Los procesos de integración regional, aunque en espacios restringidos, «pretenden avanzar más rápidamente que el proceso global de apertura económica y liberalización de la economía internacional». En la práctica funcionan como estrategias subregionales de desarrollo e implican la armonización de políticas en todos los campos con objeto de crear espacios comunes. Se ha puesto de manifiesto, sin embargo, que la globalización ha invadido algunos aspectos de la integración regional condicionando la eficacia (fuera de la OCDE) de las políticas regionales.
En el ámbito de los medicamentos, los procesos de integración regional pueden contribuir a fortalecer la aplicación de normas estrictas de registro sanitario y control para garantizar un comercio seguro y ágil. Existe acuerdo también en que el énfasis de las políticas regionales debería ponerse en el acceso a los medicamentos y no exclusivamente, como hasta ahora, en el fortalecimiento de la producción regional.
La orientación futura de las políticas regionales en el campo de los medicamentos podría abarcar:
a) el diseño de mecanismos fuertes y ágiles de vigilancia y control;
b) completar una legislación internacional que armonice y garantice el uso racional del medicamento, para que lo que se gana en comercio no se pierda en control y calidad ni en términos de salud;
c) la profundización de acuerdos regionales dedicados a reforzar la educación y la capacidad administrativa para inducir a un sistema más racional de prescripción.
d) el fortalecimiento de la capacidad regional para suministrar genéricos.