Directrices de la OMS sobre Buenas Prácticas Agrícolas y de Recolección (BPAR) de plantas medicinales
(2003; 87 páginas) [English] [French] Ver el documento en el formato PDF
Índice de contenido
Ver el documentoNota de agradecimiento
Ver el documentoPrólogo
Abrir esta carpeta y ver su contenido1. Introducción general
Cerrar esta carpeta2. Buenas prácticas agrícolas relativas a las plantas medicinales
Abrir esta carpeta y ver su contenido2.1 Identificación y autenticación de plantas medicinales cultivadas
Ver el documento2.2 Semillas y otros materiales de propagación
Cerrar esta carpeta2.3 Cultivo
Ver el documento2.3.1 Selección del emplazamiento
Ver el documento2.3.2 Entorno ecológico e impacto social
Ver el documento2.3.3 Clima
Ver el documento2.3.4 Suelo
Ver el documento2.3.5 Riego y drenaje
Ver el documento2.3.6 Mantenimiento y protección de las plantas
Ver el documento2.4 Cosechado
Ver el documento2.5 Personal
Abrir esta carpeta y ver su contenido3. Buenas prácticas de recolección de plantas medicinales
Abrir esta carpeta y ver su contenido4. Aspectos técnicos comunes de las buenas prácticas agrícolas relativas a las plantas medicinales y las buenas prácticas de recolección de plantas medicinales
Abrir esta carpeta y ver su contenido5. Otras cuestiones de interés
Ver el documentoBibliografía
Ver el documentoAnexo 1. Buenas prácticas agrícolas relativas a las materias medicinales tradicionales chinas, República Popular China
Abrir esta carpeta y ver su contenidoAnexo 2. Aspectos que se deben tener en cuenta relativos a las buenas prácticas agrícolas y de recolección de materias primas de origen herbario
Ver el documentoAnexo 3. Buenas prácticas agrícolas y de recolección de plantas medicinales, Japón
Ver el documentoAnexo 4. Modelo de contenido para monografías sobre buenas prácticas agrícolas relativas a plantas medicinales específicas
Ver el documentoAnexo 5. Ejemplo de ficha de información sobre plantas medicinales cultivadas
Ver el documentoAnexo 6. Participantes en la Consulta de la OMS sobre buenas prácticas agrícolas y de recolección agraria de plantas medicinales
 

2.3.4 Suelo

El suelo debe contener concentraciones adecuadas de nutrientes, materia orgánica y otros elementos, para garantizar un crecimiento y una calidad óptimos de la planta medicinal. Las condiciones del suelo óptimas -como el tipo de suelo, el drenaje, la retención de agua, la fertilidad y el pH- dependerán de la especie de planta medicinal seleccionada y, en su caso, de la parte de la planta destinada a la producción medicinal.

A menudo, para obtener un rendimiento alto es indispensable aplicar fertilizantes a las plantas medicinales. No obstante, deben realizarse investigaciones agrarias para asegurar que se usan los tipos y las cantidades de fertilizantes correctos. En la práctica, se usan abonos orgánicos y químicos.

No deben usarse excrementos humanos como abono, dado que pueden contener microorganismos o parásitos infecciosos. El estiércol animal debe haber sufrido una descomposición intensa de manera que su carga microbiana no supere los límites aceptables establecidos en las normas sanitarias y debe ser destruido por la capacidad germinativa de las malas hierbas. Las aplicaciones de estiércol animal deben documentarse. Los fertilizantes químicos utilizados deben haber sido aprobados en los países de cultivo y de consumo.

Todos los fertilizantes deben aplicarse con moderación y con arreglo a las necesidades de la especie de planta medicinal en cuestión y la capacidad productiva del suelo. Los fertilizantes deben aplicarse de forma que se reduzca al mínimo la lixivación.

Los agricultores deben hacer uso de prácticas que contribuyan a la conservación del suelo y que reduzcan la erosión al mínimo, por ejemplo, mediante la creación de zonas de amortiguación en las márgenes de los ríos y la plantación de cultivos de cobertura y de «abonos verdes» (plantas cultivadas para su incorporación al suelo mediante arado), como la alfalfa.

Ir a la sección anterior Ir a la siguiente sección
 

Última actualización: le 3 mayo 2013