Guía de la buena prescripción - Manual práctico
(1998; 108 páginas) [English] [French] Ver el documento en el formato PDF
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Ver el documentoCapítulo 2: Introducción a los medicamentos P
Ver el documentoCapítulo 3: Ejemplo de selección de un medicamento P: angina de pecho
Cerrar esta carpetaCapítulo 4: Directrices para la selección de los medicamentos P
Ver el documentoPrimer paso: Definir el diagnóstico
Ver el documentoSegundo paso: Especificar el objetivo terapéutico
Ver el documentoTercer paso: Hacer un inventario de los grupos de fármacos efectivos
Ver el documentoCuarto paso: Elegir un grupo efectivo según criterios preestablecidos
Ver el documentoQuinto paso: Elegir un medicamento P
Ver el documentoCapítulo 5: Medicamento P y tratamiento P
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Quinto paso: Elegir un medicamento P

El proceso de elección de un medicamento P incluye varios pasos. A veces se puede saltar alguno. No dude en buscarlos, pero no se olvide de reunir y considerar toda la información esencial, incluidas las recomendaciones terapéuticas existentes.

Elegir un fármaco y una forma farmacéutica

Elegir un fármaco es como elegir un grupo farmacológico, y la información se puede ordenar de manera parecida. En la práctica es casi imposible seleccionar un fármaco sin considerar también su forma farmacéutica, de modo que hay que considerar ambos aspectos a la vez. En primer lugar, el fármaco y su forma de administración deben ejercer su efecto. Esta es principalmente una cuestión de cinética.

Aunque los diversos componentes de un grupo farmacológico comparten el mismo mecanismo de acción, puede haber diferencias entre ellos referentes a la seguridad y a la conveniencia, debidas a las diferencias farmacocinéticas. Puede haber grandes diferencias en la comodidad para el paciente, que pueden tener una fuerte influencia sobre el grado de adhesión al tratamiento. Las formas farmacéuticas diferentes implican generalmente diferentes pautas de administración, y debe tener en cuenta este aspecto cuando elija su medicamento P. Por último, y no por ello menos importante, se debe considerar siempre el coste del tratamiento. Puede consultar los precios en catálogos de medicamentos de los laboratorios o en el formulario nacional (véase un ejemplo en el cuadro 4 del Capítulo 3).

Tenga en cuenta que los medicamentos que se venden bajo su nombre genérico suelen ser más baratos que los medicamentos de marca. Si dos fármacos del mismo grupo parecen ser iguales, puede considerar cuál de ellos ha estado más tiempo en el mercado (lo que indica una amplia experiencia y probablemente mayor garantía de seguridad), o cuál es fabricado en su país. Cuando dos fármacos de dos grupos diferentes parecen iguales, puede elegir los dos. Esto le dará una alternativa si uno de ellos no es adecuado para un paciente determinado. Como comprobación final, siempre puede comparar el fármaco seleccionado con las recomendaciones terapéuticas disponibles, la lista nacional de medicamentos esenciales y la Lista Modelo de Medicamentos Esenciales de la OMS, que es revisada cada dos años.

Elegir una pauta de administración estándar

La pauta de administración recomendada se basa en investigaciones clínicas en un grupo de pacientes. Sin embargo, este promedio estadístico no es necesariamente la pauta de dosificación óptima para un paciente concreto. Si la edad, la metabolización, la absorción y la excreción de su paciente se encuentran en el término medio, y si no hay enfermedades asociadas ni el paciente toma otros fármacos, la dosis promedio será probablemente adecuada. Cuanto más varíe su paciente respecto a este valor promedio, mayor será la necesidad de individualizar la pauta de administración.

Las pautas de dosificación recomendadas para todos los medicamentos P se pueden encontrar en formularios, manuales de consulta o libros de farmacología. En la mayoría de estas fuentes encontrará afirmaciones bastante vagas, como por ejemplo «30-90 mg 2-4 veces al día». ¿Qué pauta elegirá en la práctica?

La mejor solución consiste en copiar las diferentes pautas de administración en su propio formulario. Esto le indicará los límites máximo y mínimo de la dosis. Cuando se encuentre frente a un paciente determinado podrá hacer su propia elección. Con algunos fármacos es necesario administrar una primera dosis de carga para alcanzar con mayor rapidez la meseta de concentraciones plasmáticas. Otros necesitan un incremento lento de la pauta de dosificación, generalmente con el objeto de que el paciente se adapte a los efectos indeseados. En el Capítulo 8 se describen otros aspectos prácticos de las pautas de dosificación.

