Los conocimientos tradicionales, en particular los de la medicina tradicional y las plantas medicinales, se utilizan cada vez más en los países desarrollados y en desarrollo y desempeñan una función primordial en la atención de salud. Como resultado más Miembros de la OMS están preocupados por la necesidad de proteger esos conocimientos y de garantizar una compartición equitativa de todos los beneficios derivados de los mismos. Algunos gobiernos, medios universitarios y ONG han proclamado la necesidad de proteger la medicina tradicional conforme a las formas existentes o nuevas de protección de los derechos de la propiedad intelectual, lo que significa reconocer y compensar a los creadores y poseedores de tales conocimientos. Otros ponen objeciones a tales propuestas basándose en cuestiones económicas u otras. Sin embargo, existe consenso general en el sentido de que debe mejorarse el acceso a los medicamentos que son indispensables para millones de personas y oponerse a la apropiación sin autorización de los conocimientos y los materiales biológicos tradicionales conforme a los sistemas de propiedad intelectual.
Sobre ese telón de fondo del actual debate, la OMS organizó en diciembre de 2000 un taller interregional en Bangkok (Tailandia), en cooperación con las oficinas regionales de la OMS para el Mediterráneo Oriental, Asia Sudoriental y Pacífico Occidental. Cuarenta y ocho participantes de 23 países se reunieron para compartir información y examinar las estrategias sobre la legislación nacional que se refiere a las medicinas tradicionales, y las normativas y posibles mecanismos para proteger los conocimientos de la medicina tradicional.
Tras intensos y amplios debates, los participantes formularon numerosas recomendaciones, incluidas las siguientes:
• Los países deben poseer una política nacional sobre medicina tradicional como parte de su política sanitaria nacional, y desarrollar y utilizar la medicina tradicional como elemento integrante del sistema nacional de atención de salud.
• La infraestructura organizativa de la medicina tradicional se debe desarrollar y/o fortalecer, dándole un reconocimiento oficial.
• Se necesita mayor cooperación técnica entre los países para aumentar las innovaciones. En este aspecto deben intervenir las comunidades indígenas y locales.
• Los conocimientos tradicionales que son del dominio público tienen que documentarse en forma de bibliotecas digitales de conocimientos tradicionales en los correspondientes países.
• Los conocimientos tradicionales deben estar reconocidos en la forma y los conceptos de los sistemas nacionales de medicina tradicional, y no necesariamente en el modelo occidental.
• Deben hacerse esfuerzos para utilizar la flexibilidad proporcionada por el Acuerdo ADPIC a fin de facilitar el acceso a la medicina tradicional para las necesidades de atención de salud de los países en desarrollo.

Cartel chino que muestra el tallo de Pinellia tarnata, utilizado tradicionalmente para tratar vómitos y tos.
Foto: OMS/WPRO
Puede obtenerse gratuitamente el Informe del taller interregional sobre derechos de la propiedad intelectual en el contexto de la medicina tradicional (WHO/EDM/TRM/2001.1) dirigiéndose a: Departamento de Medicamentos Esenciales y Política Farmacéutica, Organización Mundial de la Salud, 1211 Ginebra 27, Suiza.