Incisión con bisturí versus incisión sin bisturí para la vasectomía

En comparación con el método de incisión tradicional, la vasectomía sin bisturí resultó en menos hemorragia, hematoma y dolor durante o después del procedimiento. El procedimiento quirúrgico es más corto y los hombres a quienes se les realiza la vasectomía pueden reanudar la actividad sexual más rápidamente. La técnica sin bisturí se utiliza actualmente en más de 40 países.

Comentario de la BSR por Xiaozhang L

1. RESUMEN DE LA EVIDENCIA

Los revisores identificaron 55 estudios clínicos potencialmente relevantes, pero solo dos cumplieron con los criterios de inclusión. La revisión excluyó los estudios clínicos controlados no aleatorizados y aquellos que no compararon la técnica con incisión y sin incisión (sin bisturí).

Comparada con el método de incisión tradicional, la vasectomía sin bisturí resultó en menos hemorragia, hematoma y dolor durante o después del procedimiento. Además, hubo menos casos de infección, el procedimiento quirúgico fue más corto y la reanudación de la actividad sexual fue más rápida. En un estudio se informó que la técnica sin bisturí no demostró beneficios (1) probablemente por la falta de experiencia de los cirujanos con la técnica sin bisturí o al pequeño tamaño muestral de los estudios y las altas pérdidas durante el seguimiento.

2. RELEVANCIA EN LUGARES DE ESCASOS RECURSOS

2.1. Magnitud del problema

La esterilización es el método anticonceptivo utilizado de forma más generalizada en todo el mundo. Según cálculos de las Naciones Unidas, en 2005 un 262 millones de mujeres en edad fecunda utilizaban la esterilización como método anticonceptivo. De estas mujeres, 225 millones confiaban en la esterilización femenina y 37 millones en la vasectomía, lo que representa el 34% y el 5,6%; respectivamente, de todo el uso de anticoncepción (2). Si bien la esterilización femenina es mucho más frecuente que la masculina, la vasectomía como procedimiento, es más seguro, más simple, cuesta alrededor de la mitad de la esterilización femenina y probablemente sea más efectivo.

La vasectomía con incisión tradicional se ha utilizado durante 50 años y ha demostrado ser un método simple, de bajo costo y efectivo. La incisión quirúrgica, sin embargo, está asociada con la mayoría de las complicaciones relacionadas con la cirugía, en especial con la hemorragia, el hematoma y la infección.

Desde la puesta en práctica de la vasectomía, fueron varios los intentos para que el procedimiento sea más seguro, fácil de realizar, efectivo y aceptable. La vasectomía sin bisturí fue creada en China por el Dr. Li Shunqiang con el objetivo de reducir el temor de los hombres en relación con la incisión y aumentar la práctica de la vasectomía en ese país. Desde 1974, más de 10 millones de hombres chinos se han realizado una vasectomía con la técnica sin bisturí.

La vasectomía sin bisturí es menos invasiva que el abordaje con incisión porque evita el traumatismo tisular y la lesión vascular causados por la disección cortante o ciega. Es un avance radical en la práctica de la vasectomía, y la ventaja clínica más importante es la tasa baja de complicaciones quirúrgicas, especialmente de hematoma e infección.

2.2. Aplicabilidad de los resultados

No existen razones biológicas para esperar que los resultados del estudio clínico sean diferentes en ámbitos diferentes. Sin embargo, todos los cirujanos que utilicen la técnica deben capacitarse de forma adecuada para obtener resultados constantes. Para quienes ya están especializados en la técnica tradicional de vasectomía con incisión, en general se requiere una práctica de 15 casos para lograr la destreza con el método sin bisturí.

Se ha informado que la tasa de efectividad de la vasectomía sin bisturí es del 98% a los 24 meses después de la cirugía (3). De acuerdo con la evidencia disponible, se considera que la vasectomía sin bisturí es el abordaje quirúrgico más seguro para aislar y exponer el conducto en una vasectomía (4). Es el método favorito de los cirujanos que practican vasectomías de forma habitual.

2.3. Implementación de la intervención

La técnica de vasectomía sin bisturí aumentó la aceptabilidad de la vasectomía en todo el mundo. En América Latina, el uso de la vasectomía para la anticoncepción aumentó cuatro veces en la última década. Este aumento se ha atribuido al hecho de que el método sin bisturí se convirtió en la técnica estándar para todas las vasectomías. Además, los países de esa región promovieron la vasectomía a través de campañas de medios masivos de comunicación y han permitido que la vasectomía sin bisturí esté disponible en el nivel de atención primaria, brindando supervisión continua y apoyo técnico a los centros que presten estos servicios (5).