Recuadro 4: Características generales de las formas farmacéuticas

Formas de administración sistémica

Orales (mezclas, jarabes, comprimidos [recubiertos, de liberación lenta], polvos, cápsulas)
Sublinguales (comprimidos, aerosol)
Rectales (supositorio)
Inhalatorias (gases, vapor)
Inyectables (vías subcutánea, intramuscular e intravenosa, en bolo o en perfusión)

Formas de administración local

Fiel (pomada, crema, loción, pasta)
Órganos de los sentidos (gotas o pomada oftálmicas, gotas para los oídos, gotas de aplicación nasal)
Cavidad oral local (comprimidos, mezclas)
Rectal local (supositorio, enema)
Vaginal (comprimidos, óvulo, crema)
Inhalación local (aerosol, polvo)

Formas de administración oral

 

efectos:

(-) absorción y metabolización de primer paso inciertas, (+) efecto gradual

 

seguridad:

(-) niveles máximos bajos, absorción incierta, irritación gástrica

 

conveniencia:

(-) ¿manejo? (niños, ancianos)

Comprimidos y aerosoles de administración sublingual

 

efectos:

(+) efecto rápido, sin metabolización de primer paso

 

seguridad:

(-) intoxicación fácil

 

conveniencia:

(-) aerosol difícil de manejar, (+) comprimidos fáciles de usar

Preparados de administración rectal

 

efectos:

(-) absorción incierta, (+) sin metabolización de primer paso, efecto rápido

 

seguridad:

(-) irritación local

 

conveniencia:

(+) en caso de náuseas, vómitos y problemas de deglución

Gases y vapores inhalados

 

efectos:

(+) efecto rápido

 

seguridad:

(-) irritación local

 

conveniencia:

(-) necesidad de manejo por personal familiarizado

Inyectables

 

efectos:

(+) efecto rápido, sin metabolización de primer paso, posibilidad de dosificar con precisión

 

seguridad:

(-) es posible la intoxicación, a menudo la esterilidad de las jeringas y agujas constituye un problema

 

conveniencia:

(-) dolorosos, necesidad de personal familiarizado, más caros que las demás formas de administración

Preparados tópicos

 

efectos:

(+) es posible alcanzar concentraciones elevadas, penetración sistémica limitada

 

seguridad:

(-) sensibilización en el caso de los antibióticos, (+) pocos efectos indeseados

 

conveniencia:

(-) algunas formas de aplicación vaginal son de manejo difícil

Elegir una duración estándar del tratamiento

Cuando prescribe el medicamento P al paciente debe decidir la duración del tratamiento. Generalmente el conocimiento de la fisiopatología de la enfermedad y su pronóstico le darán una idea adecuada del tiempo que aquel debe durar. Algunas enfermedades, como por ejemplo la diabetes, la insuficiencia cardíaca congestiva o la enfermedad de Parkinson, deben ser tratadas durante toda la vida.

La cantidad total de fármaco que hay que prescribir depende de la pauta de administración y de la duración del tratamiento. Se puede calcular fácilmente. Así por ejemplo, a un paciente con bronquitis puede prescribirle penicilina durante siete días. Sólo deberá volver a ver al paciente si no mejora, de modo que puede prescribir la cantidad prevista para la totalidad de la tanda de tratamiento en una sola vez.

Si no conoce la duración del tratamiento, es importante definir dentro de cuánto tiempo va a volver a visitar al paciente. Así por ejemplo, puede pedirle a un paciente con una hipertensión de diagnóstico reciente que vuelva dentro de dos semanas, para supervisar la presión arterial y la posible aparición de efectos indeseados del tratamiento prescrito. En este caso sólo debe prescribir medicación para dos semanas. A medida que va conociendo mejor al paciente puede ampliar el intervalo entre visitas a, por ejemplo, un mes. Tres meses debería ser el intervalo máximo entre visitas en el tratamiento de una enfermedad crónica.

Resumen

Cómo seleccionar un medicamento P

i Definir el diagnóstico (fisiopatología)

ii Especificar el objetivo terapéutico

iii Hacer un inventario de los grupos de fármacos efectivos

iv Elegir un grupo efectivo según criterios preestablecidos

 

perfil farmacológico1

eficacia1

seguridad

conveniencia

coste

Grupo 1

         

Grupo 2

         

Grupo 3

         

v Seleccionar un medicamento P

   

eficacia

seguridad

conveniencia

coste

Fármaco 1

         

Fármaco 2

         

Fármaco 3

         
 

Conclusión:

Fármaco, forma farmacéutica:

 

Pauta de dosificación estándar:

 

Duración estándar:

1Véase el capítulo 4 para su definición.

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Última actualización: le 3 mayo 2013