Líderes locales de opinión: efectos en los resultados en la práctica profesional y la asistencia sanitaria

El uso de los líderes de opinión locales es efectivo para mejorar el cumplimiento con las recomendaciones sobre el uso de las mejores prácticas. Aún se necesitan más investigaciones sobre la efectividad de esta intervención, con énfasis en las estrategias adecuadas para los ámbitos de los países en vías de desarrollo.

Comentario de la BSR por Souza JP

1. RESUMEN DE LA EVIDENCIA

¿El uso de un líder de opinión local es efectivo para mejorar las prácticas de los profesionales y los resultados de los pacientes? Para responder esta pregunta, en 2007 los revisores actualizaron (1) la versión previa de la revisión Cochrane (2). Se utilizó una estrategia de búsqueda exhaustiva y se incluyeron 12 estudios clínicos controlados aleatorizados. Los revisores evaluaron de forma crítica los estudios incluidos, evaluaron la heterogeneidad entre los estudios clínicos y realizaron análisis de sensibilidad y de subgrupos. Entre los estudios clínicos incluidos, el riesgo de sesgo fue considerado moderado o alto en 11 estudios. Pero la efectividad de la intervención del líder de opinión fue inferior en estudios considerados de alto riesgo de sesgo.

Se realizaron once estudios en países desarrollados (Estados Unidos y Canadá) y uno en China (Región Administrativa Especial de Hong Kong). La intervención se dirigió a médicos (nueve estudios clínicos), enfermeras (dos estudios clínicos) y médicos, enfermeras y parteras (un estudio clínico). La mayoría de los estudios clínicos evaluaron las intervenciones realizadas en hospitales. Lamentablemente, los métodos educativos que utilizaron los líderes de opinión no pudieron ser evaluados de manera confiable debido a la limitada información que se publicó en la mayoría de los estudios.

Las principales comparaciones que se realizaron fueron: líderes de opinión versus ninguna intervención, líderes de opinión versus intervención única, líderes de opinión con intervención adicional versus intervención adicional, y líderes de opinión como parte de intervenciones múltiples versus ninguna intervención. El resultado principal estudiado fue el cumplimiento de una práctica propuesta, incluidas las prácticas basadas en la evidencia. Se determinó en la revisión que el uso de los líderes de opinión aumentaba el cumplimiento de la práctica propuesta; la mediana de la diferencia de riesgo ajustada indica el 10% de disminución absoluta en el incumplimiento en el grupo de líderes de opinión.

2. RELEVANCIA EN LUGARES DE ESCASOS RECURSOS

2.1. Magnitud del problema

Una proporción considerable de pacientes en todo el mundo no reciben la mejor práctica existente para el tratamiento de su enfermedad. Las prácticas ineficaces, inseguras o perjudiciales aún forman parte de la atención habitual en muchos lugares. El uso de formas beneficiosas y eficaces de atención (por ejemplo, el sulfato de magnesio para la eclampsia o episiotomía selectiva en lugar de episiotomía rutinaria) debe optimizarse en todo el mundo.

Es fundamental traducir la evidencia científica en prácticas y políticas de la salud para mejorar los resultados de la atención sanitaria. En la última década, la implementación de las mejores prácticas (basadas en la evidencia, centradas en los pacientes y costo efectivas) se ha convertido en el objetivo global principal. A pesar de que existe la necesidad de asegurar que las prácticas basadas en la evidencia se utilicen tanto en países desarrollados como en países en vías de desarrollo, el uso de la atención sanitaria basada en la evidencia es más relevante en países en vías de desarrollo y entre grupos con desventajas socioeconómicas, donde los recursos para la atención sanitaria son escasos y el buen uso de los recursos limitados es fundamental (3).

2.2. Aplicabilidad de los resultados

Esta revisión evaluó una estrategia para la implementación de las prácticas basadas en la evidencia. El uso de los líderes de opinión locales demostró ser efectivo en la mejora del cumplimiento de las mejores prácticas.

