Formulario Modelo de la OMS 2004
(2004; 543 páginas) Ver el documento en el formato PDF
Índice de contenido
Ver el documentoAbreviaciones
Ver el documentoIntroducción
Ver el documentoCambios en la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la OMS
Abrir esta carpeta y ver su contenidoConsejo general a los prescriptores
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 1: Anestésicos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 2: Analgésicos, antipiréticos, antiinflamatorios no esteroides, antigotosos y fármacos antirreumáticos modificadores del curso de la enfermedad
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 3: Antialérgicos y fármacos utilizados en la anafilaxia
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 4: Antídotos y otras sustancias utilizadas en las intoxicaciones
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 5: Anticonvulsivos/ antiepilépticos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 6: Antiinfecciosos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 7: Antimigrañosos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 8: Antineoplásicos, inmunosupresores y fármacos utilizados en los cuidados paliativos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 9: Antiparkinsonianos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 10: Fármacos en hematología
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 11: Productos sanguíneos y sustitutos del plasma
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 12: Fármacos en patología cardiovascular
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 13: Fármacos en dermatología (tópicos)
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 14: Agentes de diagnóstico
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 15: Desinfectantes y antisépticos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 16: Diuréticos
Cerrar esta carpetaSección 17: Fármacos en patología gastrointestinal
Ver el documento17.1 Antiácidos y otros antiulcerosos
Ver el documento17.2 Antieméticos
Ver el documento17.3 Antihemorroidales
Ver el documento17.4 Antiinflamatorios
Ver el documento17.5 Antiespasmódicos
Ver el documento17.6 Laxantes
Abrir esta carpeta y ver su contenido17.7 Fármacos utilizados en la diarrea
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 18: Hormonas y otros fármacos endocrinos y contraceptivos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 19: Productos en inmunología
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 20: Relajantes musculares (de acción periférica) e inhibidores de la colinesterasa
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 21: Preparados oftalmológicos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 22: Fármacos en obstetricia
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 23: Solución de diálisis peritoneal
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 24: Psicofármacos
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 25: Fármacos que actúan sobre las vías respiratorias
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 26: Soluciones correctoras de los trastornos hidroelectrolíticos y del equilibrio ácido-base
Abrir esta carpeta y ver su contenidoSección 27: Vitaminas y minerales
Ver el documentoApéndice 1: Interacciones
Ver el documentoApéndice 2: Gestación
Ver el documentoApéndice 3: Lactancia
Ver el documentoApéndice 4: Alteración renal
Ver el documentoApéndice 5: Alteración hepática
 

17.1 Antiácidos y otros antiulcerosos

Los antiácidos (habitualmente con compuestos de aluminio y magnesio) pueden aliviar los síntomas en la dispepsia ulcerosa y el reflujo gastroesofágico no erosivo; a veces, también se utilizan en la dispepsia no ulcerosa, aunque las pruebas sobre su eficacia son inciertas. Los antiácidos se deben administrar cuando aparecen o se esperan los síntomas, habitualmente entre comidas o al acostarse, 4 veces al día o más; pueden ser necesarias dosis adicionales hasta cada hora.

Dosis convencionales como 10 ml 3 o 4 veces al día de antiácido en presentación líquida de aluminio-magnesio promueven la cicatrización de la úlcera, aunque de manera menos eficaz que los antisecretores (como los antagonistas de los receptores-H2; no hay pruebas de una asociación entre la cicatrización y la capacidad de neutralización. Las preparaciones líquidas son más eficaces que las sólidas.

Los antiácidos que contienen aluminio y magnesio (como el hidróxido de aluminio y el hidróxido de magnesio), al ser relativamente insolubles en agua, tienen una acción prolongada si son retenidos en el estómago. Son antiácidos adecuados para la mayoría de indicaciones. Los antiácidos que contienen magnesio tienen un efecto laxante, mientras que los antiácidos que contienen aluminio pueden ser astringentes.

Los antagonistas de los receptores H2 cicatrizan las úlceras duodenales y gástricas al reducir la secreción de ácido gástrico debido al bloqueo de los receptores H2 de la histamina; también pueden mejorar los síntomas en la enfermedad por reflujo gastroesofágico. En el síndrome de Zollinger- Ellison se han utilizado dosis altas de antagonistas de los receptores H2, aunque actualmente se prefiere un inhibidor de la bomba de protones.

