¿Cuáles son las responsabilidades esenciales del Estado en el sector farmacéutico?
Como se deduce de lo anteriormente expuesto, los mercados totalmente privados de preparaciones farmacéuticas no suelen ser eficaces ni equitativos. Por ello, es necesario que los gobiernos mejoren el funcionamiento de esos mercados mediante el establecimiento de un marco normativo y reglamentario claro. Con independencia de la forma en que participe el sector privado en la financiación y distribución de los medicamentos, corresponde al Estado asegurar el cumplimiento de un conjunto de funciones básicas. Entre esas responsabilidades esenciales del Estado cabe citar la formulación de políticas, la reglamentación farmacéutica, el establecimiento de normas provisionales, la seguridad del acceso a los medicamentos esenciales y la promoción del uso racional de los medicamentos (Cuadro 3). Esas funciones constituyen el nivel mínimo de responsabilidad que el Estado ha de asumir.
El Estado puede optar por no ejercer todas esas funciones directamente, y delegar algunas de ellas en otros agentes del sector farmacéutico. Por ejemplo, los órganos profesionales pueden participar en el establecimiento de modelos de enseñanza y la formulación de códigos de conducta. La conveniencia de que el Estado delegue en otros partícipes cualquiera de las funciones expuestas más adelante dependerá de la capacidad de los sectores público y privado y de la existencia de organismos debidamente calificados y motivados. Con independencia de quién asuma esas funciones, incumbe al Estado velar por su cumplimiento eficaz.