¿Pueden los mecanismos del sector privado contribuir a mejorar la eficacia y asegurar el acceso a los medicamentos esenciales en el sector público?
En muchos países, una gran proporción de los servicios clínicos de salud sigue prestándose a través de los centros sanitarios estatales. Con frecuencia, la decisiones más complejas y costosas que han de adoptar los gobiernos de esos países en relación con el sector farmacéutico se refieren a la financiación y al suministro de los medicamentos destinados a los servicios de salud estatales. En algunos países, el suministro de medicamentos del sector público está suficientemente financiado y es administrativamente eficaz. En otros, el sistema de suministros farmacéuticos es poco seguro y las situaciones de escasez, frecuentes; los sistemas de ese tipo adolecen de financiación insuficiente, procedimientos anticuados y otros diversos problemas.
La incapacidad de los sistemas estatales de suministro de medicamentos para prestar servicios adecuados y eficientes suele considerarse sintomática de problemas fundamentales del sector público, en particular los siguientes:
• la rigidez de ese sector, especialmente de sus burocráticos reglamentos del personal;
• la falta de incentivos para un comportamiento eficaz;
• la indefinición de las relaciones y responsabilidades institucionales;
• la interferencia política;
• la falta de autonomía administrativa, responsabilidad y responsabilización;
• la ausencia de competidores;
• la insuficiencia de recursos financieros.
Es necesario que los sistemas de suministro de medicamentos alcancen tres objetivos principales:
- un alto nivel de servicio, medido por los bajos índices de escasez y agotamiento de existencias;
- eficiencia, valorada por unos costos totales bajos en relación con determinado nivel de servicio;
- calidad, consistente en el suministro de medicamentos de calidad satisfactoria.
¿Pueden utilizarse mecanismos de mercado para aumentar la eficiencia y los niveles de servicio del sector público y, con ello, mejorar el acceso a los medicamentos esenciales a través de los servicios de salud estatales?
En los últimos años, se han realizado diversos intentos para introducir métodos de gestión del sector privado y elementos de competencia en los servicios de salud públicos, tanto de países desarrollados [90 y 91] como de países en desarrollo [11, 12, 120, 122 y 125]. Esos intentos se han basado en la creencia de que la cuestión decisiva no es la propiedad pública, sino más bien el tipo de gestión y el entorno comercial en que actúa la organización correspondiente.
Con frecuencia, se aplican mecanismos de mercado junto con medidas simultáneas o ulteriores de descentralización. En efecto, la descentralización puede allanar el camino a los mecanismos de mercado al permitir que los distintos servicios públicos ejerzan el control de sus propios presupuestos, que pueden utilizar para adquirir bienes y servicios. Además, determinados tipos de mecanismos de mercado (tales como el establecimiento de organismos autónomos) requieren cierto grado de descentralización.
Los pagos realizados por los consumidores de medicamentos y los fondos farmacéuticos rotatorios introducen un elemento de financiación privada en los servicios de salud públicos. En otras publicaciones [32, 81 y 106] se han descrito los resultados obtenidos con tales sistemas. En la presente sección se presta atención especialmente a la introducción de mecanismos de mercado en los sistemas de suministro de medicamentos del sector público.