En estudios preliminares llevados a cabo en el Yemen4 y Uganda5 se han empleado algunos de los indicadores básicos para cuantificar la repercusión de programas de medicamentos esenciales o de intervenciones específicas llevadas a cabo en el marco de esos programas. Sobre la base de esos primeros trabajos, miembros de la red INRUD emprendieron un programa sistemático para desarrollar, probar sobre el terreno y refinar indicadores del uso de medicamentos. La metodología empleada para reunir los datos necesarios se ensayó en Indonesia, Bangladesh y el Nepal. En estrecha colaboración con la OMS, los indicadores revisados fueron empleados luego de nuevo en el Sudán, Uganda, Malawi, Nigeria y Tanzanía.
De resultas de esas experiencias, se decidió limitar los indicadores a los relacionados específicamente con los servicios, y descartar los incluidos originalmente para describir la situación de la comunidad o el país en general. Deliberadamente se intentó limitar el número de indicadores para reducirlos a un núcleo fundamental que pudiera obtenerse en cualquier sistema de salud y que aportase el máximo de información con el mínimo de trabajo. Tras un estudio de los indicadores revisados llevado a cabo en 1991 y una segunda serie de ensayos sobre el terreno realizados en Nigeria y Tanzanía en 1992, se logró establecer la serie de indicadores aquí presentada.