Formulario Modelo de la OMS 2004
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Table des matières
Afficher le documentAbreviaciones
Afficher le documentIntroducción
Afficher le documentCambios en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la OMS
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuConsejo general a los prescriptores
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 1: Anestésicos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 2: Analgésicos, antipiréticos, antiinflamatorios no esteroides, antigotosos y fármacos antirreumáticos modificadores del curso de la enfermedad
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 3: Antialérgicos y fármacos utilizados en la anafilaxia
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 4: Antídotos y otras sustancias utilizadas en las intoxicaciones
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 5: Anticonvulsivos/ antiepilépticos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 6: Antiinfecciosos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 7: Antimigrañosos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 8: Antineoplásicos, inmunosupresores y fármacos utilizados en los cuidados paliativos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 9: Antiparkinsonianos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 10: Fármacos en hematología
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 11: Productos sanguíneos y sustitutos del plasma
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 12: Fármacos en patología cardiovascular
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 13: Fármacos en dermatología (tópicos)
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 14: Agentes de diagnóstico
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 15: Desinfectantes y antisépticos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 16: Diuréticos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 17: Fármacos en patología gastrointestinal
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 18: Hormonas y otros fármacos endocrinos y contraceptivos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 19: Productos en inmunología
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 20: Relajantes musculares (de acción periférica) e inhibidores de la colinesterasa
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 21: Preparados oftalmológicos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 22: Fármacos en obstetricia
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 23: Solución de diálisis peritoneal
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 24: Psicofármacos
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 25: Fármacos que actúan sobre las vías respiratorias
Fermer ce répertoireSección 26: Soluciones correctoras de los trastornos hidroelectrolíticos y del equilibrio ácido-base
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenu26.1 Soluciones electrolíticas orales
Afficher le document26.2 Soluciones electrolíticas parenterales
Afficher le document26.3 Agua
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSección 27: Vitaminas y minerales
Afficher le documentApéndice 1: Interacciones
Afficher le documentApéndice 2: Gestación
Afficher le documentApéndice 3: Lactancia
Afficher le documentApéndice 4: Alteración renal
Afficher le documentApéndice 5: Alteración hepática
 

26.2 Soluciones electrolíticas parenterales

Las soluciones de electrolitos se administran por vía intravenosa, para cubrir las necesidades normales de líquidos y electrolitos o para reponer déficits importantes o pérdidas continuas, cuando el paciente presenta náuseas o vómitos y no puede tomar las cantidades adecuadas por vía oral. La naturaleza y gravedad del desequilibrio electrolítico deben ser valoradas a través de la anamnesis y la clínica y las pruebas bioquímicas de cada paciente. La depleción de sodio, potasio, cloruro, magnesio, fosfato y agua puede ser aislada y en combinación con o sin alteraciones del equilibrio ácido-base.

La infusión de soluciones isotónicas se puede realizar a través de una vena periférica. La administración de soluciones más concentradas, por ejemplo glucosa al 20%, es preferible a través de un catéter venoso central.

El cloruro sódico en solución isotónica aporta los iones extracelulares más importantes en concentraciones similares a las fisiológicas y está indicado en la depleción de sodio que puede ser secundaria a situaciones como gastroenteritis, cetoacidosis diabética, íleo y ascitis. En un déficit grave de 4 a 8 litros, se puede administrar 2 a 3 litros de cloruro sódico isotónico durante 2 a 3 horas; después la infusión puede ser habitualmente a una velocidad menor.

Hay que evitar la administración excesiva; vigilar la presión venosa yugular; examinar la presencia de crepitantes en las bases pulmonares, y en pacientes de edad avanzada o gravemente enfermos suele ser útil vigilar la presión venosa de aurícula derecha (central).

Idealmente, la hiponatremia crónica debe tratarse con restricción de líquidos. Sin embargo, si es necesario el cloruro sódico, el déficit debe corregirse lentamente para evitar el riesgo de síndrome de desmielinación osmótica; el aumento de la concentración plasmática de sodio no debe ser superior a 10 mmol/litro en 24 horas.

La solución compuesta de lactato sódico, más adecuada fisiológicamente, se puede administrar en vez de la solución isotónica de cloruro sódico durante la cirugía o en el tratamiento inicial de la lesión o herida.

Las soluciones de glucosa y cloruro sódico están indicadas cuando hay depleción combinada de agua y sodio. Una mezcla isotónica a 1:1 de cloruro sódico y glucosa al 5% permite que una parte del agua (libre de sodio) entre en las células del cuerpo que sufren más de la deshidratación, mientras que la sal sódica con un volumen de agua determinado por el Na+ plasmático normal permanece extracelular. La depleción combinada de sodio, potasio, cloruro y agua se puede producir, por ejemplo, en caso de diarrea grave o vómitos persistentes; la reposición se realiza con una infusión intravenosa al 0,9% de cloruro sódico y una infusión intravenosa de glucosa al 5% con el potasio necesario.