En pacientes con infección por Helicobacter pylori, el tratamiento de mantenimiento a dosis bajas ha sido sustituido por pautas de erradicación (véase más adelante). El tratamiento de mantenimiento se puede utilizar de manera ocasional en pacientes con recurrencias frecuentes graves y en pacientes de edad avanzada con complicaciones ulcerosas.

El tratamiento de la dispepsia no diagnosticada con antagonistas de los receptores H2 puede estar justificado en pacientes jóvenes, pero en edades más avanzadas se requiere una mayor vigilancia porque los síntomas pueden ser secundarios a un cáncer gástrico.

El tratamiento con antagonistas de los receptores H2 puede promover la cicatrización de las úlceras inducidas por AINE (sobre todo duodenales). El tratamiento también disminuye el riesgo de aspiración ácida en pacientes obstétricas durante el parto (síndrome de Mendelson).

ÚLCERA PÉPTICA. La enfermedad ulcerosa está causada por la ulceración péptica que afecta al estómago, duodeno y la parte baja del esófago. Se deben promover medidas generales y baratas, como introducir estilos de vida saludables, dejar de fumar y tomar antiácidos. La posibilidad de enfermedad maligna se debe considerar en todos los pacientes mayores de 40 años con sospecha de úlcera.

El tratamiento con antagonistas de los receptores H2 durante 4-8 semanas cura las úlceras gástricas o duodenales, pero se asocia a una elevada tasa de recidiva (más de un 70% durante 2 años) por lo que se requiere tratamiento de mantenimiento. Las recurrencias se pueden prevenir eficazmente mediante la erradicación de Helicobacter pylori, que tiene relación causal con muchas úlceras pépticas (excepto las relacionadas con el uso de AINE). La erradicación de H. pylori reduce la tasa de recidiva a un 4-8%. Ésta es indudablemente coste-efectivo, en comparación con las alternativas del tratamiento de mantenimiento prolongado con dosis bajas de antagonistas de los receptores H2 o el tratamiento repetido de las úlceras recurrentes. Se recomienda confirmar la presencia de H. pylori antes de iniciar el tratamiento erradicador, sobre todo en las úlceras gástricas. La prueba de la urea se utiliza ampliamente para diagnosticar H. pylori, pero puede producir resultados falsos negativos si se realiza justo después de administrar inhibidores de la bomba de protones o antibióticos. Las pautas de erradicación se basan en una combinación de un fármaco que reduce el ácido (“antisecretor”) y antibióticos. Se sugiere la siguiente pauta de erradicación modelo sobre la base de su eficacia y simplicidad (sólo se presentan las dosis recomendadas en adultos):

omeprazol 40 mg al día durante 1 semana
más
metronidazol 400 mg tres veces al día durante 1 semana
más
amoxicilina 500 mg tres veces al día durante 1 semana


La decisión de seleccionar una pauta erradicadora para un país determinado debe tener en consideración las resistencias locales a los antibióticos, el coste y la disponibilidad de los fármacos necesarios.

ÚLCERAS INDUCIDAS POR AINE. El uso de AINE se puede asociar a hemorragia y úlcera gastrointestinal. Para evitar este efecto, se debe poner énfasis en la retirada del AINE, pero esto no siempre es posible. Se puede considerar un inhibidor de la bomba de protones para la protección frente a úlceras gástricas y duodenales inducidas por AINE. Para la prevención de las úlceras inducidas por AINE, los antagonistas de los receptores H2 pueden ser eficaces sólo sobre las úlceras duodenales.

Los pacientes que deben seguir tratamiento con un AINE tras la formación de una úlcera, pueden tomar dosis altas de antagonistas de los receptores H2 de manera simultánea, pero las úlceras tienden a cicatrizar más lentamente con antagonistas de los receptores H2 si se sigue tomando el AINE. Un inhibidor de la bomba de protones como el omeprazol es más eficaz, pero también más caro.

En pacientes que pueden interrumpir el tratamiento con un AINE tras la aparición de la úlcera, el tratamiento con un antagonista de los receptores H2 es eficaz, aunque puede ser necesario un período de tratamiento de hasta 8 semanas. Un inhibidor de la bomba de protones produce habitualmente una cicatrización más rápida. Después de la curación, se recomienda una profilaxis continuada.

DISPEPSIA. La dispepsia comprende dolor, sensación de plenitud, saciedad precoz, hinchazón o náusea. Puede aparecer en las úlceras gástricas o duodenales y en caso de cáncer gástrico, pero lo más frecuente es que sea de origen desconocido.

