UN equipo de la OMS encargado de una evaluación preliminar del sector farmacéutico de Afganistán, en respuesta a la crisis humanitaria, ha observado que la situación se ha deteriorado de modo dramático. Los años de guerra han dejado gravemente debilitada a la infraestructura sanitaria, con algunos edificios totalmente destruidos y muchos otros en mal estado. La falta de medicamentos esenciales es muy corriente en los establecimientos de salud pública y los medicamentos de marca costosos disponibles en las farmacias privadas son inasequibles para la mayoría de los afganos. Existe además un amplio consumo de medicamentos de baja calidad e ineficaces adquiridos en establecimientos públicos y privados. Sin embargo, el equipo observó que los recientes acontecimientos han provocado una fuerte entrada de donativos de medicamentos en el país, aliviando temporalmente las penurias. Pese a los años de trabajo en condiciones extremas y con recursos muy limitados, el equipo de la OMS observó que sus homólogos del Ministerio de Salud Pública mantienen su actividad y se dedican a mejorar la situación.
El equipo de la OMS (de EDM y de Acción de Emergencia y Humanitaria, de Ginebra, y de Medicamentos y Sustancias Biológicas Esenciales, de la Oficina Regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental) visitó lugares de interés primordial de Kabul, que incluyeron una fábrica de medicamentos, almacenes y el laboratorio de inspección de la calidad. Se celebraron reuniones con funcionarios gubernamentales superiores, incluido el Ministro de Salud Pública y representantes de otros organismos de Naciones Unidas y de ONG implicadas en el sector farmacéutico.

Escena de devastación en Afganistán, en donde la OMS desempeña una función primordial en la acción internacional para reconstruir el sistema sanitario (Foto: OMS)
Compromiso a largo plazo
Se necesitará importante asistencia técnica y financiera para desarrollar sistemas farmacéuticos que ofrezcan el nivel de servicios necesitado con tanta urgencia por la población. La OMS ha propuesto a la comunidad internacional un presupuesto de US$25 millones para el primer año. Esto permitirá establecer almacenes médicos en los niveles central y provincial, suministrando medicamentos esenciales inocuos a los afganos en Kabul, en las provincias y también en las zonas remotas en donde vive la mayoría de la población.
Se han identificado varias actividades concretas para su ejecución inmediata. Se aplicaron cuatro criterios primordiales para seleccionar una actividad: su importancia como base para el desarrollo sostenible del sector; la posibilidad de que sirva para unir a las partes interesadas primordiales bajo la orientación general del Ministerio de Salud Pública; la posibilidad de su inicio inmediato, pasando de la evaluación a la acción sin demoras indebidas; y por último la viabilidad financiera.
Entre los sectores identificados para la acción inmediata figuran los siguientes:
establecimiento de un punto focal sobre medicamentos esenciales en la Oficina de la OMS en Kabul;
formulación de directrices nacionales para los donativos de medicamentos;
examen y actualización de la lista nacional de medicamentos esenciales;
formación de personal primordial;
inicio del procedimiento de elaboración de una política farmacéutica nacional;
establecimiento de un sistema para las pruebas de muestras de medicamentos en la región.
El establecimiento del sector farmacéutico durará años y exigirá un compromiso a largo plazo de cualquier asociado implicado en el país. La OMS se compromete a trabajar en estrecha colaboración con el Gobierno de Afganistán, coordinando las actividades de otros organismos de Naciones Unidas y de ONG interesadas en el desarrollo del sector farmacéutico.