Las soluciones de glucosa (5%) se utilizan principalmente para reponer los déficits de agua y se deben administrar solas cuando no hay pérdida importante de electrolitos. Las necesidades medias de agua en un adulto sano son 1,5 a 2,5 litros al día y esto es necesario para equilibrar las pérdidas de agua inevitables a través de la piel y pulmones y aportar la cantidad suficiente para la excreción urinaria. La depleción de agua (deshidratación) tiende a ocurrir cuando estas pérdidas no son compensadas por una ingesta comparable, como por ejemplo puede ocurrir en el coma o disfagia o en pacientes de edad o apáticos que no pueden beber agua en cantidad suficiente por propia iniciativa.

La pérdida excesiva de agua sin pérdida de electrolitos es infrecuente, y se produce en la fiebre, hipertiroidismo y en estados renales raros con pérdida de agua, como la diabetes insípida o la hipercalcemia. El volumen necesario de solución de glucosa para reponer los déficits varía según la gravedad de la enfermedad, pero habitualmente se sitúa entre 2 y 6 litros.

Las soluciones de glucosa también se administran en pautas con bicarbonato cálcico e insulina para el tratamiento urgente de la hiperpotasemia. También se administran, tras la corrección de la hiperglucemia, durante el tratamiento de la cetoacidosis diabética, cuando deben ir acompañadas de una infusión continua de insulina.

Si no se puede administrar glucosa o azúcar por vía oral para tratar la hipoglucemia, se puede administrar glucosa al 50% por vía intravenosa en una gran vena a través de una aguja gruesa; esta concentración resulta bastante irritante en caso de extravasación y también es viscosa y difícil de administrar. Como alternativas menos irritantes se pueden administrar grandes cantidades de soluciones de glucosa menos concentradas (10% o 20%).

El carbonato sódico hidrogenado (bicarbonato sódico) está indicado para regular la acidosis metabólica grave (como en la insuficiencia renal). Dado que esta situación habitualmente se acompaña de depleción de sodio, es razonable corregirla primero con la administración de una infusión intravenosa isotónica de cloruro sódico, a condición que los riñones no estén primariamente afectados y el grado de acidosis no sea tan grave como para alterar la función renal. En estas circunstancias, el cloruro sódico isotónico solo suele ser eficaz, pues restaura la capacidad de los riñones para generar bicarbonato. En la acidosis renal o en la acidosis metabólica grave de cualquier causa, por ejemplo pH sanguíneo < 7,1, el carbonato sódico hidrogenado (1,4%) puede infundirse con cloruro sódico isotónico cuando la acidosis no responde a la corrección de la anoxia o la depleción líquida; en el adulto puede ser necesario un volumen total de hasta 6 litros (4 litros de cloruro sódico y 2 litros de carbonato sódico hidrogenado). En el shock grave secundario, por ejemplo, a paro cardíaco, se puede producir acidosis metabólica sin depleción de sodio; en estas circunstancias, es preferible que el carbonato sódico hidrogenado se administre en un pequeño volumen de solución hipertónica (por ejemplo, 50 ml de una solución al 8,4% por vía intravenosa); se requiere vigilancia del pH plasmático. El carbonato sódico hidrogenado también se utiliza en el tratamiento de urgencia de la hiperpotasemia.

La administración intravenosa de cloruro potásico en una infusión de cloruro sódico constituye el tratamiento inicial para la corrección de la hipopotasemia grave cuando no se puede tomar suficiente potasio por vía oral. El concentrado de cloruro potásico se puede añadir a la infusión de cloruro sódico al 0,9% minuciosamente mezclado, y en administración lenta durante 2 a 3 horas con supervisión del especialista y vigilancia ECG en casos difíciles. Determinaciones repetidas del potasio plasmático son necesarias para decidir si se requieren más infusiones y evitar el desarrollo de hiperpotasemia, con riesgo especial en caso de insuficiencia renal.

El tratamiento sustitutivo inicial con potasio no debe incluir infusiones de glucosa, porque la glucosa puede reducir más la concentración plasmática de potasio.

Glucosa

Infusión (Solución para infusión), glucosa al 5% (isoosmótica), 10% (hiperosmótica), 50% (hiperosmótica)

Indicaciones: reposición de líquidos sin déficit importante de electrolitos (véanse las notas anteriores); tratamiento de la hipoglucemia

Precauciones: diabetes mellitus (puede requerir insulina adicional)

Posología:

Reposición de líquidos, por infusión intravenosa, ADULTOS y NIÑOS definidos a partir de la clínica y, siempre que sea posible, con vigilancia de electrolitos (véanse las notas anteriores)

Tratamiento de la hipoglucemia, por infusión intravenosa de solución de glucosa al 50% en una gran vena, ADULTOS, 25 ml (véanse también las notas anteriores)

Efectos adversos: las inyecciones de glucosa, sobre todo las hipertónicas, pueden tener un pH bajo y producir irritación venosa y tromboflebitis; alteraciones hidroelectolíticas; edema o intoxicación por agua (en administración prolongada o infusión rápida de grandes volúmenes de soluciones isotónicas); hiperglucemia (en administración prolongada de soluciones hipertónicas)

