El investigador debe estar preparado para recibir visitas periódicas del supervisor (o supervisores), estar disponible para ellas y aceptar las consecuencias de las mismas (véase también la sección 6). Además, el investigador debe aceptar las auditorías y/o inspecciones por las autoridades de salud pertinentes y por las personas designadas por el patrocinador para vigilar la garantía de la calidad.