Las Guías Clínicas contienen el conjunto de recomendaciones e indicaciones
necesarias para la estandarización de los procesos de atención, factor necesario
para contribuir a la calidad de la atención sanitaria. Son realizadas a través
de la búsqueda bibliográfica de la información científica y la adaptación local
de la misma, son sometidas a la discusión de diferentes disciplinas involucradas
en el proceso de atención, proporcionando un instrumento útil para la
optimización de recursos sanitarios.
Los profesionales de salud en la RIISS, encargados de la atención pediátrica,
deben adoptar diariamente múltiples y complejas decisiones asistenciales que
conllevan la capacidad de identificar la alternativa más adecuada mediante la
valoración de las implicaciones en términos de resultados clínicos, idoneidad,
riesgos, costos e impacto social e individual de las diferentes opciones
asistenciales disponibles para los problemas específicos que se atienden, la
complejidad de este proceso de decisión se ve agravada por el incremento de las
posibilidades y opciones asistenciales que surgen del avance del conocimiento
científico, la imposibilidad de asimilar toda la información científica
disponible y la racionalización de los recursos sanitarios, unido a la
variabilidad de los estilos de práctica clínica.
Por lo anterior resulta indispensable la implementación y utilización de las
Guías Clínicas en la actuación médica, para sintetizar el estado del
conocimiento científico y establecer un equilibrio entre riesgos y beneficios,
en este caso para la atención de los principales problemas priorizados en ésta
área.
Es así como éste documento ha sido elaborado, por un grupo de especialistas
de la red, partiendo del conocimiento científico y la revisión de datos
disponibles sobre las condiciones de salud más frecuentes en la población
pediátrica a nivel nacional, para contar con las presentes Guías Clínicas que
son el resultado de un esfuerzo sin precedentes.