusión, es difícil justificar la realización de más estudios. Si se realizaran más estudios clínicos controlados aleatorizados, deberían realizarse en países donde el uso de bicarbonato de sodio es continuo y los investigadores en esos lugares piensan que es justificable llevar a cabo más estudios clínicos. Dichos estudios clínicos deben incluir resultados del desarrollo neurológico en la infancia.
Fuentes de financiación: Penang Medical College, Hospital Pulau Pinang, Malasia.
Agradecimientos: Dr. ML Tan, Penang Medical College, Penang, Malasia, por sus útiles comentarios sobre el manuscrito.
Referencias
- Ahman E, Zupan J. Neonatal and perinatal mortality: country, regional and global estimates 2004. Geneva: World Health Organization; 2007.
- Lancet Neonatal Survival Steering Team. 4 million neonatal deaths: when? where? why? The Lancet 2005;365:891–900.
- The World Health Report 1995. Geneva: World Health Organization; 1997, p. 21.
- Kinoti SN. Asphyxia of the newborn in East, Central and Southern Africa. East African Medical Journal, 1993, 70:422-433.
- Usher R. Reduction of mortality from respiratory distress syndrome of prematurity with early administration of intravenous glucose and sodium bicarbonate. Pediatrics 1963;32:966-975.
- Dawes GS, Jacobson HN, Mott JC, Shelley HJ, Stafford A. The treatment of asphyxiated, mature foetal lambs and rhesus monkeys with intravenous glucose and sodium carbonate. Journal of Physiology. 1963;169:167-184.
- Adamsons K. Behrman R, Dawes GS, Dawkins MJR, James LS, Ross BB. The treatment of acidosis with alkali and glucose during asphyxia in foetal rhesus monkeys. Journal of Physiology 1963;169:679-689.
- Ostrea EMJr, Odell GB. The influence of bicarbonate administration on blood pH in a ‘closed system’: clinical implications. Journal of Pediatrics 1972;80:671-680.
- Aschner JL, Poland RL. Sodium bicarbonate: basically useless therapy. Pediatrics 2008;122:831-835.
- International Liaison Committee on Resuscitation. Part 7. Neonatal Resuscitation. Resuscitation 2005;67:293-303.
- Basic newborn resuscitation: a practical guide. Geneva: World Health Organization; 1999.
- American Heart Association, American Academy of Pediatrics. 2005 American Heart Association guidelines for cardiopulmonary resuscitation and emergency cardiovascular care of pediatric and neonatal patients. Pediatrics 2006;117:e1-10.
Este documento debería citarse como: Ho JJ . Infusión de bicarbonato de sodio para la reanimación de recién nacidos: Comentario de la BSR (última revisión: 1 de febrero de 2010). La Biblioteca de Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: Organización Mundial de la Salud.