Análisis del contexto general
• La reforma macroeconómica y del sector sanitario constituye el contexto para la introducción de cambios en el sector farmacéutico. La reforma de la política farmacéutica ha de considerarse en el contexto más amplio del cambio socioeconómico, la evolución de la ideología política, la reforma del sector sanitario y la tendencia a la globalización.
• Los gobiernos han de prestar especial atención a las metas de salud pública. La equidad en el acceso, el uso racional de los medicamentos y la calidad de éstos son las metas últimas. La modificación de las funciones relativas de los sectores público y privado es únicamente un medio para alcanzar esas metas. La privatización no constituye una meta en sí misma.
• Las políticas para la reforma de las funciones públicas y privadas han de tener su fundamento en un marco normativo global. La política farmacéutica nacional, basada en el concepto de medicamentos esenciales, constituye ese marco.
El mercado farmacéutico es diferente de los demás mercados
• El mercado farmacéutico requiere un análisis y un trato distintos de los aplicados a los mercados de la mayoría de los productos. Los medicamentos son distintos de los repollos y los caramelos. El mercado farmacéutico es mucho más complejo y delicado que los mercados de la mayoría de los demás productos.
• Los mercados farmacéuticos no reglamentados no promoverán la eficacia en la atención de salud. La competencia, la flexibilidad y la posibilidad de obtener beneficios pueden lograr un sector privado eficaz en sentido técnico estricto. Pero el concepto de medicamentos esenciales y la importancia del tratamiento poco costoso pueden dar lugar a una mayor eficacia terapéutica en el sector público (mayores resultados sanitarios en relación con un costo determinado).
• Los mercados farmacéuticos no reglamentados crearán situaciones de desigualdad en el acceso a los medicamentos. Por equidad en el acceso se entiende que los medicamentos esenciales son asequibles y están disponibles para toda la población. En un mercado libre, el acceso se basará en la capacidad y voluntad de la población para comprar medicamentos, no en su necesidad de ellos. Las poblaciones de bajos ingresos, las personas que vivan en zonas alejadas y las que necesiten determinados tipos de medicamentos (por ejemplo, medicamentos “huérfanos” y de costo elevado) se verán privadas de ese acceso.
• La reglamentación de los mercados farmacéuticos es una tarea sumamente compleja y difícil. Los problemas asociados a los mercados farmacéuticos no pueden resolverse fácilmente mediante la reglamentación. Incluso los Estados más modernos y con gran capacidad tienen dificultades para lograr una reglamentación eficaz. En muchos casos, el suministro estatal directo de los medicamentos puede ser una tarea más fácil que la reglamentación del mercado privado.
Fundamentos de una estrategia gubernamental
• El Estado tiene responsabilidades fundamentales en el logro de la equidad de acceso a los medicamentos, su uso racional y su calidad. Para asegurar el cumplimiento de esas responsabilidades, conviene que el Estado participe en las actividades siguientes:
- financiación de los medicamentos (en particular para los grupos de bajos ingresos y vulnerables y respecto de los medicamentos y vacunas contra las enfermedades transmisibles);
- organización y prestación de servicios;
- reglamentación tanto del sector público como del privado.
• La asequibilidad es un problema importante en el sector privado con fines lucrativos. Un alto porcentaje de usuarios no tienen medios para adquirir una cantidad terapéutica de medicamentos cuando la necesitan. El Estado ha de establecer mecanismos para asegurar la asequibilidad de los medicamentos esenciales. Tales mecanismos pueden tratar de:
- influir en el precio de los medicamentos en el mercado;
- establecer mecanismos equitativos de financiación sanitaria.
• Una mayor participación privada no conlleva una menor participación pública. El aumento de las funciones del sector privado significa que el sector público desempeñará funciones diferentes no funciones más reducidas.
• El aumento de los recursos destinados a la reglamentación - y especialmente a las actividades de registro, concesión de licencias, inspección, garantía de la calidad, observancia e información - debe ser altamente prioritario para la mayoría de los gobiernos, en particular cuando existe una dependencia creciente del suministro farmacéutico privado.
• Es necesario abordar con precaución la integración de mecanismos de mercado en el sector público. Aunque, a priori existen buenas razones para pensar que tales mecanismos pueden resultar beneficiosos, no existen datos que lo prueben. La falta de capacidad tanto en el sector público como en el privado puede malograr la eficacia de tales mecanismos.
• El establecimiento de nuevas plantas de producción que sean de propiedad y gestión estatales tiene pocas ventajas y muchos inconvenientes.
• El sector privado es heterogéneo. Es necesario que las políticas gubernamentales establezcan distinciones entre los distintos agentes del sector privado. En particular, debe definirse y estudiarse con más detenimiento la función potencialmente decisiva desempeñada por el “tercer sector”, es decir, las organizaciones no gubernamentales.
La finalidad del presente documento no es recomendar una combinación específica de funciones públicas y privadas para el sector farmacéutico. Como hemos visto, el equilibrio en la participación pública y privada varía mucho, y una combinación concreta de funciones puede dar buenos resultados en una situación o cultura y, sin embargo resultar insuficiente para asegurar unas condiciones satisfactorias de accesibilidad y uso racional de los medicamentos en otras. Más bien, la finalidad ha sido destacar la importancia de la flexibilidad al analizar el equilibrio de funciones públicas y privadas y la necesidad de obrar con precaución al examinar la posibilidad de introducir políticas económicas, sociales o de desarrollo que puedan afectar a ese equilibrio. Desde luego, la compleja cuestión de las funciones públicas y privadas en el sector farmacéutico no está resuelta, y seguirá siendo objeto de especial preocupación para los gobiernos, ya que están en juego un gran número de cuestiones sociales, una importante cantidad de dinero y, lo que es más importante, el mantenimiento del estado de salud de muchas personas.
* * * *