Antigua y Barbuda tomó parte en un proyecto sobre la biología económica de las plantas tropicales subexplotadas (EBUTROP), que se inició en octubre de 1983 y terminó en 1989. Este proyecto se concentró en el desarrollo de herbarios, bases de datos, estudios sobre las plantas para uso medicinal y nutricional, adiestramiento especialmente en análisis fitoquímico e intercambio de información, incluidas las publicaciones. Los objetivos principales de este proyecto fueron compilar una lista de plantas usadas tradicionalmente en Antigua y Barbuda para finalidades medicinales, sensibilizar al público en lo que se refiere a las ventajas o las desventajas de usar estas plantas, adiestrar al personal en el tamizaje fitoquímico, llevar a cabo el tamizaje fitoquímico de un número seleccionado de estas plantas y adquirir material científico apropiado [13].
Actualmente no existen reglamentos sobre medicinas tradicionales. El Ministerio de Salud está examinando la posibilidad de fijar normas por medio del Consejo de Farmacia, de reciente creación, para reglamentar la importación y venta de los medicamentos herbarios. Hay una extensa lista de plantas que se usan tradicionalmente para finalidades medicinales en Antigua y Barbuda, la cual hace referencia a los nombres locales, los nombres científicos y los usos notificados [14].