La División de Medicina Tradicional, centro colaborador de la OMS y reconocido por la Organización de la Unidad Africana, ha comenzado la explotación industrial de plantas medicinales, y lleva a cabo actividades como las siguientes: una encuesta sobre los practicantes; identificación de las áreas naturales de crecimiento de las plantas medicinales en Malí; estudios botánicos, químicos y farmacológicos; desarrollo de mejores medicinas tradicionales; mejoramiento del control de calidad, y adiestramiento en medicina tradicional. Desde 1974 se han establecido asociaciones de terapeutas tradicionales [9].