Líderes locales de opinión: efectos en los resultados en la práctica profesional y la asistencia sanitaria

Los líderes de opinión pueden promover de manera exitosa la adopción de prácticas basadas en la evidencia. La selección de los líderes de opinión para promover la atención basada en la evidencia no implica el uso de de tecnología y procesos sofisticados, y debería ser posible la implementación de la intervención incluso en los ámbitos de más bajos recursos.

Comentario de la BSR por Althabe F

1. RESUMEN DE LA EVIDENCIA

En primer lugar, los lectores deben tener en cuenta que existen algunas diferencias importantes entre esta revisión (1) y las otras revisiones Cochrane incluidas en la BSR:

  • Los sujetos (participantes) de la intervención tratada en esta revisión son profesionales de la salud y no pacientes.
  • Las principales medidas de resultado son el uso de prácticas de atención sanitaria específicas por parte de los profesionales de la salud en poblaciones dirigidas a los pacientes.
  • El efecto de la intervención se informa como la diferencia absoluta entre los grupos intervención y control en cuanto a la tasa de incumplimiento con la mejor práctica. No se muestran los diagramas en bosque.
  • Las intervenciones evaluadas en la revisión abarcan campos distintos al de la salud reproductiva.

La revisión evalúa la efectividad del uso de los líderes de opinión para promover la atención sanitaria basada en la evidencia con el fin de que aquellas personas aconsejadas por los líderes de opinión cambien la conducta y utilicen prácticas recomendadas que estén basadas en la evidencia.

Se incluyeron doce estudios. Cuatro de ellos buscaban promover las prácticas de salud reproductiva: prueba de trabajo de parto en mujeres con cesárea previa, apoyo psicosocial para mujeres en trabajo de parto, uso de esteroides prenatales en mujeres con riesgo de parto prematuro y lactancia. Nueve estudios clínicos se realizaron en EE. UU., dos en Canadá y uno en China (Región Administrativa Especial de Hong Kong). Ocho estudios clínicos se llevaron a cabo en hospitales, mientras que cuatro evaluaron las intervenciones realizadas en clínicas de atención ambulatoria.

Diez estudios clínicos utilizaron el método sociométrico para seleccionar a los líderes de opinión. Este método consiste en un proceso de nominación de pares en el que se les solicita a los profesionales de la atención sanitaria que completen un cuestionario autoadministrado para identificar a colegas "con influencia educacional". La mayoría de los estudios clínicos utilizaron una versión de un cuestionario desarrollado por Hiss y colegas (2), en el que los encuestados tienen que juzgar a sus pares según el grado en el que influyen desde el punto de vista educativo, cognitivo y humanístico. Los autores de la revisión juzgaron los estudios clínicos incluidos como de baja a moderada calidad.

Los revisores utilizaron métodos de búsqueda adecuados para identificar los estudios clínicos elegibles. Los resultados de la revisión son relativamente fáciles de entender. La revisión no utiliza metanálisis y el resumen de efectos es el promedio de los efectos de los estudios clínicos individuales.

Se realizaron análisis de subgrupo según el método utilizado en el estudio clínico para la selección de los líderes de opinión y según la manera en que fueron utilizados los líderes de opinión para promover las prácticas basadas en la evidencia. No se realizó análisis de subgrupo según el ámbito (hospital versus clínica; países desarrollados versus en vías de desarrollo) o el área de la salud.

La revisión demuestra que el uso de los líderes de opinión puede promover de forma exitosa la adopción de las prácticas basadas en la evidencia, disminuyendo el incumplimiento de las prácticas basadas en la evidencia en alrededor de un 10% de la tasa absoluta.

2. RELEVANCIA EN LUGARES DE ESCASOS RECURSOS

2.1. Magnitud del problema

La implementación de las prácticas de la atención sanitaria basadas en la evidencia continúa siendo un desafío significativo en países en vías de desarrollo, donde las consecuencias en la salud pública del uso de las mejores prácticas para la atención sanitaria de las madres y los neonatos son inmensas (3). Por lo tanto, es crucial el conocimiento sobre las estrategias basadas en la evidencia para implementar de manera efectiva las prácticas beneficiosas.