La gran mayoría de los estudios revisados (10 de 11) se realizaron en países desarrollados. Los métodos educativos que utilizaron los líderes de opinión en estos estudios no fueron evaluados de manera satisfactoria en la revisión. Los estudios incluidos en la revisión se centraron principalmente en la conducta del médico y en las instalaciones del hospital. Se desconoce si el efecto de los líderes locales varía en los diferentes ámbitos de los países en vías de desarrollo o si varía según la profesión de la atención sanitaria o el nivel del centro de salud.

2.3. Implementación de la intervención

En primer lugar, es importante identificar las prácticas que deben ser reemplazadas por prácticas basadas en la evidencia. Las revisiones sistemáticas son esenciales para esta tarea. La BSR, junto con la Colaboración Cochrane, las revistas basadas en la evidencia, las asociaciones profesionales y las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales pueden desempeñar una función importante para lograrlo.

Una estrategia multifacética, incluida la auditoría y las opiniones, y el uso de los líderes de opinión local, parece ser efectiva para mejorar la atención de la salud reproductiva (2, 4). El primer paso clave para utilizar a los líderes de opinión locales como promotores de las mejores prácticas es identificarlos. El segundo paso es aumentar la conciencia entre el personal sobre las mejores prácticas seleccionadas para su introducción y, a la vez motivar y persuadir al personal para el uso de las mejores prácticas; es igualmente importante apoyar los esfuerzos de los líderes de opinión (5). La definición de las prioridades para las intervenciones (es decir, la eliminación de modalidades de atención que probablemente sean perjudiciales o la implementación de modalidades de atención beneficiosas seleccionadas) puede ser de utilidad.

3. INVESTIGACIÓN

Aún se necesitan más investigaciones que aborden la efectividad de las estrategias para la implementación de las mejores prácticas, con énfasis en las estrategias adecuadas para los ámbitos de los países en vías de desarrollo. También se justifican más estudios clínicos sobre la efectividad de los líderes de opinión y sobre los métodos utilizados por ellos para facilitar la implementación de las prácticas basadas en la evidencia.

Fuentes de financiación: Universidad de Campinas, Campinas, Brasil.

Referencias

  • Doumit G, Gattellari M, Grimshaw J, O'Brien MA. Local opinion leaders: effects on professional practice and health care outcomes. Cochrane Database of Systematic Reviews 2007;Issue 1. Art. No.: CD000125. DOI: 10.1002/14651858.CD000125.pub3.
  • O'Brien MA, Oxman AD, Haynes RB, Davis DA, Freemantle N, Harvey EL. Local opinion leaders: effects on professional practice and health care outcomes. Cochrane Database of Systematic Reviews 1999;Issue 1. Art. No.: CD000125; DOI: 10.1002/14651858.CD000125.
  • Aaserud M, Lewin S, Innvaer S, Paulsen EJ, Dahlgren AT, Trommald M, et al. Translating research into policy and practice in developing countries: a case study of magnesium sulphate for pre-eclampsia. BMC Health Serv Res 2005;5:68. Medline
  • Chaillet N, Dubé E, Dugas M, Audibert F, Tourigny C, Fraser WD, et al. Evidence-based strategies for implementing guidelines in obstetrics: a systematic review. Obstet Gynecol 2006;108:1234-45. Medline
  • Kravitz RL, Krackhardt D, Melnikow J, Franz CE, Gilbert WM, Zach A, et al. Networked for change? Identifying obstetric opinion leaders and assessing their opinions on caesarean delivery. Soc Sci Med 2003;57:2423-34. Medline

Este documento debería citarse como: Souza JP. Líderes de opinión locales: efectos en los resultados en la práctica profesional y la asistencia sanitaria: Comentario de la BSR (última revisión: 17 de julio de 2007 La Biblioteca de Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: Organización Mundial de la Salud.

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