Al no hallarse y ser inasequibles con frecuencia los medicamentos modernos en las zonas más afectadas por el paludismo y al aumentar la farmacorresistencia, el empleo de anti-palúdicos herbarios es muy corriente. Sin embargo, casi no existen investigaciones sobre su efectividad clínica.
Al desarrollar una estrategia para un uso basado en pruebas clínicas de los productos tradicionales contra el paludismo, el Programa Especial de la OMS de Investigaciones y Enseñanzas en Enfermedades Tropicales inició su colaboración con la Iniciativa Mundial del Reino Unido para los Sistemas Tradicionales de Salud. Formaron una Iniciativa de Investigaciones sobre Antipalúdicos Tradicionales y en noviembre de 1999 los dos grupos copatrocinaron una reunión en Moshi (Tanzanía) para ir más adelante.
Entre los delegados había biólogos y sociólogos, médicos, curanderos tradicionales y decisores políticos de África, Asia, Europa y las Américas. Establecieron cuatro grupos de especialistas para aplicar una estrategia de investigaciones que contribuirá a los programas de lucha antipalúdica. Los temas examinados por los grupos eran: normativa, actividades de fomento y financiación; estudios preclínicos; desarrollo clínico; y repelentes y lucha antivectorial.
Entre los planes futuros figuran la actualización de la base de datos de tratamientos tradicionales del paludismo incluida en la Iniciativa de Investigaciones, y las directrices reglamentarias para las medicinas tradicionales y los productos naturales, los estudios de casos de su uso, la eficacia clínica, la inocuidad, el cribado y la evaluación clínica.

Las investigaciones sobre los anti-palúdicos herbarios ayudan a mejorar a las personas que sufren, como este paciente del Congo - Foto: OMS/H. Anenden
Fuente: TDR News, OMS, junio de 2000.