Formulario Modelo de la OMS 2004
(2004; 543 páginas) Ver el documento en el formato PDF
Índice de contenido
Ver el documentoAbreviaciones
Ver el documentoIntroducción
Ver el documentoCambios en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la OMS
Abrir esta carpeta y ver su contenidoConsejo general a los prescriptores
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 1: Anestésicos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 2: Analgésicos, antipiréticos, antiinflamatorios no esteroides, antigotosos y fármacos antirreumáticos modificadores del curso de la enfermedad
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 3: Antialérgicos y fármacos utilizados en la anafilaxia
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 4: Antídotos y otras sustancias utilizadas en las intoxicaciones
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 5: Anticonvulsivos/ antiepilépticos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 6: Antiinfecciosos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 7: Antimigrañosos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 8: Antineoplásicos, inmunosupresores y fármacos utilizados en los cuidados paliativos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 9: Antiparkinsonianos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 10: Fármacos en hematología
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 11: Productos sanguíneos y sustitutos del plasma
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 12: Fármacos en patología cardiovascular
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 13: Fármacos en dermatología (tópicos)
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 14: Agentes de diagnóstico
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 15: Desinfectantes y antisépticos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 16: Diuréticos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 17: Fármacos en patología gastrointestinal
Cerrar esta carpetaSección 18: Hormonas y otros fármacos endocrinos y contraceptivos
Ver el documento18.1 Hormonas suprarrenales y sustancias sintéticas
Ver el documento18.2 Andrógenos
Abrir esta carpeta y ver su contenido18.3 Contraceptivos
Ver el documento18.4 Estrógenos
Ver el documento18.5 Progestágenos
Ver el documento18.6 Inductores de la ovulación
Ver el documento18.7 Insulinas y otros antidiabéticos
Ver el documento18.8 Hormonas tiroideas y antitiroideos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 19: Productos en inmunología
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 20: Relajantes musculares (de acción periférica) e inhibidores de la colinesterasa
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 21: Preparados oftalmológicos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 22: Fármacos en obstetricia
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 23: Solución de diálisis peritoneal
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 24: Psicofármacos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 25: Fármacos que actúan sobre las vías respiratorias
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 26: Soluciones correctoras de los trastornos hidroelectrolíticos y del equilibrio ácido-base
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 27: Vitaminas y minerales
Ver el documentoApéndice 1: Interacciones
Ver el documentoApéndice 2: Gestación
Ver el documentoApéndice 3: Lactancia
Ver el documentoApéndice 4: Alteración renal
Ver el documentoApéndice 5: Alteración hepática
 

18.1 Hormonas suprarrenales y sustancias sintéticas

Los corticosteroides (sección 3.1) incluyen hormonas secretadas por la corteza suprarrenal y análogos sintéticos de estas hormonas. La corteza suprarrenal habitualmente segrega hidrocortisona, que posee actividad glucocorticoide y mineralocorticoide débil. También segrega el mineralocorticoide aldosterona. Entre los glucocorticoides sintéticos se incluye betametasona, dexametasona y prednisolona. La fludrocortisona [no se incluye en la Lista Modelo de la OMS] tiene propiedades glucocorticoides, pero posee propiedades mineralocorticoides potentes y se utiliza por estos efectos mineralocorticoides.

La farmacología de los corticoides es compleja y sus acciones son múltiples. A dosis fisiológicas (bajas), sustituyen el déficit de hormonas endógenas. A dosis farmacológicas (altas), los glucocorticoides reducen la inflamación y suprimen la respuesta inmunológica.

