Cada vez es más frecuente que los organismos de las Naciones Unidas, otros
organismos internacionales y las organizaciones no gubernamentales sean llamados
a responder a emergencias de gran envergadura para prevenir y afrontar amenazas
graves para la supervivencia y la salud de las poblaciones afectadas. Los
organismos de socorro han venido proporcionando medicamentos y dispositivos
médicos (material renovable y equipo) por décadas. En los años ochenta del
pasado siglo, la Organización Mundial de la Salud promovió un proceso para
estimular la estandarización de los medicamentos y dispositivos médicos que son
necesarios en las emergencias para dar una respuesta eficaz a la necesidad de
estos artículos. Ello condujo al suministro de botiquines estándar previamente
embalados que pueden tenerse listos para atender las necesidades sanitarias
prioritarias en las emergencias. El concepto del botiquín médico de emergencia
ha sido adoptado por muchas organizaciones y autoridades nacionales como fuente
fiable, estandarizada, asequible y de acceso inmediato de medicamentos
esenciales y dispositivos médicos (material renovable y equipo) que se necesitan
con urgencia en una situación de desastre. Su contenido se basa en las
necesidades sanitarias de 10 000 personas durante un periodo de tres meses.
El Botiquín Médico Interinstitucional de Emergencia de 2011 (BMIE 2011, para
abreviar) mejora el contenido de la versión anterior y tiene en cuenta la
necesidad de atención de salud mental en circunstancias de emergencia, así como
las necesidades especiales de los niños. El presente documento proporciona
información básica sobre la composición y el uso del botiquín. En el capítulo 1
se especifican las necesidades de suministro en situaciones de emergencia; la
intención es que sirva como introducción general para los administradores
sanitarios y el personal de operaciones. En el capítulo 2 se explican las bases
de la selección de medicamentos y dispositivos médicos (material renovable y
equipo) incluidos en el botiquín; asimismo, se proporcionan más detalles
técnicos para los prescriptores. En el capítulo 3 se detalla la composición del
botiquín, que consta de varias unidades básicas y una unidad complementaria.
En los anexos se incluyen las referencias bibliográficas sobre las
directrices terapéuticas, ejemplos de formularios, una tarjeta sanitaria,
directrices para los proveedores, otros botiquines para situaciones de
emergencia, un procedimiento estándar para la importación de los medicamentos
que contienen sustancias fiscalizadas y varias direcciones útiles. También se
adjunta un cuestionario de opinión para comunicar las experiencias sobre el uso
del botiquín y estimular el envío de observaciones y recomendaciones acerca del
contenido del botiquín por parte de los distribuidores y los usuarios, que serán
consideradas a la hora de actualizar el contenido.
El presente es un documento interinstitucional publicado por el Departamento
de Medicamentos Esenciales y Políticas Farmacéuticas de la OMS en nombre de las
organizaciones enumeradas.