Aunque es frecuente que los Estados participen en la producción farmacéutica con miras a desarrollar la industria local, la producción local es sin duda algo totalmente distinto de la producción pública. A medida que numerosos países han abandonado las políticas de sustitución de las importaciones, los argumentos a favor de la producción local han ido perdiendo peso. La OMC puede asimismo exponer argumentos a favor de una industria local menos fuerte. Sin embargo, existen aún razones a favor de la producción local, particularmente en lo que se refiere al desarrollo de la capacidad a ese nivel, la creación de puestos de trabajo y la adquisición de cierta independencia respecto a los proveedores internacionales.
La viabilidad de la producción farmacéutica local dependerá principalmente de las dimensiones del mercado (tamaño de la población y nivel de ingresos), la existencia de otras instalaciones de producción en la región, la importancia del mercado del sector público y sus preferencias de compra local, la infraestructura física (costo y fiabilidad de los recursos hídricos, eléctricos y de otro tipo) y los recursos humanos (farmacéuticos, químicos y otros especialistas técnicos y personal calificado de producción).
La política del gobierno puede asimismo tener importantes repercusiones en la viabilidad de la producción local. En el cuadro 13 se exponen sucintamente disposiciones normativas y técnicas, factores de inversión y desarrollo industrial, incentivos y desincentivos económicos y medidas de control de las importaciones que pueden influir directa o indirectamente en la producción local.
Las políticas gubernamentales en su conjunto pueden favorecer activamente la producción farmacéutica local o resultar neutrales al respecto. No son frecuentes las políticas deliberadas de disuasión de la producción local, aunque tampoco son insólitas las políticas y normativas que obstaculizan accidentalmente esa producción. Por ejemplo, la aplicación combinada de elevados derechos de importación al material de envasado y de bajos derechos a los productos farmacéuticos acabados puede hacer que los medicamentos de fabricación local sean más caros que los importados. Asimismo, es posible que determinadas políticas favorezcan toda clase de producción, mientras que otras pueden conceder preferencia diferencial a los medicamentos autóctonos o esenciales.
Muchos procedimientos de compra nacionales, al igual que los procedimientos normalizados de compra aplicados por instituciones financieras tales como el Banco Mundial, otorgan preferencia a las ofertas locales en las licitaciones públicas. En general, los proveedores locales se benefician de esa preferencia siempre que el precio de oferta no exceda en un 10% o un 15% del precio internacional (una vez efectuados los ajustes correspondientes a las diferencias monetarias y los gastos de seguro y flete). Puesto que las compras de medicamentos efectuadas por el Ministerio de Salud suelen limitarse a los medicamentos esenciales, tanto el volumen como el precio ventajoso de esas compras constituyen alicientes para que los fabricantes locales concentren su producción en los medicamentos esenciales.
Para favorecer aún más la producción local de medicamentos esenciales, algunos gobiernos reducen o suprimen los derechos aplicados a la importación de las materias primas necesarias para fabricar esos medicamentos. Además, los ministerios de salud de Colombia, Ecuador, Nepal, Venezuela y otros países han contribuido a organizar actividades de formación en prácticas adecuadas de fabricación para los productores privados locales. Esa ayuda redunda directamente en beneficio de la calidad de los medicamentos en el mercado local y aumenta asimismo la competitividad de las empresas en los mercados farmacéuticos regional y mundial.
Las autoridades deben ser conscientes de las diversas opciones de producción posibles. En general, se establecen las distinciones siguientes al respecto:
• producción primaria (fabricación de las materias primas utilizadas en la producción farmacéutica);
• producción secundaria (elaboración de formas farmacéuticas definitivas a partir de materias primas o productos intermedios);
• producción terciaria (envasado y etiquetado de productos acabados a partir de fuentes primarias y secundarias).
Cuadro 13. Factores que influyen en la viabilidad de la producción farmacéutica local
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Disposiciones normativas y legales
• Flexibilidad y preferencia en el registro • Protección mediante patente de productos y procedimientos • Normas sobre prácticas adecuadas de fabricación y obligatoriedad de esas normas • Leyes y prácticas de etiquetado, prescripción y despacho de medicamentos genéricos
Entorno de inversiones y desarrollo industrial
• Incentivos fiscales u otros incentivos a la inversión
• Fondos de desarrollo industrial (acceso al capital inicial)
• Prescripciones en materia de propiedad (límites a la propiedad extranjera y prescripciones en materia de propiedad local)
• Repatriación de beneficios (en el caso de inversores extranjeros)
Incentivos y desincentivos económicos
• Medidas de control de los precios • Acceso a las divisas • Incentivos a la exportación
Derechos de aduana y medidas de control de las importaciones
• Ingredientes farmacéuticos activos (en contraposición a productos acabados) • Ingredientes farmacéuticos inactivos y otras materias primas • Material de envasado • Equipo farmacéutico especializado • Equipo no especializado
Fuente: Adaptado de [81]
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En muchos casos, los países desarrollan en primer lugar la capacidad para la producción terciaria y pueden contribuir después a la adquisición de los conocimientos prácticos y la experiencia necesarios para alcanzar otros niveles de producción. La fabricación local de preparaciones líquidas (soluciones intravenosas y líquidos orales) resultará, casi con seguridad, más viable económicamente que otras preparaciones, debido al elevado costo de transporte de esas sustancias.
Asimismo, es posible mejorar la capacidad de producción local si se fomenta el establecimiento de empresas mixtas y contratos de concesión de licencias entre empresas locales y multinacionales, como ha ocurrido en numerosos países de Asia oriental y sudoriental [9]. El establecimiento de filiales locales y empresas mixtas puede dar como resultado la transferencia de tecnología y conocimientos tecnoprácticos. En cambio, los gobiernos pueden mostrar preocupación por el hecho de que los beneficios de las empresas multinacionales no permanezcan en el país y, en consecuencia, imponer medidas de control a tales empresas mixtas. En la India y en otros países en desarrollo se aplican esas medidas en relación con la cuota del mercado nacional asignada a las empresas de propiedad extranjera.