Existen dos formas bien definidas de modificar las funciones públicas y privadas. Por una parte, un gobierno puede poner especial empeño en aumentar (o reducir) las funciones privadas. A veces, el conjunto de estrategias utilizadas para ello se engloban en el término privatización. Por otra parte, un gobierno puede introducir “fuerzas de mercado” o “mecanismos de mercado” en sus propias operaciones, al tiempo que mantiene un régimen público de financiación y prestación de los servicios.
Métodos de privatización
Los principales métodos de privatización consisten en la transferencia de la propiedad, la contratación de los servicios y la creación de un entorno favorable para el sector privado [84,103 y 134].
• Transferencia de la propiedad. La privatización se define acertadamente como la transferencia de la propiedad del sector público al privado. Esa transferencia conlleva la desinversión o venta de determinados activos, tales como organizaciones de seguros médicos, hospitales, almacenes para el suministro de medicamentos (depósitos centrales de suministros médicos) u otras entidades asistenciales.
• Contratación de servicios. La prestación de servicios específicos, tales como los de almacenamiento, transporte o información computadorizada, puede cederse bajo contrato a organizaciones privadas con o sin fines de lucro.
• Creación de un entorno favorable para el sector privado. Los incentivos financieros, los cambios normativos y otros alicientes pueden estimular el crecimiento del sector privado. Tales incentivos pueden tener como finalidad el logro de determinados objetivos de política farmacéutica. Por ejemplo, es posible suprimir los derechos aplicados a las materias primas farmacéuticas utilizadas en la elaboración de medicamentos esenciales, agilizar los procedimientos de registro de medicamentos genéricos para fomentar su venta en el mercado privado o eximir del pago de determinados impuestos a los servicios de medicamentos esenciales prestados por organizaciones no gubernamentales.
Todos ellos son métodos activos para mantener o incrementar la participación privada en el sector sanitario. Además, algunos países han experimentado una “privatización pasiva”, en virtud de la cual la función del sector privado ha cobrado importancia, no a causa de un cambio en la política del Gobierno, sino porque la cantidad o calidad de los servicios de salud estatales no bastaban para atender la demanda creciente de asistencia sanitaria.
Introducción de mecanismos de mercado
Las políticas de este tipo tienen como objetivo la adopción de prácticas de eficacia del sector privado al tiempo que se mantiene el control del sector público. Entre las políticas de introducción de mecanismos de mercado cabe citar las siguientes:
• Introducción de aspectos de la gestión privada en los servicios públicos [26 y 100]. En el sector público, el empleo se caracteriza a veces por remuneraciones bajas sin correlación con las funciones desempeñadas, políticas de personal poco flexibles y procedimientos administrativos excesivamente complejos. Las mejoras en la gestión del sector público favorecen la introducción de remuneraciones basadas en los resultados, políticas de personal más flexibles y procedimientos administrativos simplificados.
• Creación de mercados internos en los servicios públicos [84,91 y 103]: el Reino Unido y otros países europeos recurren a mecanismos de pago al prestador para crear mercados públicos o internos. De ese modo, se estimula a los prestadores a mejorar la calidad y eficacia al competir por la preferencia de los pacientes. Los mercados internos brindan a los usuarios la posibilidad de elegir y pueden proporcionar incentivos financieros a los dispensadores de atención sanitaria pública.