Para el cultivo de plantas medicinales son necesarios una gestión y unos cuidados intensivos. Las condiciones de cultivo y su duración varían en función de la calidad de las materias vegetales medicinales que se necesite. Si no existen datos científicos publicados o documentados sobre el cultivo, deben aplicarse los métodos de cultivo tradicionales, siempre que sea viable, o, en caso contrario, debe desarrollarse un método mediante la investigación.
Se deben aplicar principios agronómicos adecuados, incluida la rotación de cultivos apropiada, seleccionada en función de su idoneidad para el medio, y la labranza debe adaptarse al crecimiento de las plantas y a otras condiciones.
Deben aplicarse, en los casos apropiados, las técnicas de la agricultura de conservación, sobre todo las que contribuyen a aumentar el contenido de materia orgánica y a la conservación de la humedad del suelo. La agricultura de conservación también engloba los sistemas «sin labranza»4.
4 La agricultura de conservación tiene por finalidad conservar, mejorar y hacer más eficiente el uso de los recursos naturales mediante la gestión integrada de los recursos edáficos, hídricos y biológicos disponibles, en combinación con los insumos externos. Propicia la conservación medioambiental y mejora y hace más sostenible la producción agrícola. También se denomina agricultura de aprovechamiento eficaz de los recursos. Para obtener más información, visite www.fao.org/ag/AGS/AGSE/main.htm.