El gobierno de la India lanzó un proyecto nacional de vasectomía sin bisturí en 1998 en colaboración con el Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA) a fin de promover la participación de los hombres en la anticoncepción y frenar la tendencia decreciente de la esterilización masculina. Durante el proyecto, se capacitó a 4000 cirujanos, de los cuales 1300 eran prestadores de servicios certificados. En la actualidad, hay 100 instructores de vasectomía sin bisturí en diversos estados del país. La prevalencia de la vasectomía en la combinación nacional de métodos anticonceptivos aumentó del 0,7% en 1997 a aproximadamente el 3% en 2003. Actualmente la India es una de las naciones líderes en el mundo con respecto a la práctica de la vasectomía sin bisturí, según lo indica el gran número de resultados en un sitio web de vasectomía sin bisturí de la India llamado NSV Surgeons India (http://www.nsvsi.com/) (6).

En la República Islámica de Irán, no había demanda de vasectomías antes de la introducción de la vasectomía sin bisturí en 1993. Entre 1993 y 2004, se realizaron 500 cursos de capacitación en instituciones del sector público, que ayudaron a preparar a 460 médicos en el uso de la técnica. Durante el mismo período, alrededor de 375 000 iraníes se sometieron al procedimiento, lo que elevó la prevalencia de la vasectomía del 0% al 3,5% en la combinación nacional de anticoncepción (7).

La vasectomía sin bisturí está aumentando las opciones para la participación de los hombres en la planificación familiar en Filipinas. Los esfuerzos del «Movimiento cooperativo para promover la vasectomía sin bisturí» han demostrado que los hombres desean asumir la responsabilidad de la planificación familiar si se les brinda la oportunidad. El número de hombres que eligen la vasectomía como método de planificación familiar aumentó de 20 por año en 2000 a aproximadamente 2000 por año en años recientes (8).

La técnica sin bisturí se utiliza actualmente en más de 40 países (9) y se está convirtiendo en el método estándar en todo el mundo (10).

3. INVESTIGACIÓN

Un estudio clínico de 1999 (11) aportó por primera vez evidencia sólida de que el abordaje sin bisturí daba lugar a una tasa baja de complicaciones iniciales, como hemorragia, hematoma, dolor durante o después del procedimiento e infección, en comparación con la técnica de incisión tradicional. Un segundo estudio clínico aleatorizado prospectivo, bien diseñado, consolidó aún más la evidencia.

La vasectomía sin bisturí es un abordaje quirúrgico nuevo para aislar y exponer el conducto deferente. Una vez que el conducto deferente está expuesto, se puede ocluir según el método preferido del cirujano (por ejemplo, ligadura, cauterización, clips o láser, utilizados solos o en combinación). Se sabe poco sobre la efectividad a largo plazo de las diferentes técnicas de oclusión del conducto y sobre cuál es la técnica más efectiva para reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo, como el síndrome de dolor epididimario crónico. Además, se necesitan más investigaciones para determinar cuál es la técnica de vasectomía quirúrgica más efectiva y segura.

Los estudios futuros se fortalecerían con la estandarización de los protocolos de seguimiento y los métodos de análisis estadístico. También sería útil la investigación para comparar los costos relativos de la vasectomía con incisión con los de la vasectomía sin incisión.

Referencias

  • Christensen P, al-Aqidi OA, Jensen FS, Dorflinger T. Vasectomy: a prospective, randomized trial of vasectomy with bilateral incision versus the Li vasectomy. Ugeskr Laeger 2002;164:2390-4.
  • World Contraceptive Use 2005. New York: United Nations Department of Economic and Social Affairs; 2005.
  • UNDP/UNFPA/WHO/World Bank Special Programme of Research. Development and research Training in Human Reproduction. Annual Technical Report 1995. Geneva: World Health Organization; 1996.
  • Labrecque M, Defresne C, Barone M, St-Hilaire K. Vasectomy surgical techniques: a systematic review. BMC Med 2004;2:21.
  • Program for Appropriate Technology in Health. Choosing male sterilization. Outlook 2004;21.
  • Kaza RC. No-scalpel vasectomy: an overview. Journal of the Indian Medical Association 2006;104(3):4.
  • Country report on the population and family planning program in the Islamic Republic of Iran. Tehran: Ministry of Health and Medical Education; 2003.
  • Male Involvement for Safe Motherhood Enterprise. Report of CMEN, January 2007, Philippines
  • No-scalpel vasectomy: an illustrated guide for surgeons. Third Edition. New York: EngenderHealth; 2003.
  • Family planning: a global handbook for providers. Baltimore and Geneva: World Health Organization and Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health/ Center for Communication Programs (CCP), INFO Project; 2007.
  • Sokal D, McMullen S, Gates D, Dominik R. A comparative study of the no scalpel and standard incision approaches to vasectomy in 5 countries. The Male Sterilization Investigator Team. J Urol 1999;162:1621-5.

Este documento debería citarse como: Xiaozhang L. Incisión con bisturí versus sin bisturí para la vasectomía: Comentario de la BSR (última revisión: 27 de julio de 2009). La Biblioteca de Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: Organización Mundial de la Salud.

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