A dosis terapéuticas, los glucocorticoides inhiben la liberación de corticotropina (hormona adrenocorticotrópica, ACTH) de la hipófisis e inhiben la secreción de corticoides endógenos por el córtex suprarrenal. Si se administran dosis supresoras durante períodos prolongados, se puede producir atrofia del córtex suprarrenal y déficit de corticoides con la retirada súbita o la reducción de la dosis, o en situaciones en las que aumentan las necesidades de corticoides, como estrés o traumatismo. Tras dosis altas o un tratamiento prolongado, la retirada debe ser gradual, con una velocidad según diversos factores como la respuesta del paciente, la dosis de corticoide, la duración del tratamiento y la enfermedad de base. La acción supresora de un corticoide en la secreción de cortisol es menor cuando se administra por la mañana. Los corticoides se administran habitualmente en una sola dosis por la mañana para intentar minimizar la supresión hipófisis-suprarrenal. Dado que los efectos terapéuticos de los corticoides tienen duración más prolongada que los efectos metabólicos, el tratamiento intermitente puede permitir que se mantenga el ritmo metabólico normal del cuerpo y los efectos terapéuticos. No obstante, una dosis a días alternos sólo es adecuada en algunos estados patológicos y con corticoides con mínimos efectos mineralocorticoides y una duración de acción relativamente corta.

La hidrocortisona está indicada en el tratamiento suprarrenal sustitutivo y por inyección intravenosa a corto plazo en el tratamiento urgente de estas situaciones clínicas. Su actividad mineralocorticoide es demasiado elevada para ser administrada a largo plazo para la supresión de la enfermedad. La actividad mineralocorticoide de la fludrocortisona también es elevada y su actividad antiinflamatoria no tiene relevancia clínica. Se administra junto con corticoides en la insuficiencia suprarrenal. La prednisolona tiene actividad glucocorticoide predominante y es el corticoide más utilizado para el tratamiento a largo plazo de la enfermedad. Es el metabolito activo de la prednisona, cuya conversión es variable, y la prednisona no se debe intercambiar con prednisolona. La dexametasona tienen una actividad glucocorticoide muy elevada junto con una actividad mineralocorticoide insignificante, por lo que está especialmente indicada a dosis altas para el tratamiento en situaciones en las que la retención de agua sería perjudicial, como el edema cerebral. También tiene una duración de acción larga, que junto con su falta de actividad mineralocorticoide, la hace especialmente útil en situaciones en las que se requiere supresión de la secreción de corticotropina, como en la hiperplasia suprarrenal congénita.

Inconvenientes de los corticoides

La sobredosis o la administración prolongada pueden exagerar algunas acciones fisiológicas normales de los corticoides y dar lugar a efectos adversos mineralocorticoides y glucocorticoides.

Los efectos adversos mineralocorticoides son la hipertensión, la retención de sodio y agua, y la pérdida de potasio. Estos efectos son más marcados con fludrocortisona, pero son significativos con hidrocortisona, aparecen ligeramente con prednisolona y son insignificantes con dexametasona.

Los efectos adversos de los glucocorticoides son diabetes mellitus y osteoporosis; esta última es especialmente importante en los pacientes de edad avanzada a causa del riesgo de fracturas vertebrales o de la cadera. A dosis altas, también se pueden asociar con necrosis avascular del cuello femoral. También pueden producir atrofia muscular y se asocia a un riesgo débil de úlcera péptica. Pueden producir trastornos mentales, incluso estados paranoides graves o depresión con riesgo de suicidio, sobre todo en pacientes con antecedente de trastornos mentales; la euforia también es frecuente. A dosis altas pueden producir síndrome de Cushing (cara de luna típica, estrías y acné), que suele ser reversible con la retirada del tratamiento, pero siempre se debe reducir gradualmente la dosis a fin de evitar la aparición de síntomas de insuficiencia suprarrenal aguda (véase también Retirada). En los niños, los corticoides pueden producir retraso del crecimiento y la administración de corticoides durante la gestación puede afectar el desarrollo suprarrenal del feto. Una supresión suprarrenal en el neonato tras la exposición prenatal habitualmente se resuelve espontáneamente después del nacimiento y raramente tiene importancia clínica. Pueden alterar la curación de las heridas, así como producir infecciones y atrofia cutánea; la alteración de reacciones tisulares puede favorecer la propagación de infecciones.

Supresión suprarrenal

Durante el tratamiento prolongado con corticoides se produce supresión suprarrenal, con la aparición de atrofia suprarrenal que puede persistir durante años tras la interrupción del tratamiento. La retirada brusca tras un período prolongado puede dar lugar a insuficiencia suprarrenal aguda, hipotensión o muerte (véase Retirada de los corticoides sistémicos). La retirada también se puede asociar a fiebre, mialgia, artralgia, rinitis, conjuntivitis, nódulos cutáneos irritados dolorosos y pérdida de peso.