Hay que advertir a los pacientes con dispepsia no ulcerosa que eviten el tabaco, el alcohol y las comidas que pueden empeorarla, y que coman de manera regular y en pequeñas cantidades a fin de facilitar la digestión. La dispepsia no ulcerosa tiende a ser autolimitada, aunque los antiácidos y los antagonistas de los receptores H2 se utilizan con frecuencia para suprimir el ácido gástrico. Es importante un tratamiento eficaz en presencia de úlcera esofágica grave para prevenir complicaciones a largo plazo como la estenosis esofágica o el carcinoma.

REFLUJO GASTROESOFÁGICO. La enfermedad por reflujo gastroesofágico (que incluye el reflujo gastroesofágico no erosivo y la esofagitis erosiva) se manifiesta por síntomas como quemazón, regurgitación ácida y a veces dificultad para tragar (disfagia); puede aparecer inflamación esofágica (esofagitis), ulceración y formación de estenosis, y puede asociarse al asma.

El tratamiento del reflujo gastroesofágico incluye tratamiento farmacológico, modificaciones del estilo de vida y, en ocasiones, cirugía. El tratamiento inicial viene determinado por la gravedad de los síntomas y posteriormente se ajusta según la respuesta.

En casos leves de reflujo gastroesofágico, el tratamiento inicial puede incluir la administración de antiácidos. Los antagonistas de los receptores H2 suprimen la secreción de ácido y pueden mejorar los síntomas, por lo que permiten reducir el consumo de antiácidos. Los síntomas graves requieren una pauta corta inicial con un inhibidor de la bomba de protones.

SÍNDROME DE ZOLLINGER-ELLISON. Para el tratamiento del síndrome de Zollinger-Ellison se requiere un antagonista de los receptores H2 a dosis altas. Los inhibidores de la bomba de protones son más eficaces sobre todo en casos resistentes a otros tratamientos, pero son más caros.

Aluminio, hidróxido

Comprimidos, hidróxido de aluminio 500 mg

Suspensión oral, hidróxido de aluminio 320 mg/5 ml

Indicaciones: dispepsia ulcerosa y no ulcerosa; reflujo gastroesofágico; hiperfosfatemia

Contraindicaciones: hipofosfatemia; hemorragia gastrointestinal o rectal no diagnosticada; apendicitis; porfiria

Precauciones: alteración de la función renal y diálisis renal (Apéndice 4); alteración hepática (Apéndice 5); estreñimiento; deshidratación; restricción de líquidos; trastornos gastrointestinales asociados a motilidad intestinal disminuida u obstrucción; interacciones: Apéndice 1

Posología:

Dispepsia, reflujo gastroesofágico, por vía oral, ADULTOS 1-2 comprimidos masticados 4 veces al día y al acostarse o bien 5-10 ml de suspensión 4 veces al día entre comidas y al acostarse; NIÑOS 6-10 años 5 ml hasta 3 veces al día

Hiperfosfatemia, por vía oral, ADULTOS 2-10 g al día distribuidos en varias tomas con las comidas

CONSEJO AL PACIENTE. No debe tomar otros medicamentos durante 2-4 horas de la administración de preparados de hidróxido de aluminio. Se puede tomar con agua para reducir los efectos adversos constipantes

Efectos adversos: estreñimiento; obstrucción intestinal (dosis altas); hipofosfatemia con aumento de la resorción ósea; hipercalciuria y riesgo de osteomalacia (pacientes con dieta baja en fosfatos o tratamiento prolongado); hiperaluminemia - con ostomalacia, encefalopatía, demencia, anemia microcítica (en insuficiencia renal crónica tratada con hidróxido de aluminio como agente quelante del fosfato)

Magnesio, hidróxido

Suspensión oral, hidróxido de magnesio equivalente a óxido de magnesio 550 mg/10 ml

Indicaciones: dispepsia ulcerosa y no ulcerosa; reflujo gastroesofágico

Contraindicaciones: alteración renal grave

Precauciones: alteración renal (Apéndice 4); alteración hepática (Apéndice 5); interacciones: Apéndice 1

Posología:

Dispepsia, reflujo gastroesofágico, por vía oral, ADULTOS 5-10 ml que se repiten según las necesidades del paciente

