El investigador es responsable de asegurar la selección imparcial de una cantidad adecuada de sujetos apropiados, como lo define el protocolo. Puede ser necesario solicitar la cooperación de otros médicos para obtener una cantidad suficiente de sujetos.
Con el fin de evaluar las probabilidades de alistar una cantidad adecuada de sujetos para el estudio, puede ser útil determinar por adelantado o revisar en forma retrospectiva (por ejemplo, sobre la base de las historias clínicas) la disponibilidad de posibles sujetos. El investigador tendrá que verificar si los sujetos así identificados pueden o podrían ser incluidos conforme al protocolo.
El médico del paciente, cuando sea pertinente y con el consentimiento del paciente, será informado de la participación de éste en el ensayo clínico.