Conviene distinguir cuatro tipos de producto; los patentados; los principios activos; los genéricos, y los productos químicos intermedios (a granel).
i) Productos patentados. A lo largo del ensayo se ha sostenido el argumento de que la normalización conducirá a presiones aún más fuertes a favor de la importación por parte de los países emergentes (en lugar de la fabricación doméstica). Habría que añadir a ello el peso que puede tener el crecimiento de los ingresos por cápita en los países emergentes. Todos los estudios acerca de la relación estadística entre el incremento de los ingresos y el gasto en medicamentos demuestran que, en los niveles de ingreso relevantes, la elasticidad es bien superior a uno. Esto no constituye una prueba tajante de que se vaya a observar una preferencia por los productos patentados (el gasto adicional podría ser consecuencia simplemente de mayores cantidades de genéricos) pero sí parece probable (sobre todo en la medida en que la distribución de ingresos se sesgue hacia las capas relativamente altas). Con todo, es de esperar un aumento en la importación de productos patentados (este argumento supone que la tasa de innovación no decaerá en el futuro, lo cual podría hacer la afirmación menos cierta).
ii) Principios activos. Relativo a la producción llevada a cabo en los países emergentes, se esperaría una cierta disminución de este comercio. Es la otra cara de la moneda de los impactos de la normalización; cuanto más se satisfagan las necesidades de los países emergentes respecto a productos patentados, menos serán las necesidades de importar principios activos.
iii) Genéricos. Existe ya un cierto nivel (bien pequeño) de exportaciones por parte de algunos países emergentes hacia (sobre todo) países menos avanzados. Este comercio se canaliza a veces por medio de acuerdos bilaterales entre los países, a veces funciona a través de los contratos y las licitaciones organizados por entidades internacionales (por ejemplo UNICEF). Lo que más interesa para el futuro es la posibilidad de un incremento de los flujos entre subgrupos de países emergentes. Esto dependería no sólo de los precios/costos de transporte, sino también del grado de homologación/normalización de sus registros. Parece que algo ocurre en este sentido en América latina (Colombia/Venezuela; en el marco de MERCOSUR)16 y es de esperar que algunos de los países asiáticos hagan lo mismo.
iv) Productos intermedios. Es la porción del comercio internacional que menos impactos experimentará como consecuencia de la normalización. Los efectos vendrían sólo de forma muy indirecta y en la medida en que la normalización llevara a una reducción de la producción local final en aquellos países que dependieran de intermedios importados.
16 Los intentos por parte de los países andinos quedan esbozados en el documento citado en la bibliografía.