PROTECCIÓN CORTICOIDEA DURANTE EL ESTRÉS. Con el fin de compensar una respuesta corticosuprarrenal reducida producida por un tratamiento prolongado con corticoides, ante una enfermedad intercurrente importante, traumatismo o cirugía se requiere un aumento temporal de la dosis de corticoide, o si ya se ha suspendido, una reintroducción provisional del tratamiento con corticoides. Por lo tanto, los anestesistas deben saber si un paciente ha tomado o ha estado tomando un corticoide, con el fin de evitar una caída brusca de la presión arterial durante la anestesia o en el período postoperatorio inmediato. Una tanda adecuada de sustitución con corticoides, en pacientes que han tomado más de 10 mg de prednisolona al día (o equivalente) en los 3 meses de la cirugía, sería:

Cirugía menor con anestesia general - la dosis habitual de corticoide por vía oral la mañana del día de la intervención o hidrocortisona 25-50 mg por vía intravenosa en la inducción; después de la cirugía se recomienda la dosis habitual de corticoide por vía oral

Cirugía moderada o mayor - la dosis habitual de corticoide por vía oral la mañana del día de la intervención e hidrocortisona 25-50 mg por vía intravenosa en la inducción, seguidos por hidrocortisona 25-50 mg 3 veces al día por inyección intravenosa durante 24 horas después de cirugía moderada o durante 48-72 horas después de cirugía mayor; al suspender las inyecciones de hidrocortisona se recomienda la dosis habitual de corticoide oral preoperatorio


Infecciones

Las tandas prolongadas de corticoides aumentan la susceptibilidad a las infecciones e incrementan su gravedad; la presentación clínica de las infecciones también puede ser atípica. Las infecciones graves, como la sepsis y la tuberculosis, pueden progresar a fases avanzadas antes de ser diagnosticadas, y la amebiasis o la estrongiloidiasis se pueden activar o exacerbar (deben descartarse antes de iniciar el tratamiento con un corticoide en los pacientes de riesgo o con síntomas sugestivos). Las infecciones oculares fúngicas o víricas también se pueden exacerbar.

VARICELA. Excepto si han presentado varicela, se deben considerar de riesgo a los pacientes que reciben corticoides por vía oral o parenteral para indicaciones diferentes de las sustitutivas. Entre las manifestaciones de enfermedad fulminante se incluye la neumonía, la hepatitis y la coagulación intravascular diseminada; la erupción no es necesariamente un rasgo marcado.

La inmunización pasiva con inmunoglobulina de la varicela-zoster [no se incluye en la Lista Modelo de la OMS] es necesaria en pacientes expuestos no inmunes tratados con corticoides sistémicos o los tratados durante los 3 meses previos; la inmunoglobulina de la varicela-zoster se debe administrar preferiblemente en los 3 días de la exposición y no después de 10 días. La varicela confirmada justifica el cuidado por parte de un especialista y un tratamiento urgente. Los corticoides no se deben interrumpir y puede ser necesario aumentar la dosis.

Los corticoides tópicos, inhalados o rectales se asocian a un riesgo menor de varicela grave.

SARAMPIÓN. Hay que aconsejar a los pacientes tratados con corticoides que presten especial atención para evitar la exposición al sarampión y soliciten consejo médico inmediato en caso de exposición. Puede ser necesaria la profilaxis con inmunoglobulina intramuscular normal [no se incluye en la Lista Modelo de la OMS].

