La falta o necesidad de una base de apoyo fue citada por muchos participantes y resalta una vez más el hecho que la educación al público no puede existir en un vacío. El uso de medicamentos tanto por consumidores como por profesionales de salud está poderosamente influido por asuntos tales como las fuentes de financiamiento y la disponibilidad de medicamentos; los hábitos de prescripción, promoción, legislación y prioridades de la política farmacéutica. Se ha argumentado que cuando no hay una base de apoyo, la educación al público puede ser una pérdida de tiempo. Este punto de vista parece innecesariamente derrotista y, en un sentido amplio, hay ejemplos de campañas de consumidores que contribuyen exitosamente a producir cambios que abren el camino hacia un contexto más sustentatorio de otras actividades de educación al público. Quizás el limitante potencial por la falta de una base de apoyo subraya la necesidad crítica de que los planificadores de programas entiendan e investiguen la presencia de tales limitaciones durante el proceso de planificación de actividades. Esto resalta de nuevo el hecho que las actividades educacionales no se dan en un vacío, sino en un contexto en el que las creencias de la gente, las prácticas y los límites estructurales tienen que ser entendidos y tomados en cuenta.