Las úlceras tropicales son lesiones necróticas dolorosas provocadas por infecciones bacterianas mixtas. Son frecuentes en las regiones tropicales y subtropicales húmedas. Afectan preferentemente a los niños y los jóvenes, y suelen localizarse en las piernas y los pies. El borde de la úlcera suele estar elevado, y en ocasiones socavado, mientras que la base tiene aspecto necrótico y amarillento. Aunque las úlceras tropicales pueden curar espontáneamente, a veces se extienden y forman profundas lesiones que destruyen los músculos, los tendones e incluso el hueso. Sin tratamiento, las úlceras tropicales pueden dejar importantes cicatrices e incapacidades.
Tratamiento
La cura diaria con una solución de diacetato de aluminio al 0,65%, permanganato potásico al 0,01% o nitrato de plata al 0,005% suele ser suficiente para detener la progresión de las úlceras localizadas y favorecer la curación. Al mismo tiempo, debe administrarse bencilpenicilina procaínica en dosis de 600 000 UI diarias (25 000-50 000 UI/kg diarias en los niños menores de 12 años) durante 2 a 4 semanas.