En estos países el papel del Estado en la atención sanitaria ha sido puesto en cuestión por factores como los siguientes:
a) El crecimiento de la demanda de atención sanitaria, debido en parte al aumento de los niveles de bienestar, información y cultura en la sociedad y en parte a factores como la rápida incorporación de nuevas tecnologías;
b) el progresivo envejecimiento relativo de la sociedad;
c) los cambios en la familia y en el empleo;
d) la aparición o mayor incidencia de determinadas enfermedades;
e) las dificultades presupuestarias que experimentan la mayoría de los países para financiar los sistemas de protección social.
Estos mismos elementos han desencadenado un movimiento de reformas en los sectores sanitarios con las que se persigue, según la ponencia del Pr. Segura, «el aumento de la eficiencia por medio de la introducción de la competencia en un mercado regulado y financiado públicamente». La financiación pública resulta necesaria por razones de equidad, mientras que el mantenimiento de un cierto grado de regulación, compatible con la competencia, viene impuesto según el Pr. Segura por las especiales características del sector y de las prestaciones sanitarias.
La introducción de la competencia no es, sin embargo, el único mecanismo para alcanzar un uso más efectivo y eficiente de los recursos. El Dr. Mossialos cita estudios según las cuales un porcentaje apreciable de los servicios sanitarios son innecesarios o se prestan de forma inapropiada y la implantación o reforzamiento de la competencia no alteraría sustancialmente esta situación. Para eliminar estas ineficiencias no bastaría una mayor competencia sino que habría que evaluar los conocimientos y procedimientos médicos e identificar qué servicios y prestaciones son efectivos y cuáles no. Se trata, sin embargo, de una tarea formidable que requerirá años e implicará cuantiosos costes por lo que resultaría muy deseable la cooperación internacional para llevarla a cabo.
Otro campo que claramente necesita una actuación conjunta y una mayor cooperación entre países es el de la evaluación de las nuevas tecnologías a fin de superar la situación actual de descoordinación y la multiplicidad de análisis con criterios diferentes, incompatibles o insatisfactorios.