En ocasiones, en un mismo servicio de salud tienen lugar diversos tipos de contactos con los pacientes. Aparte de las visitas al generalista motivadas por enfermedades agudas o crónicas, hay que tener en cuenta que puede haber consultorios independientes para visitas pediátricas, atención prenatal y posnatal, cuidados dentales, consultas especializadas, etc. Quizá haya también ambulatorios independientes para adultos y casos pediátricos, y a veces se diferencie a los pacientes que se visitan por primera vez. Las prácticas terapéuticas habituales en esos distintos tipos de contactos pueden diferir considerablemente. Cualquier estudio que combine diversos tipos de contactos de manera asistemática generará resultados difíciles de interpretar. Los estudios de indicadores deberán centrarse en una muestra de contactos relacionados con enfermedades generales, representativos de un amplio espectro de problemas de salud y edades.
Deberá decidirse con antelación el tipo de contactos que constituirán la muestra (por ejemplo, sólo pacientes ambulatorios que acudan al generalista), y describirlos con claridad para evitar que los investigadores puedan adoptar decisiones a discreción en situaciones inhabituales. Esa decisión dependerá de los objetivos del estudio, así como de los aspectos prácticos del muestreo retrospectivo o prospectivo. Si las muestras de casos de adultos y niños proceden de distintas fuentes, deberá tomarse media muestra de cada uno de esos grupos de edad, procurando dispersar los casos a lo largo del periodo elegido.