Información sobre el producto para el consumidor
Las etiquetas y los prospectos del producto deberán ser comprensibles para el consumidor o el paciente. En el prospecto figurarán todos los datos necesarios sobre la utilización adecuada del producto.
Generalmente, bastarán los siguientes datos:
• nombre del producto
• lista cuantitativa de los principios activos
• forma farmacéutica
• indicaciones
posología (en caso necesario, especificando las correspondientes a niños y ancianos)
modo de administración
duración del tratamiento
efectos adversos principales, si los hay
información sobre la sobredosificación
contraindicaciones, advertencias, precauciones y principales interacciones medicamentosas
utilización durante el embarazo y la lactancia
• fecha de caducidad
• número de lote
• titular de la autorización de comercialización.
Se recomienda identificar los principios activos por el nombre botánico en latín, además del nombre común en el idioma que prefiera el organismo nacional de reglamentación.
A veces no se dispondrá de toda la información que sería deseable, por lo que los organismos de reglamentación deberán determinar sus requisitos mínimos.
Promoción
Los anuncios publicitarios y demás material de promoción dirigido al personal sanitario y al público en general deberán ser totalmente compatibles con la información aprobada para el envase.