La ley austríaca sobre medicamentos no distingue entre los productos medicinales hechos de sustancias químicas y los hechos de plantas o sustancias naturales. Una versión condensada del registro es posible para ciertos medicamentos que no requieren prescripción. Esto se estipula en la sección 17a de la Ley Austríaca de Medicamentos [40], lo cual significa que en lo que se refiere a la calidad y la inocuidad, no se realiza una evaluación detallada. Una lista de las sustancias activas y los excipientes que reúnen los requisitos para el procedimiento condensado se publicó en 1989 [41] y se modificó por última vez en 1992 [42]. Enumera unas 500 sustancias y plantas medicinales, partes de plantas, aceites esenciales, etc., para los cuales puede utilizarse el procedimiento simplificado según la sección 17a. En las secciones 15 y 17a de la mencionada Ley se enumeran los requisitos para los documentos que tienen que presentarse.
En principio, los productos medicinales solo pueden venderse en las farmacias. En la sección 59, inciso 3 de la citada ley se establece una exención que estipula que se permite vender fuera de las farmacias ciertos productos que no plantean ningún riesgo, por ejemplo, en las droguerías. Se ha publicado oficialmente una lista de estos productos, de los cuales muchos son plantas medicinales, la cual contiene una descripción de la planta medicinal o parte de planta, la redacción para la indicación y la dosificación recomendada [43].