Glucosa con cloruro sódico

Infusión (Solución para infusión), glucosa al 4%, cloruro sódico al 0,18% (1,8 g, 30 mmol de Na+ y de Cl/litro)

Indicaciones: reposición de líquidos y electrolitos

Precauciones: hay que restringir la cantidad en caso de alteración renal, insuficiencia cardíaca, hipertensión, edema pulmonar y periférico, toxemia de la gestación

Posología:

Reposición de líquidos, por infusión intravenosa, ADULTOS y NIÑOS definidos a partir de la clínica y, siempre que sea posible, con vigilancia de electrolitos (véanse las notas anteriores)

Efectos adversos: la administración de dosis altas puede incrementar el edema

Cloruro sódico

Infusión (Solución para infusión), cloruro sódico al 0,9% (9 g, 154 mmol de Na+ y de Cl/litro)

Indicaciones: reposición de líquidos y electrolitos

Precauciones: hay que restringir la cantidad en caso de alteración renal (Apéndice 4), insuficiencia cardíaca, hipertensión, edema pulmonar y periférico, toxemia de la gestación

Posología:

Reposición de líquidos y electrolitos, por infusión intravenosa, ADULTOS y NIÑOS definidos a partir de la clínica y, siempre que sea posible, con vigilancia de electrolitos (véanse las notas anteriores)

Efectos adversos: la administración de dosis altas puede incrementar la acumulación de sodio y edema

Lactato sódico, solución compuesta

La solución compuesta de lactato sódico es una solución de electrolitos intravenosa representativa. Hay varias soluciones alternativas

Infusión (Solución para infusión), cloruro sódico al 0,6%, lactato sódico al 0,25%, cloruro potásico al 0,04%, cloruro cálcico al 0,027% (que contiene Na+ 131 mmol, K+ 5 mmol, Ca2+ 2 mmol, HCO3 (como lactato) 29 mmol, Cl 111 mmol/litro)

Indicaciones: reposición de líquidos y electrolitos pre y perioperatoria; shock hipovolémico

Contraindicaciones: alcalosis metabólica o respiratoria; hipocalcemia o hipoclorhidria

Precauciones: hay que restringir la cantidad en caso de alteración renal, insuficiencia cardíaca, hipertensión, edema pulmonar y periférico, toxemia de la gestación; interacciones: Apéndice 1

Posología:

Reposición de líquidos y electrolitos o shock hipovolémico, por infusión intravenosa, ADULTOS y NIÑOS definidos a partir de la clínica y, siempre que sea posible, con vigilancia de electrolitos (véanse las notas anteriores)

Efectos adversos: la administración excesiva puede producir alcalosis metabólica; la administración de dosis altas puede incrementar el edema

Carbonato sódico hidrogenado

Infusión (Solución para infusión), carbonato sódico hidrogenado al 1,4% (14 g, 166,7 mmol de Na+ y de HCO3/litro)

Inyección (Solución para inyección), carbonato sódico hidrogenado al 8,4% (840 mg, 10 mmol de Na+ y de HCO3/10 ml)

Indicaciones: acidosis metabólica

Contraindicaciones: alcalosis metabólica o respiratoria; hipocalcemia, hipoclorhidria

Precauciones: hay que restringir la cantidad en caso de alteración renal (Apéndice 4), insuficiencia cardíaca, hipertensión, edema pulmonar y periférico, toxemia de la gestación; vigilancia de electrolitos y equilibrio ácido-base; interacciones: Apéndice 1

Posología:

Acidosis metabólica, por inyección intravenosa lenta, ADULTOS y NIÑOS una solución fuerte (hasta al 8,4%) o bien por infusión intravenosa continua, ADULTOS y NIÑOS una solución más débil (habitualmente al 1,4%), una cantidad adecuada para el déficit de base (véanse las notas anteriores)

Efectos adversos: la administración excesiva puede producir hipopotasemia y alcalosis metabólica, sobre todo en caso de alteración renal; dosis altas pueden incrementar la acumulación de sodio y edema

Cloruro potásico

Concentrado para infusión (Concentrado para solución para infusión), cloruro potásico al 11,2% (112 mg, aproximadamente 1,5 mmol de K+ y de Cl/ml), ampolla 20 ml

Indicaciones: desequilibrio electrolítico; véase también potasio oral (sección 26.1.2)

Precauciones: para la infusión intravenosa la concentración de la solución habitualmente no debe superar 3,2 g (43 mmol)/litro; supervisión especializada y vigilancia ECG (véanse las notas anteriores); alteración renal (Apéndice 4); interacciones: Apéndice 1

Posología:

Desequilibrio electrolítico, por infusión intravenosa lenta, ADULTOS y NIÑOS según el déficit o las necesidades de mantenimiento diarias (véanse también las notas anteriores)

RECONSTITUCIÓN Y ADMINISTRACIÓN. Hay que diluir y mezclar minuciosamente antes de la infusión y administrar según las recomendaciones del fabricante

Efectos adversos: toxicidad cardíaca por infusión rápida

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