La Política Nacional de Salud Familiar Comunitaria Intercultural se
constituye en la estrategia para lograr el derecho a vivir bien de las personas,
las familias y las comunidades de nuestro país, bajo la premisa “movilizados por
el derecho a la salud y a la vida para vivir bien” plantea el Sistema Nacional
de Farmacovigilancia, con el objetivo fundamental de contribuir a la Salud
Pública en cuanto a terapéutica se refiere, garantizando la seguridad que ofrece
el uso de medicamentos en la población, el espíritu de la Farmacovigilancia no
es más que la lógica continuación de los estudios que preceden a su introducción
en el mercado y que, para su aplicación, estos exigen una redoblada actitud de
vigilancia que permita detectar cuanto antes sus posibles efectos adversos y
permitan reducir al máximo los factores de carácter subjetivo y llegar a
conclusiones basándose en la apreciación científica de la relación
beneficio/riesgo.