En los últimos 20 años el número de medicamentos comercializados ha aumentado de forma espectacular y hoy se comercializan más de 100 000 preparaciones farmacéuticas en todo el mundo. Los fabricantes de productos farmacéuticos no invierten en la investigación y desarrollo de medicamentos sólo con el fin de tratar y prevenir las enfermedades, sino también para obtener beneficios cuantiosos. Para poner a disposición de los pacientes un número razonable de medicamentos eficaces, seguros, con la calidad deseable y a un costo razonable, el CFT debe dedicar esfuerzos significativos al examen de medicamentos y seleccionar los más adecuados de entre los disponibles.
Los medicamentos nuevos deben evaluarse atendiendo a su eficacia, seguridad, calidad y costo. La evaluación de la eficacia sólo puede realizarse mediante un análisis crítico de las publicaciones farmacológicas. La evaluación de la seguridad también debe realizarse mediante el estudio crítico de las publicaciones, así como mediante el seguimiento de las reacciones adversas a los medicamentos (apartado 5.4). La calidad (apartado 5.3) y el costo (apartado 4.5) variarán en función de las circunstancias locales, pero las publicaciones internacionales pueden también resultar útiles en este sentido, proporcionando información sobre cuestiones específicas de interés. Por ejemplo, es sabido que los medicamentos utilizados en politerapia antituberculosa pueden presentar problemas de biodisponibilidad y que muchos fabricantes en los países en desarrollo no tienen capacidad para analizar si la biodisponibilidad es adecuada.
La Guía Internacional de Indicadores de Precios de Medicamentos, publicada (en inglés, francés y español) por Management Sciences for Health (http://www.msh.org), permite comparar los costos internacionales de la mayoría de los medicamentos incluidos en la Lista modelo de medicamentos esenciales (LME) de la OMS (OMS 2002a); esta información resulta útil para decidir si está o no justificado el precio de algunos medicamentos. Por último, la evaluación de las ventajas de un medicamento con relación a su costo, es decir, su costoefectividad, con frecuencia sólo puede realizarse mediante el análisis crítico de la información farmacoeconómica. Dado que gran parte de las publicaciones son difíciles de interpretar y con frecuencia sesgadas, habitualmente sólo pueden analizar la costoefectividad y las ventajas de los medicamentos expertos que trabajan en el ámbito nacional.