2.2. Aplicabilidad de los resultados

A pesar de que la estrategia fue evaluada principalmente en países desarrollados, no existe razón para creer que no se pueden alcanzar resultados similares en países en vías de desarrollo, donde los líderes de opinión también son muy influyentes en modificar conductas. No obstante, los autores de la revisión enfatizan que es difícil generalizar los resultados de dichos estudios. La magnitud del efecto en los estudios incluidos mostró variaciones. Los autores de la revisión sugieren que estas diferencias pueden deberse a las diferencias en los resultados, cómo fueron medidos, el tipo de médico y la enfermedad clínica estudiada.

2.3. Implementación de la intervención

Debe tenerse en cuenta que se probó la estrategia y que es principalmente aplicable en centros de salud de áreas urbanas. Para que la intervención sea efectiva, ésta requiere un "equipo" de profesionales de la salud. En ámbitos rurales donde los prestadores de atención sanitaria trabajan en relativo aislamiento, esta intervención no sería fácilmente aplicable.

Por otro lado, la selección de los líderes de opinión para promover la atención basada en la evidencia no implica el uso de tecnología y procesos sofisticados, y debería ser posible la implementación de la intervención, incluso en los ámbitos de más bajos recursos. Sin embargo, los métodos que emplean los líderes de opinión para promover la atención basada en la evidencia (disertaciones, talleres, recordatorios, etc.) pueden diferir según los recursos disponibles en cada lugar.

3. INVESTIGACIÓN

La revisión realizó un análisis de subgrupo según el método utilizado para seleccionar a los líderes de opinión y el método utilizado para promover las prácticas basadas en la evidencia. Sin embargo, en la actualidad los resultados aún no son concluyentes y es necesario realizar más investigaciones.

No hubo análisis de subgrupo según el ámbito (grado de desarrollo, hospital o clínica) o según el área de la salud. Vale la pena mencionar que aún existen estudios clínicos sin publicar en donde la estrategia fue utilizada en países en vías de desarrollo y en el campo de la salud reproductiva (4).

Fuentes de financiación: Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), Buenos Aires, Argentina. Instituto Nacional de la Salud Infantil y Desarrollo Humano (National Institute of Child Health and Human Development, NICHD), subsidio 2U01HD040477-06, Bethesda, MD, USA.

Referencias

  • Doumit G, Gattellari M, Grimshaw J, O'Brien MA. Líderes de opinión locales: efectos sobre los resultados en la práctica profesional y la asistencia sanitaria. Base de Datos de Revisiones Sistemáticas; 2007, Número 1. Art. n.º: CD000125; DOI: 10.1002/14651858.CD000125.pub3.
  • Hiss RG, MacDonald R, Wayne K, Davis, Identification of Physician Educational Influences in Small community hospital. In: Proceedings of the 17th Annual Conference Research in Medical Education, 1978; 283–288
  • Jones G, Steketee RW, Black RE, Bhutta ZA, Morris SS, and the Bellagio Child Survival Study Group. How many child deaths can we prevent this year? Child survival II. Lancet 2003;362:65-71.
  • Althabe F, Buekens P, Bergel E, Belizan JM, Kropp N, Wright L, et al., for the Guidelines Trial Group. A cluster randomized controlled trial of a behavioural intervention to facilitate the development and implementation of clinical practice guidelines in Latin American maternity hospitals: the Guidelines Trial: Study protocol [ISRCTN82417627]. BMC Women's Health 2005;5:4.

Este documento debería citarse como: Althabe F. Comentario de la BSR (última revisión: 20 de agosto de 2007).La Biblioteca de Salud Reproductiva de la OMS; Ginebra: Organización Mundial de la Salud.

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