Dosificación y administración

Los efectos adversos de los glucocorticoides sistémicos, incluida la supresión del eje HHS (hipotálamo-hipófisis-suprarrenal), dependen de la dosis y de la duración; los pacientes deben recibir tratamiento durante un período de tiempo lo más breve posible a la dosis mínima eficaz. La respuesta del paciente es variable y hay que individualizar las dosis. En enfermedades que amenazan la vida, puede ser necesario administrar dosis altas porque las complicaciones del tratamiento son probablemente menos graves que la enfermedad. En el tratamiento prolongado de enfermedades crónicas relativamente benignas, como la artritis reumatoide, los efectos adversos a menudo superan las ventajas. Con el fin de minimizar los efectos adversos, la dosis de mantenimiento debe ser lo más baja posible y si es posible, se recomienda un tratamiento en dosis única por la mañana o a días alternos. Los glucocorticoides pueden mejorar el pronóstico de enfermedades graves como el lupus eritematoso sistémico, la arteritis temporal y la poliarteritis nudosa; en estas enfermedades pueden suprimir los efectos del proceso patológico y aliviar los síntomas, pero no curan la enfermedad subyacente.

Los glucocorticoides se administran por vía tópica y sistémica. En situaciones de urgencia, la hidrocortisona se puede administrar por vía intravenosa; en el tratamiento del asma, se puede administrar la beclometasona por vía inhalatoria (sección 25.1). Siempre que sea posible, el tratamiento local con cremas, inyecciones intraarticulares, inhalaciones, colirios o enemas son preferibles al tratamiento sistémico.

Retirada de los corticoides sistémicos

La velocidad de retirada de los glucocorticoides sistémicos depende de varios factores como la dosis, la duración del tratamiento, la respuesta de cada paciente y el riesgo de recidiva de la enfermedad subyacente. Si hay dudas sobre la supresión del eje HHS, la retirada debe ser gradual para permitir la recuperación de la glándula suprarrenal. Hay que aconsejar a los pacientes que no suspendan el tratamiento con glucocorticoides de manera brusca, excepto que su médico lo indique.

La retirada gradual se debe considerar en aquellos pacientes cuya enfermedad es poco probable que recidive y que:

• hayan recibido recientemente tandas repetidas (sobre todo durante más de 3 semanas)
• hayan recibido una tanda corta en 1 año de suspender el tratamiento prolongado
• existan otras posibles causas de supresión suprarrenal
• hayan recibido más de 40 mg al día de prednisolona (o equivalente)
• hayan estado recibiendo dosis repetidas por la noche
• hayan recibido un tratamiento de más de 3 semanas


La retirada brusca se debe considerar en los pacientes cuya enfermedad es poco probable que recidive y que han recibido tratamiento durante 3 semanas o menos y que no estén incluidos en los grupos de pacientes descritos antes.

Durante la retirada del tratamiento con corticoides, la dosis se puede reducir rápidamente a la dosis fisiológica (equivalente a 7,5 mg de prednisolona al día) y después disminuir más lentamente. Durante la retirada, puede ser necesaria una valoración de la enfermedad para asegurar que no se produce recaída.

Dexametasona

Comprimidos, dexametasona 500 microgramos, 4 mg [la presentación de 4 mg no se incluye en la Lista Modelo de la OMS]

Inyección (Solución para inyección), fosfato de dexametasona (como fosfato sódico de dexametasona) 4 mg/ml, ampolla 1 ml

Indicaciones: supresión de enfermedades inflamatorias y alérgicas (véase también alergia y enfermedades alérgicas, sección 3.1); shock; diagnóstico del síndrome de Cushing; hiperplasia suprarrenal congénita; edema cerebral

Contraindicaciones: véanse las notas anteriores; infección sistémica (excepto en situación que amenaza la vida o de administración de tratamiento antibiótico específico); hay que evitar las vacunas con virus vivos en los que reciben dosis inmunosupresoras (la respuesta inmunitaria humoral está disminuida)

