La presencia de productos farmacéuticos falsificados, que no se ajustan a las normas de calidad exigidas y adulterados en los canales de distribución de medicamentos representa un peligro para la salud pública. Es imperativo que los productos presuntamente falsificados se retiren de manera efectiva y rápida de los canales de distribución y se pongan en cuarentena. A fin de facilitar el trabajo del inspector, es necesaria la colaboración de personas capaces y experimentadas que participan en la distribución de los productos de manera preventiva para ayudar a identificar tales productos.