La urticaria es una respuesta vascular inespecífica a estímulos muy diversos. Por lo general, las urticarias agudas obedecen a un mecanismo alérgico, por hipersensibilidad de tipo I mediada por la IgE. Los factores desencadenantes pueden ser de tipo químico o físico, como la actividad colinérgica, la luz natural, la presión localizada, el frío y el calor. Con todo, en más del 95% de los pacientes no existe una causa exógena aparente. Se calcula que en torno a un 20% de las personas padecen esta afección en algún momento de su vida. La urticaria se caracteriza por la aparición de ronchas o habones cutáneos (pápulas eritematosas, edematosas e intensamente pruriginosas) que desaparecen a la presión. El angioedema o edema angioneurótico es una forma de urticaria que afecta preferentemente a las mucosas. La mayor parte de los episodios de urticaria son pasajeros; según la causa, los habones pueden tardar en desaparecer de unos pocos minutos a un par de días. En ocasiones, no obstante, la urticaria se cronifica y persiste durante muchos meses.
El angioedema hereditario es una enfermedad hereditaria de tipo autosómico dominante. Cualquier traumatismo, incluidas las intervenciones quirúrgicas, provoca intensos edemas. Cuando estas lesiones afectan a las vías respiratorias altas, pueden causar la muerte por asfixia y exigen tratamiento urgente. En los pacientes con enfermedades linfoproliferativas, linfosarcoma o leucemia linfocítica crónica se observa a veces un síndrome similar al del angioedema hereditario.
La urticaria colinérgica es frecuente en los jóvenes tras realizar un ejercicio intenso, ducharse con agua caliente o en situaciones de tensión emocional. Puede acompañarse de otros signos de activación colinérgica, como dolores cólicos, mareo o sibilancias. Las lesiones, generalmente restringidas al tronco, suelen desaparecer en un plazo de 30 a 60 minutos, aunque en ocasiones son más persistentes y coalescentes.
El dermografismo es una forma muy frecuente de urticaria en la que los habones pueden provocarse rascando o frotando la piel, o incluso por acción de otros estímulos menores como el chorro de una ducha.
La urticaria por frío se caracteriza por la rápida aparición de edema, eritema y prurito localizado en respuesta a un estímulo frío. Las personas predispuestas pueden padecer un choque anafiláctico, perder el conocimiento e incluso ahogarse si se sumergen en agua fría.
La vasculitis urticariforme, que a veces se asocia al lupus eritematoso diseminado, posee rasgos clínicos muy parecidos a los de la urticaria, pero es en realidad una enfermedad totalmente distinta, una vasculitis necrosante probablemente atribuible al depósito de inmunocomplejos. Puesto que los habones son el resultado de una reacción inflamatoria, tienden a persistir durante unos días. En todo paciente con vasculitis urticariforme debe investigarse la posibilidad de que padezca simultáneamente lupus eritematoso diseminado.
Tratamiento
Siempre que las vías respiratorias estén obstruidas, como en el angioedema, debe considerarse el caso como una urgencia médica, que requiere la administración intramuscular de 0,5-1,0 ml de una solución de epinefrina al 1:1000. Cuando la anamnesis sea sugestiva de una causa alimentaria, puede ser útil la restricción de determinados alimentos. El ácido acetilsalicílico y los opioides deben evitarse en los pacientes con urticaria atribuible a estos fármacos. Dado que en ocasiones resulta imposible suprimir la causa subyacente, el tratamiento en estos casos debe ser meramente sintomático, con antihistamínicos como la clorfenamina o la hidroxizina. Los modernos antihistamínicos no sedantes poseen la ventaja de no interferir con las actividades diurnas, pero suelen ser menos eficaces en el tratamiento de la urticaria.
La desensibilización selectiva, centrada en los estímulos físicos o químicos, puede ser eficaz. Por ejemplo, los baños calientes frecuentes para los pacientes con urticaria colinérgica o la exposición graduada a las radiaciones ultravioleta para los pacientes con urticaria solar pueden inducir en ocasiones un cierto grado de tolerancia.