Efectos adversos: diarrea; en alteración renal - hipermagnesemia que puede dar lugar a pérdida de reflejos profundos del tendón y depresión respiratoria, con otros síntomas como náusea, vómitos, enrojecimiento de la piel, sed, hipotensión, somnolencia, confusión, debilidad muscular, bradicardia, coma y paro cardíaco

Ranitidina

La ranitidina es un antagonista de los receptores H2 representativo. Hay varios fármacos alternativos

Comprimidos, ranitidina (como clorhidrato) 150 mg

Solución oral, ranitidina (como clorhidrato) 75 mg/5 ml

Inyección (Solución para inyección), ranitidina (como clorhidrato) 25 mg/ml, ampolla 2 ml

Indicaciones: úlcera gástrica y duodenal benigna, reflujo gastroesofágico; síndrome de Zollinger-Ellison, otras enfermedades en las que la reducción del ácido gástrico es eficaz

Contraindicaciones: porfiria

Precauciones: alteración hepática (Apéndice 5); alteración renal (Apéndice 4); gestación (Apéndice 2); lactancia (Apéndice 3); pacientes de mediana edad o mayores y en los que los síntomas cambian - puede enmascarar un cáncer gástrico; interacciones: Apéndice 1

Posología:

Úlcera gástrica y duodenal benigna, por vía oral, ADULTOS 150 mg dos veces al día o bien 300 mg por la noche durante 4-8 semanas, hasta 6 semanas en la dispepsia episódica crónica, y hasta 8 semanas en úlceras asociadas a AINE (en la úlcera duodenal se pueden administrar 300 mg dos veces al día durante 4 semanas para conseguir una mayor tasa de cicatrización); mantenimiento con 150 mg por la noche; NIÑOS (úlcera péptica) 2-4 mg/kg dos veces al día, máximo 300 mg al día

Úlcera gástrica o duodenal benigna, esofagitis por reflujo, síndrome de Zollinger-Ellison, por inyección intramuscular, ADULTOS 50 mg cada 6-8 horas o bien por inyección intravenosa lenta, 50 mg diluidos en 20 ml y administrados durante 2 minutos como mínimo, se pueden repetir cada 6-8 horas o bien por infusión intravenosa, 25 mg/hora durante 2 horas, se pueden repetir cada 6-8 horas

Úlcera duodenal asociada a H pylori, véanse las notas anteriores Profilaxis de la úlcera duodenal inducida por AINE, por vía oral, ADULTOS 150 mg dos veces al día

Esofagitis por reflujo, por vía oral, ADULTOS 150 mg dos veces al día o bien 300 mg por la noche durante 8 semanas, o 12 semanas si es necesario (moderada o grave, 150 mg 4 veces al día durante 12 semanas); tratamiento a largo plazo de la esofagitis curada, 150 mg dos veces al día

Síndrome de Zollinger-Ellison, por vía oral, ADULTOS 150 mg 3 veces al día; se han utilizado hasta 6 g al día distribuidos en varias tomas

Reducción del ácido gástrico (profilaxis de la aspiración de ácido) en obstetricia, por vía oral, ADULTOS 150 mg al inicio del parto, después cada 6 horas; intervenciones quirúrgicas, por inyección intramuscular o intravenosa lenta, ADULTOS 50 mg 45-60 minutos antes de la inducción anestésica (inyección intravenosa diluida en 20 ml y administrada durante 2 minutos como mínimo), o bien por vía oral, 150 mg 2 horas antes de la inducción anestésica, y también, cuando sea posible durante la noche anterior

Profilaxis de la úlcera de estrés, ADULTOS inyección intravenosa lenta inicial de 50 mg diluidos en 20 ml y administrados durante 2 minutos como mínimo después por infusión intravenosa continua, 125-250 microgramos/kg por hora (puede seguirse con 150 mg dos veces al día por vía oral cuando se inicia la alimentación oral)

Efectos adversos: diarrea y otras alteraciones gastrointestinales, cefalea, mareo, erupción, cansancio, pancreatitis aguda, bradicardia, bloqueo AV, confusión, depresión; raramente alucinaciones (sobre todo en los pacientes de edad avanzada o enfermos graves); reacciones de hipersensibilidad (como fiebre, artralgia, mialgia, anafilaxia); alteraciones hematológicas (como agranulocitosis, leucopenia, pancitopenia, trombocitopenia), hepatitis, taquicardia, agitación, alteraciones visuales, eritema multiforme, alopecia, ginecomastia e impotencia

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