El investigador debe:
• tener los conocimientos y la competencia exigidos por las leyes y disposiciones locales, constatados mediante un curriculum vitae actualizado y otras credenciales (las decisiones concernientes a la atención médica o dental y la provisión de ésta siempre serán responsabilidad de una persona clínicamente competente, legalmente autorizada para ejercer la medicina o la odontología);
• tener buenos conocimientos y experiencia en el campo de la medicina o la odontología definido por el protocolo;
• ser experimentado en los métodos de investigación de los ensayos clínicos o recibir apoyo científico de un colega experto;
• conocer los datos y la literatura pertinentes disponibles y toda la información proporcionada por el patrocinador;
• tener acceso a recursos humanos y de otro tipo para asumir la responsabilidad total de la realización adecuada del ensayo;
• conocer y observar los reglamentos y las disposiciones legales y éticas del país.