Precauciones: supresión suprarrenal durante tratamiento prolongado que persiste durante años después de retirar el tratamiento (véanse las notas anteriores); hay que asegurar que los pacientes entienden la importancia de cumplir con la pauta de dosificación y recomendar precauciones para reducir riesgos; vigilancia del peso, presión arterial, equilibrio hidroelectrolítico y cifras de glucosa en sangre durante todo el tratamiento prolongado; infecciones (mayor susceptibilidad, los síntomas pueden estar enmascarados hasta la fase avanzada; la presentación clínica puede ser atípica; mayor riesgo de varicela y sarampión (véanse las notas anteriores); tuberculosis latente - tratamiento quimioprofiláctico durante el tratamiento prolongado con corticoides; edad avanzada; niños y adolescentes (retraso del crecimiento, probablemente irreversible); hipertensión, infarto de miocardio reciente (se ha descrito ruptura), insuficiencia cardíaca congestiva, insuficiencia hepática, alteración renal, diabetes mellitus incluido el antecedente familiar, osteoporosis (se puede manifestar con dolor de espalda, las mujeres postmenopáusicas son de riesgo), glaucoma incluido el antecedente familiar, trastorno afectivo grave (sobre todo en caso de antecedente de psicosis inducida por corticoides), epilepsia, psoriasis, úlcera péptica, hipotiroidismo, antecedente de miopatía esteroidea; gestación (Apéndice 2); lactancia (Apéndice 3); interacciones: Apéndice 1

Posología:

Supresión de enfermedades inflamatorias y alérgicas, por vía oral, ADULTOS dosis habitual 0,5-10 mg al día; por inyección intramuscular o inyección intravenosa lenta o infusión intravenosa (como fosfato de dexametasona), ADULTOS inicialmente 0,5-20 mg al día; NIÑOS 200- 500 microgramos/kg al día

Edema cerebral, por inyección intravenosa (como fosfato de dexametasona), ADULTOS 10 mg inicialmente, después 4 mg por inyección intramuscular (como fosfato de dexametasona) cada 6 horas, como se precise durante 2-10 días

Diagnóstico de síndrome de Cushing, véase los documentos del fabricante

NOTA. Dexametasona 1 mg ≡ fosfato de dexametasona 1,2 mg ≡ fosfato sódico de dexametasona 1,3 mg

Efectos adversos: efectos gastrointestinales como dispepsia, úlcera péptica (con perforación), distensión abdominal, pancreatitis aguda, úlcera esofágica y candidiasis; efectos musculoesqueléticos como miopatía proximal, osteoporosis, fracturas vertebrales y de huesos largos, osteonecrosis avascular, ruptura tendinosa; efectos endocrinos como supresión suprarrenal, irregularidades menstruales y amenorrea, síndrome de Cushing (con dosis altas, habitualmente reversible con la retirada), hirsutismo, aumento de peso, balance de nitrógeno y calcio negativo, aumento del apetito, aumento de la susceptibilidad y gravedad de la infección; efectos neuropsiquiátricos con euforia, dependencia psicológica, depresión, insomnio, hipertensión intracraneal con papiledema en niños (habitualmente tras la retirada), psicosis y agravación de esquizofrenia, agravación de epilepsia; efectos oftálmicos como glaucoma, papiledema, catarata subcapsular posterior, adelgazamiento corneal o escleral y exacerbación de enfermedad vírica o fúngica oftálmica; también curación alterada, atrofia cutánea, hematomas, estrías, telangiectasias, acné, ruptura miocárdica tras infarto de miocardio reciente, alteraciones hidroelectrolíticas, leucocitosis, reacciones de hipersensibilidad (incluso anafilaxia), tromboembolismo, náusea, malestar e hipo; tras la administración intravenosa del éster de fosfato se puede producir irritación perineal

Hidrocortisona

Comprimidos, hidrocortisona 10 mg [no se incluye en la Lista Modelo de la OMS]

Inyección (Polvo para solución para inyección), hidrocortisona (como succinato sódico) vial de 100 mg

Indicaciones: insuficiencia adrenocortical; reacciones de hipersensibilidad y shock anafiláctico (sección 3.1); enfermedad inflamatoria intestinal (sección 17.4); enfermedades cutáneas (sección 13.3); asma (sección 25.1)

Contraindicaciones: véanse las notas anteriores; infección sistémica (excepto en situación que amenaza la vida o de administración de tratamiento antimicrobiano específico); hay que evitar las vacunas con virus vivos en los que reciben dosis inmunosupresoras (la respuesta de anticuerpos séricos está disminuida)

