Guía de análisis económico del circuito del medicamento
(1995; 76 páginas) [English] [French]
Table des matières
Afficher le documentPrólogo
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuIntroducción
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuCapítulo 1: La selección
Fermer ce répertoireCapítulo 2: La adquisición
Fermer ce répertoire1. Los objetivos de la adquisición
Afficher le document1.1. Adquirir las cantidades estrictamente necesarias
Afficher le document1.2. Adquirir los medicamentos a menor costo
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenu2. Las estrategias de adquisición
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenu3. La organización y las estructuras
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuCapítulo 3: La distribución
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuCapítulo 4: La prescripción
Ouvrir ce répertoire et afficher son contenuSíntesis: Contribuciones y limitaciones del enfoque económico
Afficher le documentReferencias
 

1.1. Adquirir las cantidades estrictamente necesarias

Los dos métodos principales de cuantificación de las necesidades11 se basan, uno en el consumo pasado (se considera que las necesidades futuras reflejan el consumo pasado, que se corrige a la alza o a la baja según el caso), y el otro en la morbilidad y los regímenes terapéuticos (las necesidades cuantificadas en medicamentos son el producto de la frecuencia de las enfermedades y de normas de medicamentos establecidas por los regímenes terapéuticos para tratar cada enfermedad). En el primer caso se hace referencia a la demanda expresada por los recetadores y los consumidores; esa demanda depende de la información que tienen ellos sobre la utilidad de los medicamentos, del tipo de establecimiento considerado, y también de los ingresos de los consumidores y de los precios de los medicamentos. En el segundo caso, se hace referencia a las necesidades reales que se trata de estimar objetivamente. El objetivo es actuar de modo que el consumo real sea lo más posible cercano a las necesidades. La estrategia de utilización de los métodos de cuantificación puede ayudar a lograr ese objetivo12. Para ello es necesario tener en mente las características de esos métodos. Los métodos basados en la estimación de la morbilidad y los regímenes terapéuticos deben distinguirse teniendo en cuenta si la morbilidad se evalúa para la población entera o para la población que tiene acceso a los servicios de salud.

11Cómo estimar las necesidades de medicamentos, manual práctico, op. cit.
12 MSF-B, AEDES, Approvisionnement en médicaments, document technique, op. cit.

- La morbilidad de la población total es el único indicador apreciable en ausencia de los servicios de salud, por ejemplo mediante encuestas meticulosas en el momento en que se inician ciertos proyectos, pero esta evaluación sólo puede ser a grandes rasgos y tiende a sobreestimar el consumo puesto que toda la población no tendrá acceso rápidamente a los servicios establecidos.

- La morbilidad de la población que tiene acceso a los servicios de salud puede ser más precisa, pero la utilización de tratamiento(s) estandarizado(s) da lugar a errores de previsión del consumo que son más importantes cuando las prescripciones reales no corresponden a esos tratamientos estándar y la morbilidad está mal analizada. Los errores pueden ser de exceso o de omisión.

- El método basado en el consumo pasado es el más sencillo y el que más se utiliza. Es más fiable si los comportamientos de prescripción son estables y si no hay escasez prolongada de existencias. Sin embargo, puede perpetuar malos hábitos de prescripción y un superconsumo costoso. Por último, no tiene en cuenta las necesidades reales no expresadas en el pasado.

Cuando un proyecto o un programa se inicia en una situación en la que no hay ningún servicio de salud, sólo se puede utilizar al principio el método basado en la morbilidad de la población total. Sin embargo, es necesario sustituirlo rápidamente por el método basado en el consumo pasado para tener en cuenta la dinámica creada por la oferta, dinámica mensurable mediante el consumo real. La referencia al consumo pasado permite entonces compensar los errores inevitables en la estimación de la morbilidad y tener en cuenta el acceso desigual a los servicios de salud, como también el comportamiento real de prescripción.

Cuando un proyecto o un programa se inicia en una situación donde hay servicios de salud en los que se quiere mejorar el abastecimiento farmacéutico, se puede utilizar el método basado en la morbilidad de la población que tiene acceso a los servicios. Si en el pasado la escasez de existencias fue considerable, el consumo pasado no es muy pertinente para prever el futuro; en cambio, la existencia de servicios permite evaluar la morbilidad de la población que tiene acceso a los servicios de salud. También en este caso hay que utilizar rápidamente el método basado en el consumo pasado, por las mismas razones.

Cuando un proyecto o un programa ya está establecido, con abastecimiento regular, se emplea el método basado en el consumo pasado. Recurrir a los métodos basados en la morbilidad y los regímenes terapéuticos ayuda entonces a diagnosticar la falta de acceso a los servicios de salud y las prescripciones irracionales. Se trata de saber si una cuantificación autoritaria basada en las necesidades va a producir o no un mejor acceso a la atención de salud (probablemente no) y un uso más racional de los medicamentos (tal vez, en ciertas condiciones y dentro de ciertos límites). Todo depende de cómo se ejerce y sobre quién se ejerce la limitación financiera. Cuando el gasto farmacéutico es financiado por la misma autoridad que adquiere y cuantifica los medicamentos, la cuantificación ejerce una restricción muy fuerte sobre los recetadores. ¿Cómo van a reaccionar los recetadores? ¿Acatarán esa restricción o tratarán de eludirla, por ejemplo recetando medicamentos que pueden adquirirse a través de otros circuitos? Cuando el gasto farmacéutico se financia a nivel local, la cuantificación autoritaria por parte del nivel central, basada en regímenes terapéuticos elaborados en ese nivel, corre el riesgo de ser una fuente de conflictos importantes entre el nivel central y el nivel local. Ante tales conflictos, el método de clasificación VEN puede ayudar a arbitrar entre las prácticas de los recetadores y la evaluación de las necesidades de los pacientes, puesto que ésta ofrece un marco de análisis de las necesidades prioritarias de los pacientes, un marco de elaboración de los regímenes terapéuticos y un orden de prioridades. El diagnóstico realizado a escala nacional puede ser un punto de partida.

Parece pues que la cuantificación de las necesidades estrictamente indispensables no puede por sí sola inducir a un uso racional de los medicamentos, pero puede ser muy útil para apoyar un programa de utilización racional de los mismos.

vers la section précédente vers la section suivante
 

Dernière mise à jour: le 3 mai 2013