La responsabilidad de la calidad, seguridad y eficacia de las vacunas es del
fabricante en primer lugar y las Autoridades Nacionales de Regulación (ANR) de cada país deben establecer los
procedimientos para asegurar que los productos y los fabricantes cumplen con los criterios establecidos.
Las vacunas son medicamentos de origen biológico con cierta variabilidad
intrínseca, se caracterizan por procesos de fabricación complejos y por ser administradas masivamente a
poblaciones de niños, adolescentes y adultos sanos. Su calidad no puede ser evaluada sólo por ensayos del producto
final, se recomienda a las ANR establecer un sistema de reglamentación específico para este tipo de
medicamento.
Las ANRs tienen dentro de sus funciones básicas evaluar la calidad, eficacia
y seguridad de las vacunas, que conlleva a la autorización de su uso, distribución y comercialización en el
mercado, lo que implica otorgar un registro sanitario y la autorización de comercialización.
Para efectuar el proceso de registro de una vacuna, las ANRs deberán
establecer los requisitos que deben cumplir los solicitantes. Estos requisitos constituyen la información necesaria
que conforme el expediente de registro, muestre evidencias de que la vacuna ha pasado las fases de
investigación, desarrollo, producción y control de calidad, así como también los estudios clínicos, que avalen la
calidad, seguridad y eficacia requerida para su uso en humanos.
Otro aspecto importante a considerar durante el proceso de evaluación de una
vacuna es que el establecimiento fabricante debe cumplir con las Buenas Prácticas de Manufactura
(BPM) o Buenas Prácticas de Fabricación (BPF). La ANR debe contar con una base legal y reglamentaria sólida,
que permita ejercer sus funciones con independencia, transparencia y autoridad, por lo que su personal
debe estar capacitado y poseer la experiencia necesaria para la evaluación...