Precauciones: supresión suprarrenal durante tratamiento prolongado que persiste durante años después de retirar el tratamiento (véanse las notas anteriores); hay que asegurar que los pacientes entienden la importancia de cumplir con la pauta de dosificación y recomendar precauciones para reducir riesgos; vigilancia del peso, presión arterial, equilibrio hidroelectrolítico y cifras de glucosa en sangre durante todo el tratamiento prolongado; infecciones (mayor susceptibilidad, los síntomas pueden estar enmascarados hasta la fase avanzada; la presentación clínica puede ser atípica; riesgo aumentado de varicela y sarampión (véanse las notas anteriores); tuberculosis latente - tratamiento quimioprofiláctico durante el tratamiento prolongado con corticoides; edad avanzada; niños y adolescentes (retraso del crecimiento, probablemente irreversible); hipertensión, infarto de miocardio reciente (se ha descrito ruptura), insuficiencia cardíaca congestiva, insuficiencia hepática, alteración renal, diabetes mellitus incluido el antecedente familiar, osteoporosis (se puede manifestar con dolor de espalda, las mujeres postmenopáusicas son de riesgo), glaucoma incluido el antecedente familiar, trastorno afectivo grave (sobre todo en caso de antecedente de psicosis inducida por corticoides), epilepsia, psoriasis, úlcera péptica, hipotiroidismo, antecedente de miopatía esteroidea; gestación (Apéndice 2); lactancia (Apéndice 3); interacciones: Apéndice 1

Posología:

Tratamiento sustitutivo en la insuficiencia adrenocortical, por vía oral, ADULTOS 20-30 mg al día distribuidos en varias tomas (habitualmente 20 mg por la mañana y 10 mg por la tarde); NIÑOS 10-30 mg

Insuficiencia adrenocortical aguda, por inyección intravenosa lenta o por infusión intravenosa, ADULTOS 100-500 mg, 3-4 veces en 24 horas o como se precise; por inyección intravenosa lenta, NIÑOS hasta 1 año 25 mg, 1-5 años 50 mg, 6-12 años 100 mg

RECONSTITUCIÓN Y ADMINISTRACIÓN. Según las recomendaciones del fabricante

Efectos adversos: efectos gastrointestinales como dispepsia, úlcera péptica (con perforación), distensión abdominal, pancreatitis aguda, úlcera esofágica y candidiasis; efectos musculoesqueléticos como miopatía proximal, osteoporosis, fracturas vertebrales y de huesos largos, osteonecrosis avascular, ruptura tendinosa; efectos endocrinos como supresión suprarrenal, irregularidades menstruales y amenorrea, síndrome de Cushing (con dosis altas, habitualmente reversible con la retirada), hirsutismo, aumento de peso, balance de nitrógeno y calcio negativo, aumento del apetito, aumento de la susceptibilidad y gravedad de la infección; efectos neuropsiquiátricos con euforia, dependencia psicológica, depresión, insomnio, hipertensión intracraneal con papiledema en niños (habitualmente tras la retirada), psicosis y agravación de esquizofrenia, agravación de epilepsia; efectos oftálmicos como glaucoma, papiledema, catarata subcapsular posterior, adelgazamiento corneal o escleral y exacerbación de enfermedad vírica o fúngica oftálmica; también curación alterada, atrofia cutánea, hematomas, estrías, telangiectasias, acné, ruptura miocárdica tras infarto de miocardio reciente, alteraciones hidroelectrolíticas, leucocitosis, reacciones de hipersensibilidad (incluso anafilaxia), tromboembolismo, náusea, malestar e hipo

Prednisolona

La prednisolona es un corticoide representativo. Hay varios fármacos alternativos Comprimidos, prednisolona 5 mg, 25 mg

Indicaciones: supresión de enfermedades inflamatorias y alérgicas (véase también la sección 3.1); con fármacos antineoplásicos en los linfomas y leucemias agudas (sección 8.3); ojo (sección 21.2); asma (sección 25.1)

Contraindicaciones: véanse las notas anteriores; infección sistémica (excepto en situación clínica que amenaza la vida o de administración de tratamiento antibiótico específico); hay que evitar las vacunas con virus vivos en los que reciben dosis inmunosupresoras (la respuesta de anticuerpos séricos está disminuida)

