Dos líneas parecerían presidir los procesos que se desarrollan con referencia al medicamento y que tocan los diversos aspectos institucionales mencionados, tanto en lo nacional como en lo internacional: por un lado, avanza todo lo referente al desarrollo y armonización de una política de medicamentos, muy orientada hacia el uso racional y adecuado de los mismos; y por el otro, las normas de calidad, que apuntan más bien hacia la garantía de eficacia y seguridad de los productos.