Precauciones: supresión suprarrenal durante el tratamiento prolongado que persiste durante años después de retirar el tratamiento (véanse las notas anteriores); hay que asegurar que los pacientes entienden la importancia de cumplir con la pauta de dosificación y recomendar precauciones para reducir riesgos; vigilancia del peso, presión arterial, equilibrio hidroelectrolítico y cifras de glucosa en sangre durante todo el tratamiento prolongado; infecciones (mayor susceptibilidad, los síntomas pueden estar enmascarados hasta la fase avanzada; la presentación clínica puede ser atípica; riesgo aumentado de varicela y sarampión (véanse las notas anteriores); tuberculosis latente - tratamiento quimioprofiláctico durante el tratamiento prolongado con corticoides; edad avanzada; niños y adolescentes (retraso del crecimiento probablemente irreversible); hipertensión, infarto de miocardio reciente (ruptura descrita), insuficiencia cardíaca congestiva, alteración renal, alteración hepática (Apéndice 5), diabetes mellitus incluido el antecedente familiar, osteoporosis (se puede manifestar con dolor de espalda, mujeres postmenopáusicas son de riesgo), glaucoma incluido el antecedente familiar, trastorno afectivo grave (sobre todo en caso de antecedente de psicosis inducida por corticoides), epilepsia, psoriasis, úlcera péptica, hipotiroidismo, antecedente de miopatía esteroidea; gestación (Apéndice 2); lactancia (Apéndice 3); interacciones: Apéndice 1

Posología:

Supresión de enfermedades inflamatorias y alérgicas, por vía oral, ADULTOS inicialmente hasta 10-20 mg al día (enfermedad grave, hasta 60 mg al día), preferiblemente administrados por la mañana después del desayuno; con frecuencia la dosis se reduce a los pocos días, pero puede ser necesario seguir durante varias semanas o meses; NIÑOS se pueden administrar fracciones de la dosis de adulto (por ejemplo, a los 12 meses 25% de la dosis de adulto, a los 7 años 50%, y a los 12 años 75%) aunque hay que valorar los factores clínicos

Mantenimiento, por vía oral, ADULTOS 2,5-15 mg al día o más; los rasgos cushingoides son más frecuentes con dosis superiores a 7,5 mg al día; NIÑOS se pueden administrar fracciones de la dosis de adulto (por ejemplo, a los 12 meses 25% de la dosis de adulto, a los 7 años 50%, y a los 12 años 75%) aunque hay que valorar los factores clínicos

Miastenia gravis, inicialmente 10 mg a días alternos, que se aumentan en incrementos de 10 mg a días alternos hasta 1-1,5 mg/kg (máximo 100 mg) a días alternos o bien inicialmente 5 mg al día que se aumentan en incrementos de 5 mg al día hasta una dosi habitual de 60-80 mg al día (0,75-1 mg/kg al día)

Efectos adversos: efectos gastrointestinales como dispepsia, úlcera péptica (con perforación), distensión abdominal, pancreatitis aguda, úlcera esofágica y candidiasis; efectos musculoesqueléticos como miopatía proximal, osteoporosis, fracturas vertebrales y de huesos largos, osteonecrosis avascular, ruptura tendinosa; efectos endocrinos como supresión suprarrenal, irregularidades menstruales y amenorrea, síndrome de Cushing (con dosis altas, habitualmente reversible con la retirada), hirsutismo, aumento de peso, balance de nitrógeno y calcio negativo, aumento del apetito, aumento de la susceptibilidad y gravedad de la infección; efectos neuropsiquiátricos con euforia, dependencia psicológica, depresión, insomnio, hipertensión intracraneal con papiledema en niños (habitualmente tras la retirada), psicosis y agravación de esquizofrenia, agravación de epilepsia; efectos oftálmicos como glaucoma, papiledema, catarata subcapsular posterior, adelgazamiento corneal o escleral y exacerbación de enfermedad vírica o fúngica oftálmica; también curación alterada, atrofia cutánea, hematomas, estrías, telangiectasias, acné, ruptura miocárdica tras infarto de miocardio reciente, alteraciones hidroelectrolíticas, leucocitosis, reacciones de hipersensibilidad (incluso anafilaxia), tromboembolismo, náusea, malestar e hipo

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